Exigen al Pacto rechazar «ataques machistas» de senador Ocampo contra representante Borda

Debate en el Congreso de Colombia desata controversia por trato hacia Carol Borda y discusión sobre misoginia en la política

Nación
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En el Congreso de Colombia, un episodio protagonizado durante un debate por el senador Alejandro Ocampo, del Pacto Histórico, abrió una discusión nacional sobre actitudes catalogadas como misóginas dentro de los escenarios políticos. Todo comenzó cuando la representante Carol Borda fue blanco de ataques verbales del senador Ocampo, quien la calificó de "mentirosa" y, además, se refirió a ella como “niña”. Este trato fue percibido no solo como un desacuerdo político, sino especialmente como un intento de minimizar a una mujer congresista por su edad y género, según la propia Borda, quien expresó: “Mientras yo explicaba los beneficios del Fondo Milagro, el senador Ocampo… decidió llamarme mentirosa y hasta me trató de ‘niña’. Cuando no pueden responder las cifras… Atacar, descalificar y tratar de minimizar a quien está haciendo las preguntas”.

Las reacciones de solidaridad hacia Carol Borda no se hicieron esperar y miembros de diferentes bancadas, entre ellos la senadora Jennifer Pedraza, se manifestaron en defensa de la representante. Pedraza, aunque reconoció tener diferencias ideológicas con Borda, manifestó su rechazo a la “violencia detrás de la descalificación por ser una congresista joven” e hizo un llamado explícito a un pronunciamiento por parte del Pacto Histórico. Un gesto similar vino de la representante Laura Beltrán, quien desde el propio movimiento, sostuvo que “usar la infantilización para un debate, es desconocer las luchas históricas que hemos dado las mujeres”. Beltrán insistió que el debate político debe centrarse en ideas y no en el descrédito personal, mucho menos cuando se trata de mujeres que han tenido que abrirse camino en medio de ataques reiterados y señalamientos, incluso sobre cuestiones personales como el cuerpo.

Otras voces, como la del senador Enrique Gómez, recordaron que “el respeto no tiene género, pero el machismo sí tiene formas muy reconocibles”, señalando que las diferencias políticas nunca justifican el irrespeto ni los calificativos que buscan disminuir la participación femenina. Inclusive, la senadora Andrea Padilla se dirigió directamente a Ocampo, pidiéndole que rectifique y ofrezca disculpas por un acto que, según ella, “degrada el debate público”. De acuerdo con todos estos testimonios recogidos por El Espectador, el episodio trasciende un simple enfrentamiento parlamentario y se inscribe en el marco de las luchas por la igualdad de género y el respeto en la política colombiana.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Por qué fue catalogada como misógina la intervención del senador Alejandro Ocampo contra Carol Borda?

La intervención del senador Alejandro Ocampo fue catalogada como misógina porque, según los testimonios publicados por El Espectador, su actitud y comentarios buscaron desacreditar y minimizar a la representante Carol Borda, recurriendo a expresiones como “niña” y calificándola de “mentirosa”. Estas palabras fueron vistas como intentos de infantilizar y disminuir a una mujer por su participación activa en el Congreso, lo que fue interpretado como una forma de violencia de género y no como un simple desacuerdo político.

¿Qué significa infantilización en el contexto de los debates políticos?

La infantilización, según lo explicado en el artículo y citado por congresistas como Laura Beltrán, hace referencia a tratar a una mujer adulta como si fuera incapaz de tomar decisiones o expone sus ideas con madurez, utilizando expresiones que la disminuyen, como llamarla “niña”. Este fenómeno en los debates políticos niega la autoridad y autonomía de la interlocutora, perpetuando actitudes machistas y socavando la igualdad en los escenarios de deliberación pública.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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