Fiscalía investiga explotación sexual de niñas indígenas Jiw en Puerto Concordia, Meta, y captura a cuatro presuntos responsables
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Visitar sitioLa situación evidencia los riesgos persistentes para menores indígenas afectados por el abandono estatal y el conflicto armado.
La Fiscalía General de la Nación reveló un preocupante patrón de explotación sexual contra niñas indígenas, cuyas edades oscilan entre los 12 y 15 años, pertenecientes a la comunidad Jiw de los resguardos Caño La Sal y Luna Roja, en el municipio de Puerto Concordia, Meta. De acuerdo con información expuesta por el ente investigador, Leonalgel Benavides Beltrán, Celino Vargas Torres, Víctor Manuel Vargas Silva y Jhon Nilson Acosta Mejía fueron identificados como presuntos responsables de estos hechos, que se habrían presentado entre 2019 y 2026. Las evidencias reunidas hasta el momento dan cuenta, de forma preliminar, de la existencia de al menos cuatro víctimas, aunque la Fiscalía anunció que la investigación continúa con el propósito de identificar a otras menores que también habrían sido agredidas sexualmente.
Según la Fiscalía, las niñas fueron inducidas al consumo de sustancias tóxicas antes de ser sometidas a agresiones sexuales, aprovechándose de su situación de indefensión. La vulnerabilidad de las víctimas se agrava debido a factores como el desplazamiento forzado, las difíciles condiciones socioeconómicas y las barreras geográficas que enfrenta el pueblo Jiw en el sur del país. La Corte Constitucional, en fallos desde 2009, ha llamado la atención sobre el riesgo de exterminio físico y cultural que vive esta comunidad, consecuencia directa del conflicto armado y el abandono estatal, y ha ordenado medidas especiales para protegerlos. No obstante, tal como lo ha reiterado la Corte en decisiones posteriores, el pueblo Jiw sigue expuesto a amenazas que comprometen su seguridad y supervivencia.
Puerto Concordia, epicentro de estos hechos, ha sido durante años un municipio marcado por crisis humanitarias, incluyendo el desplazamiento de comunidades enteras por amenazas de grupos armados. Muchas de estas familias indígenas se encuentran aún en asentamientos improvisados en zonas urbanas y padecen graves carencias en salud, educación y seguridad, situación que, de acuerdo con la Fiscalía, habría sido aprovechada por los presuntos agresores.
En operativos llevados a cabo por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), con apoyo de la Policía Nacional, se capturó a los señalados en distintos inmuebles de Puerto Concordia. Durante estos procedimientos, dos menores indígenas fueron rescatadas y puestas bajo protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) para el restablecimiento de sus derechos. Una fiscal de la Seccional Guaviare imputó a los capturados los delitos de demanda de explotación sexual comercial de persona menor de 18 años y acceso carnal o acto sexual abusivo con incapaz de resistir. Los acusados no aceptaron los cargos, por lo que un juez de control de garantías será el encargado de definir la medida de aseguramiento en su contra.
¿Qué factores de vulnerabilidad enfrenta la comunidad Jiw en Puerto Concordia según la Fiscalía?
De acuerdo con la Fiscalía General de la Nación, la comunidad Jiw sufre vulnerabilidades relacionadas con el desplazamiento forzado, dificultades socioeconómicas y barreras territoriales. Estas circunstancias han sido reconocidas por la Corte Constitucional y son factores que han puesto a la niñez indígena en riesgo de abusos y explotación, debido a la ausencia de condiciones adecuadas de protección, salud y educación.
¿Cuáles son los delitos imputados a los presuntos responsables y qué significa “acceso carnal o acto sexual abusivo con incapaz de resistir”?
A los presuntos responsables se les imputaron los delitos de demanda de explotación sexual comercial de persona menor de 18 años y acceso carnal o acto sexual abusivo con incapaz de resistir. Esta última tipificación hace referencia, según la Fiscalía, a situaciones en las que la víctima, por efectos de sustancias o por su condición física, no puede oponerse al abuso, lo que agrava la responsabilidad penal de quienes cometen estos actos.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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