Pacto Histórico avanza y la derecha se reagrupa: así cambió el poder político en Cundinamarca en 2026
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Visitar sitioParticipación récord y sorpresas políticas en Cundinamarca: así cambió el panorama electoral en 2026.
Las elecciones legislativas celebradas en 2026 marcaron un punto de inflexión para la representación política de Cundinamarca en la Cámara de Representantes. Los datos revelados por la Registraduría Nacional señalan que la participación electoral en el departamento fue notablemente superior respecto a los comicios de 2022. En aquella ocasión, se registraron 981.753 votos, mientras que en 2026 la cifra superó los 1.200.000 sufragios. Este incremento no solo refleja un entusiasmo creciente por parte de los ciudadanos hacia los procesos electorales, sino que también fue determinante en la redistribución de fuerzas políticas dentro del departamento.
Uno de los datos más relevantes es el protagonismo adquirido por el Pacto Histórico. De acuerdo con la Registraduría Nacional, esta coalición, que en 2022 contaba con dos curules tras obtener 181.802 votos —equivalentes al 20,05% de la votación total—, experimentó un crecimiento significativo: en 2026 alcanzó los 288.256 votos, lo que representa un 25,85% del total, y aseguró una tercera curul. Este avance confirma la consolidación de un sector progresista y un respaldo ciudadano cada vez más marcado hacia valores y propuestas alternativos a los partidos tradicionales.
No obstante, el escenario político también evidenció una reconfiguración en la derecha del espectro. Llama la atención el desempeño de la alianza forjada entre el Centro Democrático y el partido Movimiento Independiente de Renovación Absoluta (MIRA), que logró 176.862 votos, es decir, el 15,86% del total departamental. Este resultado les permitió obtener una curul, y contrasta con el panorama de 2022, cuando el Centro Democrático apenas alcanzó 66.000 votos y no consiguió representación. El fortalecimiento de este sector da cuenta de una reorganización del voto conservador y religioso en Cundinamarca, así como de la capacidad de adaptarse y reagruparse para recuperar influencia en el Congreso.
Mientras tanto, los partidos considerados tradicionales, como el Conservador y el Liberal, mantuvieron su presencia, pero con menor peso frente a comicios anteriores. El Partido Conservador acumuló 107.861 votos (9,67%) y obtuvo una curul, mientras que el Partido Liberal, con 89.189 votos (7,99%), también logró mantener un escaño; muy cerca quedó Cambio Radical, partido que con 88.539 votos (7,94%) no alcanzó a obtener representación en esta ocasión. Si bien estas colectividades continúan siendo parte del panorama político de Cundinamarca, su protagonismo disminuyó frente al avance de alianzas y fuerzas emergentes.
Así, la jornada electoral de 2026 no solo significó un aumento en la participación ciudadana, sino que también redefinió el equilibrio entre las fuerzas políticas presentes en el departamento, de acuerdo con los datos oficiales de la Registraduría Nacional. Las cifras permiten observar tendencias claras de fortalecimiento en sectores progresistas, una reorganización en la derecha y un desplazamiento parcial de votos desde partidos tradicionales hacia los nuevos polos ideológicos que, de cara al periodo legislativo 2026-2030, tendrán la responsabilidad de responder a las expectativas ciudadanas frente a los retos del desarrollo regional.
¿Por qué es relevante el crecimiento del voto progresista en Cundinamarca?
El ascenso del voto progresista en Cundinamarca, liderado por el Pacto Histórico, revela una transformación profunda en las preferencias electorales del departamento. Este cambio implica que sectores de la población que antes optaban por partidos tradicionales están ahora apoyando propuestas diferentes, lo que altera tanto el discurso político como las prioridades de la agenda pública en la región.
La relevancia de este crecimiento radica en que puede motivar cambios en la asignación de recursos, la formulación de proyectos legislativos y nuevas alianzas políticas, especialmente en temas sociales y económicos. El dinamismo electoral registrado en 2026 sugiere que la ciudadanía está dispuesta a explorar alternativas y, al hacerlo, modifica la correlación de fuerzas históricas en el Congreso.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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