Informe de la Fundación PARES advierte sobre la falta de resultados en la estrategia estatal contra grupos armados en Colombia
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Visitar sitioEl reporte registra un récord en expansión armada y nuevas dinámicas de violencia desde 2016.
El Estado colombiano enfrenta uno de los momentos más críticos de los últimos años en materia de conflicto y seguridad, según el informe 'Tiempos violentos' elaborado por la Fundación Paz y Reconciliación (PARES). Así lo abordó Ana Cristina Restrepo en su programa Anarquía, donde entrevistó a Laura Bonilla, subdirectora de PARES, quien expuso que Colombia está en una encrucijada: requiere analizar cuáles han sido los resultados de las estrategias implementadas para combatir la violencia y el crecimiento de los grupos armados en los últimos ocho años. El informe, respaldado por ocho años de datos sobre presencia armada, acciones bélicas y violencia, concluye que el Estado está llegando al límite de su capacidad operativa y de tolerancia frente a la crisis actual.
Durante los gobiernos analizados en el informe, se observa un patrón constante: tanto en la administración pasada como en la actual, las respuestas han estado centradas en operaciones militares como combates y bombardeos. En el gobierno de Iván Duque, la estrategia se basó en el uso de la fuerza aérea, mientras que con la llegada de Gustavo Petro al poder, aunque se abrieron las puertas al diálogo en términos discursivos, en la práctica las operaciones militares continuaron, especialmente desde 2024.
El crecimiento de todos los grupos armados es una constante señalada por PARES. Todos poseen múltiples fuentes de financiación, practican el reclutamiento y buscan controlar territorios. Sin embargo, existen diferencias notables: no es igual negociar o combatir al Ejército de Liberación Nacional (ELN), con más de cincuenta años de existencia, que a las disidencias en formación o al Ejército Gaitanista de Colombia, heredero de estructuras anteriores. El informe resalta que, pese a las diferencias entre estos grupos, las acciones estatales no han sido efectivas en frenar su expansión o influencia.
La falta de una estrategia clara por parte del gobierno actual, sumada a la insistencia en mostrar autoridad y fortalecer la imagen del presidente como comandante de las fuerzas armadas, podría aumentar la frustración de la ciudadanía. De acuerdo con Laura Bonilla, insistir en operaciones militares y en un incremento de capturas contribuye más a la congestión carcelaria que a la solución del problema, alimentando el crimen organizado en regiones como Buenaventura. El informe concluye con una advertencia: mientras no se acepte que la actual estrategia no funciona y no se diseñen alternativas basadas en evidencia y prevención de violaciones de derechos humanos, resolver el conflicto tomaría al menos una década.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Por qué el informe de la Fundación PARES afirma que las estrategias actuales contra los grupos armados no están funcionando?
Según la Fundación Paz y Reconciliación, las estrategias militares y de negociación aplicadas durante los últimos ocho años, tanto en el gobierno de Iván Duque como en el de Gustavo Petro, no han logrado frenar el crecimiento ni el poder de los grupos armados. La evidencia muestra que el incremento de operaciones armadas y capturas tiene poca incidencia en detener la expansión de estas organizaciones y, en ocasiones, agrava fenómenos como la congestión carcelaria, beneficiando al crimen organizado en las regiones.
¿Qué significa la falacia del costo hundido en el contexto del conflicto colombiano?
La falacia del costo hundido, según lo explicado en el informe, es cuando las decisiones futuras siguen determinadas por inversiones pasadas que ya no pueden recuperarse, incluso si continuar por el mismo camino no resulta racional. En el contexto colombiano, Laura Bonilla utiliza este término para describir la persistencia en estrategias de guerra contra las drogas y acciones militares, pese a que los resultados demuestran que no son efectivas, debido a que ya se ha invertido demasiado en ellas y es difícil aceptar la necesidad de cambio.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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