¿Sabía que la Sabana de Bogotá perdió el 80% de su ecosistema? El reto urgente de salvar su futuro
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioEl avance descontrolado de la urbanización amenaza el equilibrio natural de la Sabana de Bogotá; descubre qué proponen expertos y autoridades para revertir el daño.
La historia reciente de la Sabana de Bogotá está marcada por un crecimiento acelerado y poco planificado que ha dejado profundas huellas en su entorno natural y social. Durante décadas, la urbanización avanzó de manera descontrolada sobre tierras agrícolas, bordes de cuerpos de agua y zonas rurales, configurando un proceso en el que los instrumentos de ordenamiento territorial no lograron contener la presión urbana. Para Infobae, este fenómeno se concretó mediante acuerdos informales y elusión de controles institucionales, lo que abrió paso a la práctica conocida como “volteo de tierras”. Esta dinámica, de acuerdo con reportajes y estudios incluidos en el mismo análisis, terminó endureciendo hasta el 80 % del ecosistema, una cifra alarmante que refleja el impacto negativo de un urbanismo desregulado.
En consecuencia, lo que durante milenios se consolidó como un espacio de humedales, lagunas y praderas fértiles, gradualmente se transformó en una extensión urbanística que amenaza con desaparecer la riqueza ambiental original. Así, la Sabana ha acabado convertida en una gran mancha de asentamientos desiguales, desdibujando el equilibrio natural y fragmentando el territorio. El resultado palpable de este proceso se traduce en municipios sobrepoblados y saturados, donde recursos vitales como el agua y los suelos fértiles, junto a la movilidad cotidiana, experimentan un desgaste que afecta la calidad de vida y la sostenibilidad ambiental, como alerta El Espectador en sus informes sobre el tema.
Es en este contexto de expansión desordenada y deficiencia institucional donde surge Visión Metropolitana 2051, un extenso documento técnico elaborado por ProBogotá Región. Con 312 páginas, la propuesta esboza un plan estratégico de ordenamiento para la Sabana de Bogotá y sus municipios aledaños, partiendo de la premisa de que se trata de una de las zonas con mayor crecimiento poblacional en Colombia. Según el estudio "Bogotá Cómo Vamos", más de dos millones de personas se han desplazado a estos municipios en los últimos cinco años, subrayando la magnitud de la presión demográfica y la urgencia de propuestas concretas.
Visión Metropolitana 2051 no solo ofrece lineamientos para el ordenamiento territorial, sino que intenta responder a una interrogante aguda: ¿de qué manera puede organizarse un territorio cuando buena parte de su trazado ya ha sido definido por decisiones previas, muchas veces arbitrarias o irregulares? En paralelo, el documento emerge en un momento clave debido a los debates alrededor de las determinantes ambientales necesarias para remediar una deuda ecológica con los municipios de la Sabana, deuda que fue acumulándose durante treinta años, como discute el Ministerio de Ambiente en sus comunicados sobre políticas públicas territoriales.
¿Cuáles son las principales determinantes ambientales que se discuten actualmente para la Sabana de Bogotá?
La relevancia de definir determinantes ambientales reside en que estos principios guían las actuaciones futuras para proteger los recursos naturales, restaurar áreas degradadas y mitigar los efectos nocivos del crecimiento urbano desmedido. El Ministerio de Ambiente ha puesto sobre la mesa propuestas regulatorias encaminadas a corregir el desequilibrio y garantizar un desarrollo compatible con la capacidad de los ecosistemas de la Sabana. Profundizar en el sentido y alcance de estos criterios resulta fundamental para comprender tanto los retos presentes como las oportunidades de transformación sostenible en la región.
Además, entender cuáles son esos parámetros ambientales permitirá a los distintos actores sociales, políticos y económicos trabajar en sinergia. Así, no solo se contendrían futuras amenazas de fragmentación y deterioro, sino que se podría promover una Sabana de Bogotá que responda a criterios técnicos modernos y una visión de largo plazo para el bienestar de sus pobladores y su entorno natural.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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