Consumo de vapeadores supera a la marihuana como principal sustancia reportada en colegios de Bogotá

Bogotá
Tiempo de lectura: 4 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

por: 

El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.

Visitar sitio

En solo dos años los reportes de vapeo casi se triplicaron en escuelas, según cifras oficiales de Bogotá.

El uso de vapeadores en los colegios de Bogotá se volvió motivo de creciente atención, de acuerdo con el Sistema de Alertas de la Oficina para la Convivencia Escolar (OCE) de la Secretaría de Educación. Desde 2024 hasta el primer trimestre de 2026, los reportes escolares muestran que el porcentaje de incidentes relacionados con vapeadores pasó del 15,99 % al 44,75 %, superando incluso a la marihuana como sustancia más identificada en estas notificaciones. Aunque estos registros corresponden a alertas enviadas por las instituciones y no a una encuesta de prevalencia en todos los estudiantes, evidencian un cambio considerable en los patrones de consumo detectados en el ámbito escolar.

Entre 2024 y 2026, el Observatorio de Convivencia Escolar identificó 15.718 reportes de consumo de sustancias psicoactivas en colegios de la capital. El 90 % involucró a adolescentes de entre 12 y 17 años y la mayoría provino de colegios oficiales. Según análisis divulgado por el Concejo, de 10.094 registros revisados, 4.607 estaban relacionados con vapeadores, con edad promedio de 13,7 años. Es relevante que el grupo entre 12 y 14 años concentrara más de la mitad de reportes vinculados a vapeadores y que incluso se hallaron casos en menores de 9 años.

Los datos indican que no se trata solo de un consumo ocasional: se identificaron 438 estudiantes con consumo diario y 1.044 con uso recurrente. En los colegios oficiales, siete de cada diez niños de entre 5 y 11 años con algún caso de consumo reportado utilizaban vapeadores y uno de cada cuatro tenía consumo diario. La facilidad para ocultar estos dispositivos dificulta la detección; tres de cada cinco casos ocurrieron dentro de los colegios, principalmente durante actividades lúdicas y en interacción con compañeros.

Las localidades de Kennedy, Bosa, Ciudad Bolívar y Suba concentran la mayor parte de registros, el 75,9 % procedente de colegios públicos. Además, aunque la mayoría corresponde al uso exclusivo de vapeadores, también hay registros de policonsumo junto con marihuana, alcohol y otras sustancias. Ante este panorama, el Concejo radicó el Proyecto de Acuerdo 576 de 2026 para fortalecer controles sobre la venta y consumo de vapeadores, especialmente orientados a la protección de menores. Paralelamente, desde 2024 la Ley 2354 regula la venta a menores y restringe la promoción y consumo de cigarrillos electrónicos y dispositivos similares, extendiendo el marco antitabaco tradicional a estos productos.

La creciente aceptación social de los vapeadores entre adolescentes, alimentada por sabores y diseños llamativos y su presencia digital, llevó a iniciativas como la estrategia “Desvapea tu mente” de la Secretaría Distrital de Salud. El fenómeno, detectado también a nivel nacional, evidencia la necesidad de fortalecer la prevención y la educación en los entornos escolares de Bogotá.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

¿Está permitida la venta de vapeadores a menores de edad en Bogotá?

No, la venta de vapeadores a menores de edad está prohibida en Bogotá desde la promulgación de la Ley 2354 de 2024, que amplió las restricciones antitabaco a dispositivos electrónicos como vapeadores y cigarrillos electrónicos. Esta norma protege a los menores de 18 años, regula aspectos de venta, promoción y consumo, e impone sanciones a quienes incumplan estas disposiciones en todo el territorio nacional.

¿Por qué se considera preocupante el consumo de vapeadores entre estudiantes en Bogotá?

La preocupación surge porque los vapeadores se posicionan como la sustancia más reportada en los colegios, desplazando incluso a la marihuana. El atractivo de sabores, diseños y promociones digitales reduce la percepción de riesgo, propiciando un consumo recurrente y a edades cada vez más tempranas. Además, se documenta policonsumo y patrones de consumo diario que afectan significativamente a la salud y convivencia escolar, según la Secretaría Distrital de Salud.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo