Embalse Urrá bajo la lupa: alertan manejo indebido tras inundaciones que dejaron cientos de damnificados

Nación
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Informes ambientales señalan que el embalse de Urrá superó niveles máximos, elevando riesgos de inundación.

Las recientes inundaciones en la región Caribe han generado un intenso debate nacional luego de que el presidente Gustavo Petro atribuyera los graves daños a la gestión inadecuada de los embalses de la zona, específicamente por considerarlos “súper llenos”. En este contexto, la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (Anla) ofreció pruebas técnicas que apuntan a la hidroeléctrica Urrá como responsable de la superación continua de los niveles máximos recomendados en su embalse. Según los informes publicados por la Anla, desde el año 2020 el equipo técnico viene monitoreando de forma constante los indicadores hidrológicos e hidráulicos de Urrá I y ha detectado una tendencia repetitiva en el incumplimiento de las reglas de operación establecidas para el control del embalse.

La Anla identificó que, a lo largo de periodos consecutivos entre 2020 y 2026, la operación del embalse sobrepasó reiteradamente la denominada Curva Guía Máxima (CGM). Esta curva determina el nivel máximo permitido para el embalse, asegurando así un margen de vaciado requerido para absorber crecientes y evitar emergencias por desbordamientos. Los informes técnicos muestran que durante el monitoreo realizado en 2024, el 20% de las mediciones superaban la CGM, un patrón que persistió durante 2025, año en el que nuevas cifras corroboraron la tendencia y, en 2026, la administración de Urrá tuvo que proceder a descargas extraordinarias debido a un súbito incremento de la saturación hídrica.

Los hallazgos de la autoridad ambiental evidencian que dichas superaciones no obedecieron a condiciones excepcionales, sino a decisiones de operación adoptadas por la misma empresa, lo que sugiere un comportamiento sistemático de incumplimiento. A raíz de estos resultados, la Anla emitió seis conceptos técnicos dirigidos directamente a Urrá, requiriendo ajustes en su operación y describiendo varias inconsistencias que debían corregirse.

El análisis de datos suministrados por Sinergox – XM, procesados por el Centro de Monitoreo de la Anla, reforzó la conclusión al mostrar que en el segundo semestre de 2025, la CGM se excedió en un 30,6% del tiempo evaluado. Para la autoridad, este patrón recurrente eleva el riesgo de emergencias en la región y resalta la necesidad imperante de adoptar medidas correctivas.

Frente a los reiterados incumplimientos, la Anla decidió abrir un procedimiento sancionatorio ambiental contra Urrá, con el propósito de fortalecer la vigilancia y prevenir futuras contingencias. Irene Vélez, directora de la entidad, subrayó que la emergencia derivada de las inundaciones en Córdoba dejó a cientos de familias sin hogar ni sustento, y que éstas no recibieron aviso oportuno sobre los riesgos. Vélez enfatizó que los planes de emergencia y contingencia no deben limitarse a cumplir con la formalidad, sino que deben ejecutarse de manera efectiva para salvaguardar a las comunidades. Actualmente, seis embalses adicionales en el país se encuentran en alerta roja, y la autoridad insiste en la importancia de la activación integral y oportuna de los planes de contingencia por parte de todos los operadores.

¿Qué es la Curva Guía Máxima (CGM) y por qué es relevante en la operación de embalses?

La Curva Guía Máxima (CGM) es un indicador técnico que define el nivel máximo de almacenamiento permitido en un embalse. Su función principal es mantener un volumen de reserva suficientemente vacío para absorber caudales extraordinarios durante episodios de lluvia intensa y prevenir así posibles desbordamientos o emergencias. Esta herramienta es fundamental para la gestión de la seguridad en embalses y centrales hidroeléctricas.

El cumplimiento de la CGM es vigilado por autoridades como la Anla, pues su incumplimiento, tal como se observó en el caso de Urrá, puede incrementar considerablemente el riesgo de emergencias ambientales y sociales en las poblaciones aledañas. Su control, por lo tanto, constituye una medida prioritaria para evitar catástrofes asociadas al manejo inadecuado del recurso hídrico almacenado.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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