Bogotá refuerza la prevención ante sismos: cómo identifica riesgos sísmicos y qué recomienda el IDIGER
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Bogotá cuenta con un espacio de información muy completo donde la ciudadanía, residentes y extranjeros pueden consultar la información que les interesa sobre Bogotá, su historia, sus localidades, la gestión y principales noticias de la Administración Distrital.
Visitar sitioLa red de acelerógrafos instalada por IDIGER en Bogotá permite analizar la sismicidad local históricamente.
Bogotá, una ciudad ubicada en una región de intensa actividad geológica, enfrenta el desafío permanente de prepararse frente a la posibilidad de emergencias sísmicas. El Instituto Distrital de Gestión de Riesgos y Cambio Climático (IDIGER) toma un rol clave invitando a la ciudadanía a conocer y comprender los escenarios sísmicos de la capital, destacando la importancia de identificar los riesgos y de cómo pueden afectar tanto a las personas como al entorno.
De acuerdo con el IDIGER, un escenario de riesgo sísmico se define como la posibilidad de pérdidas humanas, materiales, económicas o ambientales ocasionadas por un sismo. Un sismo, como manifestación de la dinámica interna de la tierra, se convierte en una amenaza que se agrava cuando coincide con vulnerabilidades en la infraestructura, la población o los medios de subsistencia.
Bogotá está expuesta a los eventos sísmicos provocados por las fallas geológicas activas presentes en Colombia. Para monitorear estos fenómenos, el IDIGER administra una red de acelerógrafos, que son instrumentos ubicados estratégicamente en la ciudad para registrar los movimientos del suelo. Gracias a estos equipos y a los reportes históricos, se ha construido un análisis detallado de la sismicidad en la capital, base fundamental para la gestión del riesgo, especialmente en años anteriores a la existencia de instrumentos modernos.
En la historia de Bogotá, existen registros de terremotos significativos que han dejado huella en la memoria colectiva y en las edificaciones. Entre los eventos más impactantes se encuentran los ocurridos el 18 de octubre de 1743, el 12 de julio de 1785, el 17 de junio de 1826, el 16 de noviembre de 1827 y el 31 de agosto de 1917, de acuerdo con los informes recogidos por el Distrito.
Para enfrentar estos riesgos, la ciudad se rige por el Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente, conocido como NSR-10, el cual establece los requisitos mínimos para el diseño y la supervisión de edificaciones. Este marco normativo obliga a los profesionales de ingeniería y arquitectura a asegurar la resistencia, ductilidad —capacidad de deformarse antes de fallar— y redundancia estructural, garantizando que, ante un sismo, las fuerzas puedan ser redirigidas adecuadamente para evitar colapsos. Según IDIGER, estas tres cualidades son la base para proteger la vida y minimizar daños.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Cuáles son las recomendaciones del IDIGER para actuar antes, durante y después de un sismo en Bogotá?
De acuerdo con el IDIGER, es esencial que la ciudadanía conozca acciones preventivas y protocolos para actuar antes, durante y después de un sismo. Recomiendan informarse y preparar planes de emergencia, identificar lugares seguros, mantener la calma durante el evento, y revisar cuidadosamente las instalaciones de gas, agua y energía tras un movimiento telúrico.
¿Qué significa "ductilidad" y por qué es fundamental en las construcciones sismo resistentes?
El término "ductilidad" se refiere a la capacidad que tiene una estructura para deformarse de manera considerable antes de romperse repentinamente. Esta característica es esencial, ya que permite que un edificio absorba y disipe energía durante un sismo, aumentando las probabilidades de que sus ocupantes puedan evacuar a tiempo y se eviten colapsos estructurales, como indica el Reglamento NSR-10.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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