Trabajo de cuidado remunerado en Bogotá: cifras, brecha de género y retos en condiciones laborales en 2024
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Bogotá cuenta con un espacio de información muy completo donde la ciudadanía, residentes y extranjeros pueden consultar la información que les interesa sobre Bogotá, su historia, sus localidades, la gestión y principales noticias de la Administración Distrital.
Visitar sitioDurante 2024, el Sistema Distrital de Cuidado brindó 8,6 millones de atenciones en Bogotá.
El trabajo de cuidado remunerado en Bogotá, especialmente en el ámbito doméstico, es uno de los pilares fundamentales para el sostenimiento de la vida cotidiana y el correcto funcionamiento de la sociedad. El "Día Internacional del Trabajo de Cuidado Remunerado al Interior de los Hogares" fue creado con el fin de reconocer, valorar y dignificar la labor de miles de mujeres que, con su esfuerzo, aportan al bienestar de las familias y al desarrollo social. De acuerdo con la información compartida en el portal oficial de la Alcaldía de Bogotá, se trata de actividades esenciales como cocinar, limpiar, lavar la ropa, acompañar a niñas, niños, adultos mayores o personas con discapacidad y proporcionar apoyo físico y emocional.
Cuando estas labores se llevan a cabo de manera remunerada, requieren conocimientos específicos, habilidades y una carga emocional que merece condiciones laborales justas, cobertura de protección social y acceso a todos los derechos laborales. Sin embargo, en la práctica cotidiana, el trabajo de cuidado remunerado sigue siendo uno de los más invisibilizados y con mayores retos de formalización. Según cifras de la Alcaldía de Bogotá para 2024, más de 101.000 mujeres se encuentran empleadas en el cuidado remunerado en los hogares, contraste marcado con los poco más de 5.000 hombres en la misma función, lo que evidencia una profunda feminización de este sector y resalta persistentes desigualdades en materia de género.
A estos desafíos se suman las condiciones de precariedad en las que muchas trabajadoras desempeñan su labor. Más de la mitad de ellas no cotiza integralmente al sistema de seguridad social ni tiene acceso completo a prestaciones sociales, lo que incrementa su vulnerabilidad e impacta su bienestar económico, especialmente en la vejez. Muchas reciben pagos por debajo del salario mínimo y se enfrentan a brechas salariales respecto a sus pares masculinos, perpetuando la desigualdad y la desprotección.
La conmemoración de este día tiene como objetivo transformar los imaginarios sociales que asocian el cuidado únicamente con las mujeres y avanzar hacia una distribución más equitativa y corresponsable entre el Estado, sector privado, comunidades y familias. En Bogotá, este compromiso toma forma a través del Sistema Distrital de Cuidado, política pública que reconoce el cuidado como un derecho fundamental y pilar para la igualdad de género. Entre noviembre de 2020 y abril de 2026, el sistema distrital ha realizado más de 8,6 millones de atenciones para 1.052.517 mujeres y sus familias, generando oportunidades de formación y bienestar para quienes han sostenido históricamente la base social del cuidado.
Conmemorar el 22 de julio constituye un llamado a seguir luchando por el reconocimiento pleno y la dignificación del trabajo de cuidado remunerado, así como por mejores condiciones laborales para todas las mujeres involucradas.
¿Cuántas mujeres trabajan en el cuidado remunerado en Bogotá y cómo es la brecha de género?
En 2024, más de 101.000 mujeres estaban empleadas en actividades de cuidado remunerado al interior de los hogares en Bogotá, mientras que solo poco más de 5.000 hombres ocupan estos mismos trabajos. Esta diferencia pone en evidencia que es una labor altamente feminizada y que la equidad de género aún enfrenta retos importantes dentro de este sector.
¿Cuáles son las condiciones laborales de quienes realizan trabajo de cuidado remunerado en los hogares?
La mayoría de quienes laboran en el cuidado remunerado en Bogotá enfrentan condiciones laborales precarias: más de la mitad no cotiza al sistema de seguridad social ni accede completamente a prestaciones sociales, y muchas perciben ingresos inferiores al salario mínimo o sufren brechas salariales frente a los hombres, lo que les deja en situación de vulnerabilidad económica, sobre todo en la vejez.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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