Lluvias extremas ponen en jaque el agua potable en Quindío: así enfrentan la emergencia Filandia y La Tebaida
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Visitar sitioLluvias intensas ponen en jaque el suministro de agua en Quindío: ¿cuál es el verdadero riesgo?
Las persistentes lluvias que han azotado al departamento del Quindío en los últimos meses han desencadenado emergencias significativas en el abastecimiento de agua potable, particularmente en los municipios de Filandia y La Tebaida. Estas precipitaciones no solo han incrementado el volumen de los ríos y quebradas que surten a la región, sino que también han arrastrado lodo, material vegetal y otros residuos a las bocatomas —puntos de captación del recurso hídrico— lo que ha complicado los procesos de captación y potabilización del agua destinada a la comunidad.
De acuerdo con Empresas Públicas de Quindío (EPQ), entidad responsable del manejo del acueducto en nueve municipios, los equipos técnicos han debido responder con acciones inmediatas para evitar la interrupción prolongada del servicio. El gerente de EPQ, José Alejandro Guevara, explicó que la situación es resultado directo de la constante sucesión de lluvias, precedida apenas por un corto periodo seco, fenómeno que ha exigido vigilancia continua y trabajo arduo de todo su personal.
En el caso puntual de Filandia, la emergencia se presentó el miércoles 15 de abril, pero gracias a la intervención de operarios e ingenieros en la quebrada Bolillos, el suministro fue reestablecido esa misma noche. Allí, la labor principal fue despejar la bocatoma de obstáculos como palizadas —acumulaciones de troncos y ramas— que dañan la infraestructura y bloquean el paso del caudal hacia la planta de tratamiento.
Por su parte, La Tebaida afrontó dos incidentes recientes. Uno ocurrió en la zona de El Caimo, aunque el área urbana mantuvo el servicio. El otro, el viernes 17 de abril, implicó el cierre temporal de la planta de tratamiento de La Bayona, ubicada en el sector de Santo Domingo, después de que se detectaran niveles de turbiedad en el agua provenientes del río Quindío que superaban los parámetros de tratamiento, obligando a la suspensión preventiva hasta que la calidad del agua mejorara.
EPQ se ha visto en la necesidad de reforzar las labores de mantenimiento y limpieza en las 26 bocatomas que abastecen al territorio, intensificando además la vigilancia de los tanques de almacenamiento. “La empresa, con su grupo de operarios e ingenieros, se mantiene en operación permanente, con atención las 24 horas del día”, indicó Guevara, subrayando la disposición constante frente a eventualidades causadas por factores naturales.
La entidad ha implementado, igualmente, desvíos de caudales en las plantas de tratamiento, una estrategia que permite responder con mayor eficiencia ante emergencias provocadas por el arrastre de desechos o el incremento súbito de la turbiedad en el agua. Según la información difundida por EPQ en sus canales oficiales, a pesar de estos desafíos, el índice de continuidad del servicio supera el 99 %, asegurando más de 23 horas diarias de suministro de agua potable en las zonas atendidas.
Finalmente, EPQ ha reiterado su llamado a los habitantes para que adopten medidas responsables en el consumo del recurso hídrico, una actitud crucial en el contexto actual de lluvias intensas y posibles afectaciones en la infraestructura de captación y tratamiento.
¿Qué significa “turbiedad” y por qué genera suspensiones en el servicio de agua?
Uno de los conceptos clave mencionados por las autoridades es “turbiedad”, término que hace referencia a la presencia de partículas suspendidas, como arcilla, limo, materia orgánica o escombros vegetales, en el agua. Cuando la turbiedad supera los niveles que las plantas de tratamiento pueden manejar, el agua no se puede potabilizar de forma segura y esto obliga a suspender el suministro temporalmente.
Este fenómeno es especialmente frecuente en temporadas de lluvias intensas, como la que atraviesa el Quindío. Las fuertes precipitaciones arrastran mayor cantidad de sedimentos y residuos hacia los cauces, haciendo más compleja la tarea de depuración y aumentando la necesidad de medidas extraordinarias para salvaguardar la salud pública y el funcionamiento adecuado de la red de acueducto.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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