Inundaciones en Córdoba: Más de 120 mil familias damnificadas y gestos de solidaridad que inspiran a Colombia

Nación
Tiempo de lectura: 5 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

por: 

El Colombiano es un grupo editorial multiplataforma con más de 110 años de existencia. Nació en la ciudad de Medellín en Antioquia. Fundado el 6 de febrero de 1912 por Francisco de Paula Pérez, se ha especializado en la investigación y generación de contenidos periodísticos para diferentes plataformas en las que provee a las audiencias de piezas multimediales informativas, de tendencias y de otros recursos destinados a mejorar la calidad de vida del individuo. El Colombiano hace parte de Periódicos Asociados Latinoamericanos (PAL), al que pertenecen otras importantes casas editoriales de Latinoamérica.

Visitar sitio

Más de 120.000 familias en Córdoba lo han perdido todo por las lluvias: solidaridad y llamados urgentes.

Las devastadoras inundaciones que afectan al departamento de Córdoba, al norte de Colombia, han dejado más de 120.000 familias damnificadas y al menos 14 fallecidos según los reportes locales. La magnitud de esta emergencia invernal resulta evidente en las imágenes que recorren los medios de comunicación, como documenta El Colombiano, mostrando familias desplazadas y comunidades completas obligadas a refugiarse en albergues temporales gestionados por la Gobernación y las alcaldías municipales. La llegada de donaciones de productos básicos —desde alimentos esenciales como café, harina, sal y azúcar, hasta artículos de aseo e higiene personal— se convierte en un recurso fundamental para sobrellevar la crítica situación que atraviesan miles de habitantes.

El Puesto de Mando Unificado (PMU) del departamento declaró la alerta máxima en los municipios ribereños del río Sinú y en la franja costera, donde la cantidad de afectados se incrementó notoriamente. Localidades como Canalete, Cereté, Cotorra, Lorica, Los Córdobas, Momil, Moñitos, Montelíbano, Puerto Escondido, Puerto Libertador, Purísima, Sahagún, San Antero, San Bernardo del Viento, San Pelayo, Valencia y Ciénaga de Oro, figuran entre las más golpeadas por el aumento del caudal y las lluvias persistentes que anegaron las viviendas y paralizaron la cotidianidad. Los relatos de quienes han perdido todo, como Jhancarlos Mosquera Mosquera, militar de 26 años, reflejan la crudeza de un fenómeno natural ante el que sólo cabe proteger la vida a costa de lo material. Mosquera, que habitaba junto a un adulto mayor y sus dos hijos, tuvo que abandonar su hogar anegado junto a hermanos de la iglesia que frecuenta, y confiesa haber perdido absolutamente todo al regresar a inspeccionar su vivienda inundada.

En medio de la emergencia, las historias de solidaridad y trabajo colectivo resaltan como el rescate de un motociclista identificado como Jesús, atrapado en una corriente súbita mientras transitaba. El gobernador Erasmo Zuleta Bechara presenció el hecho y, junto a su equipo, organizó el operativo que salvó la vida de Jesús, comprometiéndose posteriormente a entregarle una motocicleta nueva en reemplazo de la pérdida durante el rescate. Gestos como estos reflejan, además del compromiso del gobierno departamental, la urgencia de atender de manera integral y desde el territorio la crisis que viven las familias afectadas. Por ello, el gobernador propuso al presidente Gustavo Petro que el próximo Consejo de Ministros se lleve a cabo en Córdoba —un llamado a tomar decisiones inmediatas frente a la gravedad de esta tragedia invernal, cuya dimensión implica a 24 de los 30 municipios del departamento.

Las reacciones no se hicieron esperar. El presidente Petro, a través de su cuenta oficial en X (antes Twitter), responsabilizó a algunos congresistas de no haber apoyado la declaratoria de emergencia económica, señalando la paradoja de que ahora soliciten recursos para afrontar el desastre. Mientras tanto, usuarios en redes sociales y autoridades locales piden la presencia activa del mandatario en las zonas afectadas, reclamando acompañamiento y respuestas concretas ante las necesidades del pueblo cordobés.

En contraste, desde otras regiones, la solidaridad toma fuerza: Federico Gutiérrez, alcalde de Medellín, extendió un mensaje de apoyo y disposición a colaborar con Córdoba, al tiempo que convocó a la ciudadanía a realizar donaciones para las familias damnificadas por la ola invernal y la situación de emergencia en Urabá. Así, la catástrofe ha puesto de manifiesto tanto la vulnerabilidad de la región frente a los fenómenos climáticos, como la importancia del acompañamiento interinstitucional y el respaldo ciudadano para salir adelante en medio de la adversidad.

¿Qué es una emergencia invernal y por qué se declara?

La emergencia invernal se declara cuando las lluvias y los eventos climáticos asociados provocan situaciones de desastre en una región, como inundaciones, deslizamientos y daños a la infraestructura, que superan la capacidad de respuesta ordinaria. La declaración permite activar procedimientos extraordinarios de atención, canalizar recursos y coordinar a las distintas entidades del Estado en la ayuda humanitaria y la recuperación.

En el caso de Córdoba, las lluvias persistentes han anegado gran parte del territorio, afectando viviendas, vidas humanas y el funcionamiento básico de las comunidades. Ante escenarios como este, la coordinación entre los gobiernos local, departamental y nacional resulta indispensable para proteger a los afectados, restablecer servicios y planear la reconstrucción.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo