
"Las montañas truenan": susto que se vivió en municipio de Colombia donde tembló 7 veces en un día
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Una intensa seguidilla de sismos superficiales con epicentro en Chaparral ha generado zozobra, daños estructurales y temor entre los habitantes del Tolima.
La tranquilidad del suroccidente del departamento del Tolima se ha visto gravemente alterada durante los últimos días debido a una inusual e intensa seguidilla de movimientos telúricos que mantiene en máxima alerta a las comunidades locales. Municipios como Chaparral, Rioblanco, San Antonio, Herrera y Roncesvalles han experimentado decenas de sismos con magnitudes que oscilan entre los 2,7 y los 4,8, desatando una ola de pánico generalizado entre los habitantes de la región.
De acuerdo con los reportes oficiales del Servicio Geológico Colombiano (SGC), la actividad sísmica se disparó de manera exponencial a partir de las 4:52 de la mañana del pasado domingo 20 de septiembre de 2026. Freddy Tovar, coordinador de la Red Sismológica Nacional de Colombia (RSNC), señaló que con corte al inicio de la semana se contabilizaban más de 130 eventos sísmicos con magnitudes superiores a 2, de los cuales al menos cinco superaron la marca de 4,0. Una de las características más preocupantes de este fenómeno es su poca profundidad —menor a 30 kilómetros—, lo que explica la alta percepción e intensidad con la que se han sentido los remezones en los cascos urbanos y zonas rurales.
El SGC explicó que este comportamiento inusual está asociado tanto al reacomodamiento de fallas geológicas activas en la región —como las de Ibagué, Cucuana, Saldaña y el sistema de Romeral— como a los efectos rezagados tras el terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto en el departamento del Chocó, el cual incrementó notablemente la liberación de energía acumulada en el territorio nacional.
El impacto emocional y social en las zonas rurales ha sido devastador. EL TIEMPO conoció testimonios desgarradores de pobladores en la zona rural de Chaparral, quienes aseguran que “las montañas bujan, o truenan, cada vez que se va a registrar un nuevo temblor”. Ante el temor de que las estructuras colapsen por las grietas que ya empiezan a evidenciarse en las paredes de las viviendas, numerosas familias han optado por dormir a la intemperie durante las últimas noches, soportando el frío y la incertidumbre ante la réplica constante de los movimientos.
Los temblores no solo han sacudido al Tolima, sino que han sido percibidos con fuerza en departamentos vecinos como Huila, Valle del Cauca, Cauca, Risaralda y Quindío. Incluso en ciudades capitales como Ibagué se han tenido que activar protocolos de evacuación preventiva en múltiples ocasiones debido a la persistencia de las ondas sísmicas y el eco de la emergencia en la cordillera.
Ante la viralización de información falsa y cadenas alarmistas a través de grupos de WhatsApp que magnifican la situación con datos irreales, las autoridades han hecho un llamado categórico a consultar únicamente canales oficiales como el SGC y la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Mientras tanto, los equipos técnicos de la Red Sismológica continúan con el monitoreo permanente para evaluar la evolución de este enjambre sísmico que mantiene en vilo a todo el centro-sur del país.
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