Magnolia colombiana: la historia de una especie que resiste a desaparecer

La hojarasca, magnolia endémica de Cundinamarca, enfrenta riesgo de extinción por pérdida de bosques andinos

Nación
Tiempo de lectura: 3 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

por: 

Bogotá cuenta con un espacio de información muy completo donde la ciudadanía, residentes y extranjeros pueden consultar la información que les interesa sobre Bogotá, su historia, sus localidades, la gestión y principales noticias de la Administración Distrital.

Visitar sitio

En 2025, la Asociación Colombiana de Botánica inició un plan integral para preservar magnolias nativas.

La hojarasca es una especie que pertenece al género Magnolia, famoso a nivel mundial por sus grandes flores y su relevancia ecológica, sirviendo de refugio y fuente de alimento a distintas especies de fauna, de acuerdo con información del Jardín Botánico de Bogotá José Celestino Mutis (JBB). El estudio y la conservación de esta especie han generado gran interés entre investigadores del JBB, quienes durante décadas han observado el estado de las poblaciones naturales de magnolias en el departamento de Cundinamarca. Además, estos expertos han recopilado plántulas y semillas con el fin de conservarlas fuera de su hábitat natural, en procesos que buscan asegurar la sobrevivencia de la especie y facilitar su propagación en condiciones controladas dentro de los viveros del JBB.

Colombia se destaca por su diversidad de magnolias, sin embargo, estas especies enfrentan una amenaza alarmante: la acelerada pérdida de los bosques andinos, resultado directo de la expansión agrícola, la tala y los cambios en el uso del suelo. Esta situación ha empujado a la hojarasca y otras magnolias endémicas de la cordillera Oriental a un serio riesgo de extinción. Frente a este panorama, la Asociación Colombiana de Botánica desde 2025 lidera un proyecto de conservación focalizado en siete de las especies más amenazadas, incluida la hojarasca.

El enfoque de la iniciativa comprende investigación de campo, propagación de plántulas y trabajos de restauración de hábitat, reforzados con actividades de educación ambiental para involucrar a comunidades locales, estudiantes y propietarios. El propósito es que la población cercana a los ecosistemas de magnolia se convierta en aliada del proceso de conservación, aprendiendo sobre técnicas de propagación y comprometiéndose con la restauración ecológica.

Uno de los avances más esperanzadores ha sido el desarrollo de técnicas de reproducción asistida, como la polinización manual y la germinación de semillas, que han permitido incrementar el número de plántulas disponibles para restaurar las zonas boscosas. La hojarasca, que habita en bosques húmedos y de niebla —ecoregiones cruciales para el almacenamiento de carbono, regulación hídrica y la biodiversidad—, apenas cuenta con 50 individuos aislados en la naturaleza, según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que la clasifica como En Peligro. Por este motivo, el JBB invita a la ciudadanía de Bogotá a sumarse a las iniciativas de conservación y evitar la pérdida de un componente único del patrimonio natural colombiano.

¿Por qué la hojarasca está en peligro de extinción en Colombia?

La hojarasca enfrenta un alto riesgo de extinción principalmente por la destrucción de bosques andinos, debida a la expansión agrícola, la tala y la transformación del paisaje, lo que reduce drásticamente su hábitat natural.

¿Qué significa conservación ex situ y cómo la usa el Jardín Botánico de Bogotá?

La conservación ex situ, según el Jardín Botánico de Bogotá, se refiere a la preservación de plántulas y semillas fuera de su entorno natural, permitiendo su propagación en condiciones controladas y asegurando la supervivencia de especies amenazadas como la hojarasca.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo