El Niño agrava la crisis hídrica en Cundinamarca: municipios en alerta por desabastecimiento y medidas de emergencia

Nación
Tiempo de lectura: 4 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

por: 

El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.

Visitar sitio

La sequía ya afecta a un tercio de Cundinamarca y pone en riesgo el abastecimiento en zonas rurales.

El fenómeno de El Niño, cuyo impacto ya ha dejado huella en Colombia, se intensifica y amenaza con profundizar la emergencia ambiental. Desde su declaratoria en junio, El Niño ha ocasionado una reducción considerable de las lluvias, sequías severas, incendios forestales y un descenso en los caudales de ríos, quebradas y embalses. Incluso, ya se perciben consecuencias en la seguridad alimentaria y el riesgo de un posible apagón, según la información divulgada por El Espectador y de acuerdo con reportes de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), máxima autoridad global en ciencia climática.

El panorama para los siguientes meses no es alentador. El 3 de septiembre, la OMM advirtió que El Niño persistirá hasta, al menos, febrero de 2027, con previsiones de que entre septiembre y noviembre se consolide como uno de los episodios más intensos registrados en años recientes. Las repercusiones ya se sienten especialmente en Cundinamarca. Según la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), el 33 % del territorio enfrenta alguna etapa de desabastecimiento de agua, agravándose conforme avanza el fenómeno climático.

Algunas poblaciones encaran una situación crítica. Puerto Salgar y Viotá, por ejemplo, se declararon en estado de calamidad pública por la imposibilidad de satisfacer la demanda de agua potable. Villeta, Caparrapí, Tocaima y El Colegio se encuentran en alerta roja, pues las empresas de servicios públicos no logran cubrir completamente las necesidades de la población. Otros municipios, como Facatativá, Apulo, Agua de Dios y Fúquene han sido declarados en alerta naranja y ya experimentan cortes de agua. Buenavista, en Boyacá, vive una situación similar. Aunque varias localidades del occidente de la Sabana de Bogotá dependen de aguas subterráneas, las autoridades impulsan estrategias de ahorro y uso eficiente para prevenir un mayor deterioro de la situación.

En la cuenca baja del río Bogotá, distintos municipios han declarado alerta amarilla, incluidos Anapoima, La Mesa, Anolaima, San Antonio del Tequendama y otros en las regiones de Rionegro y Sumapaz. En la provincia de Magdalena Centro, el uso de carrotanques se ha vuelto necesario para abastecer a las comunidades rurales de agua potable, mientras que en Chaguaní se implementó el racionamiento para conservar el recurso hídrico.

La CAR Cundinamarca activó el Comité Hidrológico y desplegó equipos técnicos junto a los comités de gestión del riesgo para controlar la crisis. El director general, Alfred Ignacio Ballesteros, subrayó la importancia de frenar captaciones ilegales y otros riesgos asociados. En lo que va de 2026, la Corporación ha iniciado más de 300 procesos sancionatorios por irregularidades como captación sin concesión, alteración de cauce y vertimientos ilegales, entre otros.

¿Qué medidas adoptan las autoridades de Cundinamarca por la crisis de El Niño?

Las autoridades han implementado declaratorias de alerta, racionamiento de agua, abastecimiento mediante carrotanques y vigilancia técnica en campo para sellar captaciones ilegales y controlar el uso del recurso hídrico. Además, la CAR Cundinamarca ha impuesto cientos de procesos sancionatorios por afectaciones sobre las fuentes hídricas y activó el Comité Hidrológico para coordinar las acciones ante el avance de El Niño.

¿Cuál es el impacto actual del fenómeno de El Niño en los municipios de Cundinamarca?

El impacto actual incluye desabastecimiento de agua en un tercio del territorio, declaratoria de calamidad pública en municipios como Puerto Salgar y Viotá, alertas roja y naranja en diferentes localidades y racionamiento en algunos pueblos. Muchas zonas han tenido que recurrir a medidas extremas como el uso de carrotanques, debido a la reducción de lluvias y el descenso de fuentes hídricas.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo