La Diócesis de Armenia alerta: sacerdote falso oficiaba misas durante un año y causa polémica en Quindío
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
Noticias del Quindio y Armenia: información 24 horas sobre la región, vías, actualidad y más.
Visitar sitioLa Diócesis de Armenia advierte sobre un falso sacerdote y explica cómo descubrieron el caso.
La Diócesis de Armenia comunicó oficialmente a la comunidad del Quindío la situación canónica de Guillermo de Jesús Zapata Arango, quien, pese a presentarse como sacerdote, no cuenta con el reconocimiento ni aval de la Iglesia Católica Apostólica y Romana. De acuerdo con la declaración, la diócesis revisó cuidadosamente las credenciales de Zapata Arango y comprobó que este no mantiene comunión canónica con la Iglesia, ni tiene autorización de la Diócesis de Armenia ni de ninguna jurisdicción eclesiástica para ejercer su ministerio. Según lo informado, se determinó que Zapata Arango no está autorizado para ejercer celebraciones o actos litúrgicos en nombre de la Iglesia Católica dentro de esa jurisdicción. Por esta razón, la diócesis exhortó a los fieles a abstenerse de participar en cualquier actividad religiosa presidida por él.
En el mismo comunicado, la autoridad eclesial precisó que las celebraciones realizadas por Guillermo de Jesús Zapata Arango carecen de validez sacramental. Sin embargo, también señaló que los fieles que acudieron a estos actos antes de conocer la situación actuaron de buena fe y no deben considerarse responsables desde el punto de vista moral. La Iglesia se comprometió a acompañar pastoralmente a quienes se sientan afectados y a ofrecer orientación para fortalecer la fe y la vida sacramental de la comunidad.
La Diócesis de Armenia expresó su agradecimiento por la comprensión y la confianza de sus feligreses, subrayando su compromiso de salvaguardar la integridad de los sacramentos y la vida cristiana. Se resaltó especialmente la Eucaristía como el centro de la vida de la Iglesia.
Luego de esta comunicación, las reacciones no tardaron en aparecer en redes sociales. Diversos fieles expresaron desconcierto al conocer que Zapata Arango había celebrado misas en la parroquia San Juan María Vianney, en el barrio La Grecia de Armenia, durante más de un año sin que la situación fuera detectada por la autoridad eclesial.
Kathe Valencia Mina, miembro de la comunidad, cuestionó cómo fue posible que una persona se hiciera pasar por sacerdote reemplazando en repetidas ocasiones al párroco, sin que existiera control ni verificación, y expresó la necesidad de respuestas claras ante la incertidumbre generada entre los feligreses. Se plantearon inquietudes sobre los procedimientos para los permisos y reemplazos dentro de la Iglesia y la responsabilidad de quienes deben velar por el cumplimiento de las normas eclesiásticas.
De igual forma, otras voces como la de Mónica María Bermúdez exigieron explicaciones sobre la falta de control y pidieron cambios que garanticen la integridad de la fe católica. Sandra Milena Giraldo también insistió en esclarecer las responsabilidades y en la importancia de mantener la confianza de los feligreses en las autoridades eclesiales.
Sin embargo, no todas las opiniones fueron de reproche. Eucaris Murillo, fiel de la parroquia, destacó la humanidad y la labor de Guillermo de Jesús Zapata Arango, solicitando respeto y justicia mientras se esclarecen los hechos, al recordar que muchas personas reconocieron su servicio y entrega a la comunidad mientras ofició en la parroquia.
Esta situación abre interrogantes en torno a los procedimientos de control, los canales de información para la comunidad y las medidas preventivas que deberían adoptar las jurisdicciones eclesiásticas para evitar confusiones y proteger la fe de sus fieles.
¿Cómo verifican las diócesis la autenticidad de los sacerdotes que ejercen en sus jurisdicciones?
La pregunta sobre los mecanismos que utilizan las diócesis para corroborar la autenticidad de los sacerdotes cobra relevancia a raíz de casos como el ocurrido en Armenia. Los procedimientos internos para la acreditación y reemplazo de sacerdotes buscan salvaguardar la confianza de la comunidad y mantener la integridad de los sacramentos, pero situaciones como esta muestran fisuras en el control y la necesidad de rigor y transparencia en los procesos.
Conversaciones recientes entre feligreses sugieren que es fundamental fortalecer los procesos de verificación para prevenir posibles suplantaciones y episodios que puedan vulnerar la vida religiosa de la comunidad. Al igual que en lo sucedido en Armenia, la claridad, la vigilancia y la respuesta oportuna por parte de las autoridades resultan esenciales para restaurar la confianza y garantizar la protección de la vida de fe de los creyentes.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Recomendados en Nación
Te puede interesar
Sigue leyendo