Del combate al Congreso: cómo la llegada de exFARC sacudió la política colombiana ocho años después

Nación
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Por primera vez, exguerrilleros de las FARC ocuparon curules en el Congreso, desatando tensiones e impactos históricos que redefinieron la política colombiana.

El 20 de julio de 2018, un hecho sin precedentes tuvo lugar en el Capitolio Nacional de Colombia: por primera vez, los antiguos líderes de las FARC, convertidos en figuras políticas, ocuparon escaños en el Congreso. Esta emblemática imagen representaba la transformación de una lucha armada de décadas en un ejercicio de debate democrático gracias al Acuerdo de Paz firmado en 2016. Según El Espectador, el acuerdo, que otorgó diez curules transitorias por dos legislaturas al partido surgido de la guerrilla —entonces llamado Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común y posteriormente Comunes tras intensos debates—, aspiraba a dar un espacio institucional a quienes antes combatieron al Estado.

La presencia de los exguerrilleros en el Congreso, sin embargo, estuvo marcada por tensiones y expectativas. Julián Gallo, conocido en tiempos de conflicto como Carlos Antonio Lozada, relató a Colombia+20 el ambiente de presión que vivieron al ingresar a una institución que, históricamente, había sido el símbolo de su adversario. Del otro lado, senadores como Sandra Ramírez, también firmante de paz, admitían su temor inicial al encontrarse con figuras representativas del establecimiento, como el expresidente y senador Álvaro Uribe, aunque resaltó un trato respetuoso. Aquella jornada no solo mostraba un cambio institucional, sino la esperanza —y el reto— de convivencia democrática después de medio siglo de confrontación.

El contexto político complicaba más la transición. El Acuerdo de Paz venía de superar el resultado adverso del plebiscito de 2016 y ciertas facciones del nuevo gobierno de Iván Duque ponían en duda la legitimidad de la participación de los excombatientes en la vida política. Durante el primer periodo legislativo, la bancada de Comunes se centró en defender la arquitectura jurídica fruto del acuerdo, especialmente frente a las objeciones del gobierno a la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Un episodio significativo se vivió cuando, en una tensa reunión, Álvaro Uribe se dirigió a los senadores de Comunes como "colegas", marcando un momento de reconocimiento institucional.

A pesar de los altibajos, el balance de estos ocho años revela que la presencia de Comunes en el Congreso tuvo un impacto político digno de ser analizado. Aunque sus propuestas principales, como el fortalecimiento de las plazas de mercado o la reforma política, no prosperaron, la bancada contribuyó decisivamente en alianzas para aprobar reformas clave, como la ratificación del Acuerdo de Escazú y el reconocimiento del campesinado como sujeto de especial protección.

El informe de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), citado por El Espectador, señala que los congresistas de Comunes participaron en más de 220 iniciativas legislativas entre 2018 y 2024, especialmente en temas relacionados con la paz, la economía campesina y la reforma rural. Sin embargo, la persistencia de prejuicios y la dificultad para obtener apoyos fuera de las alianzas alternativas limitaron su alcance. Internamente, el partido afrontó grietas, como la salida de figuras clave que regresaron a la lucha armada y fracturas ideológicas que derivaron en renuncias.

Este año marca el fin de las curules garantizadas, y Comunes se enfrenta al reto de competir sin ventajas institucionales. El descenso en los votos obtenidos entre las elecciones de 2018 y 2022 —pasando de 52.532 a 31.116 votos en el Senado, una caída del 38,5 %— refleja las dificultades para consolidar una base electoral propia. A pesar de los resultados ambiguos y los retos internos y externos, su paso por el Congreso ha permitido que la presencia de excombatientes ya no sea motivo de asombro. Según analistas citados, esta normalización es tal vez uno de los logros menos visibles, pero más profundos, de la implementación del Acuerdo de Paz.

¿Cuáles fueron los mayores desafíos políticos y legislativos enfrentados por Comunes en el Congreso?

El tránsito de Comunes, antes Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común, a la política institucional estuvo lleno de dificultades. Según los testimonios recogidos por El Espectador, enfrentaron importantes obstáculos: desde la desconfianza y la tensión con sectores políticos anteriores, hasta el escepticismo de la opinión pública tras décadas de conflicto armado. El temor inicial de integrantes como Sandra Ramírez al compartir espacios con rivales históricos demuestra el largo camino hacia la normalización.

En el ámbito legislativo, el principal reto fue la escasa viabilidad de sus iniciativas. A pesar de presentar más de 220 proyectos y apoyar reformas relevantes, la mayoría de las propuestas originales naufragaron, principalmente por el origen político de quienes las impulsaban. La labor de Comunes se enfocó en la defensa jurídica del acuerdo y la búsqueda de alianzas, pero la falta de mayoría y el ambiente hostil limitaron su impacto concreto en la agenda legislativa nacional.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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