Colombia enfrenta posible conflicto internacional tras adjudicación de pasaportes y ruptura de acuerdos con Portugal y Francia
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioLa reciente revisión de los contratos con entidades europeas pone en juego acuerdos millonarios vigentes hasta 2036.
La adjudicación reciente de la producción de pasaportes de Colombia a Thomas Greg and Sons ha generado una serie de inquietudes diplomáticas y contractuales, especialmente por los acuerdos previamente firmados con instituciones portuguesas y francesas. Según El Espectador, la Cancillería, guiada por instrucciones de la Casa de Nariño, está evaluando cómo responder ante un posible conflicto con Portugal, nación que, junto con Francia, venía apoyando tecnológicamente el esquema anterior de emisión de pasaportes.
En el pasado, el esquema implementado bajo el gobierno de Gustavo Petro, a pesar de estar envuelto en cuestionamientos legales y administrativos, incluyó un respaldo tecnológico clave por parte de la Casa de la Moneda de Portugal y soporte en manejo de datos por parte de entidades francesas. Dicho modelo buscaba según el gobierno anterior procurar una “soberanía de información”, involucrando contratos con Lisboa por COP 1,3 billones a ejecutarse durante 10 años, con vigencia hasta 2036. Sin embargo, tras la llegada del canciller Omar Bula y una revisión judicial de los contratos, estos acuerdos quedaron en una situación incierta.
Fuentes consultadas por El Espectador confirmaron que, ante la caída del esquema anterior, existe la posibilidad de que Portugal demande a Colombia. Por ahora, la Cancillería estudia los posibles escenarios para negociar una salida diplomática y jurídica adecuada en caso de que la controversia escale. En medio de este contexto, el gobierno firmó —bajo figura de urgencia manifiesta— un contrato por COP 240.000 millones para que Thomas Greg asuma la producción de pasaportes durante 13 meses, argumentando que esta empresa cuenta con capacidad operativa comprobada y experiencia previa.
El reinicio de operaciones de Thomas Greg se produjo después de que el Tribunal Administrativo de Cundinamarca suspendiera el modelo de Petro, donde participaban la Imprenta Nacional, la Casa de la Moneda de Portugal y la Cancillería, situación que motivó una revisión jurídica del Ministerio de Exteriores. Todo ello ha desencadenado una disputa diplomática acentuada por la presentación de un informe avalado inicialmente por la Casa de la Moneda y la Imprenta Nacional, pero que la Cancillería no aprobó, alegando que ambas instituciones indujeron a error sobre el respaldo institucional del documento.
De acuerdo con El Espectador, la parte internacional sostiene que el informe fue concertado previamente, aunque al final el Ministerio de Relaciones Exteriores y su Fondo Rotatorio decidieron no firmar el acta correspondiente, generando mayor tensión. Mientras tanto, el gobierno de Abelardo de la Espriella monitorea de cerca este proceso, buscando evitar mayores confrontaciones internacionales y revirtiendo las políticas del pasado gobierno.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Qué consecuencias podría tener para Colombia la posible demanda de Portugal por el contrato de pasaportes?
La posibilidad de que Portugal demande a Colombia por la ruptura del contrato de acompañamiento tecnológico en la producción de pasaportes podría acarrear repercusiones diplomáticas y jurídicas para el país. La Cancillería estudia cómo prevenir o responder ante tal escenario, que derivaría de la interrupción de acuerdos millonarios a largo plazo firmados con entidades públicas portuguesas.
¿Cuáles son las diferencias entre el modelo anterior de pasaportes y el gestionado por Thomas Greg en Colombia?
El modelo anterior de pasaportes, implementado por el gobierno de Gustavo Petro, se apoyó en la Imprenta Nacional de Colombia, la Casa de la Moneda de Portugal para la producción de libretas y en Francia para el manejo de datos, buscando “soberanía de información”. En contraste, con Thomas Greg al frente, la producción queda concentrada en una firma nacional con experiencia comprobada, mediante un contrato de urgencia manifiesta, tras la suspensión judicial del esquema previo.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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