La CAR investiga presencia de contaminantes farmacéuticos en la cuenca del río Bogotá y alerta por riesgos ambientales

Nación
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Según la CAR, se detectaron analgésicos y antibióticos en 15 puntos de la cuenca del río Bogotá.

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ha iniciado una investigación detallada sobre la presencia de contaminantes emergentes de tipo farmacéutico en la cuenca del río Bogotá, una problemática ambiental que ha captado la atención internacional debido a las posibles consecuencias para los ecosistemas y la calidad del recurso hídrico, según información de la CAR. Los conocidos como contaminantes emergentes son sustancias que, aunque no han sido parte regular del monitoreo ambiental tradicional, pueden suponer riesgos considerables para la biodiversidad y la salud del entorno. Entre estos compuestos figuran medicamentos, productos para el cuidado personal y otros químicos producidos por actividades humanas.

De acuerdo con la información oficial, el estudio desarrollado por la CAR se apoya en tecnología avanzada disponible en su laboratorio ambiental, que permite detectar e identificar estos compuestos en concentraciones muy bajas empleando insumos con contraste de colores. De acuerdo con Alfred Ballesteros, director general de la CAR, el equipo científico realizó una encuesta a 207 personas de distintas zonas de la cuenca del río Bogotá para analizar los hábitos de consumo, almacenamiento y disposición final de medicamentos domésticos. Los resultados revelaron comportamientos que pueden fomentar la generación de residuos farmacéuticos y su llegada al medio ambiente.

Los análisis confirmaron la presencia de compuestos farmacéuticos como analgésicos, antibióticos y antihipertensivos de uso común en la cuenca. También se observó la tendencia a comprar medicamentos sin fórmula médica, interrumpir tratamientos y acumular productos sobrantes o vencidos en los hogares. Cuatro de cada diez personas consultadas admitieron desechar medicamentos en la basura convencional, mientras otros los almacenan en casa o los arrojan al sanitario o lavamanos, facilitando así el paso de estos residuos a los cuerpos de agua.

El estudio incluyó monitoreo en 15 puntos de la cuenca, desde Villapinzón hasta el Salto del Tequendama, incluyendo la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales Salitre. Según la literatura científica citada por la CAR, los contaminantes farmacéuticos pueden afectar a los organismos acuáticos, favorecer la resistencia bacteriana, acumularse en el ambiente e incluso llegar a sistemas agrícolas por medio del riego. La investigación busca fortalecer la gestión ambiental y promover prácticas más responsables, invitando a la población a disponer correctamente los medicamentos en desuso; esto puede hacerse en los puntos azules ubicados en las 14 oficinas regionales de la CAR o en lugares posconsumo autorizados, como destacó Ballesteros.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Por qué es preocupante la presencia de residuos farmacéuticos en el río Bogotá?

La preocupación radica en que estos residuos, según la CAR, pueden tener efectos negativos sobre los organismos acuáticos, incrementar la resistencia bacteriana y acumularse en el ambiente. Al estar presentes en el agua, no solo afectan la biodiversidad, sino que también pueden llegar a los sistemas agrícolas, generando riesgos para la salud ambiental y humana.

¿Cómo se deben desechar correctamente los medicamentos vencidos o en desuso?

De acuerdo con las recomendaciones de la CAR, la forma adecuada de desechar medicamentos que ya no se usan o están vencidos es depositarlos en los puntos azules de recolección habilitados en las oficinas regionales o en lugares posconsumo autorizados. Esta práctica ayuda a prevenir que los residuos farmacéuticos terminen en los cuerpos de agua y protege el recurso hídrico desde los hogares.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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