Informe revela aumento de carga orgánica en el río Bogotá y desafíos para su recuperación ambiental según la Secretaría Distrital de Ambiente

Bogotá
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Entre 2021 y 2025, la carga orgánica que recibe el río aumentó un 43 %, según datos oficiales.

La salud del río Bogotá ha estado históricamente ligada al desarrollo vertiginoso de la capital y su región circundante. Durante buena parte del siglo XX, este afluente fue el principal receptor de las aguas residuales domésticas, vertimientos industriales y desechos producidos por una población en constante expansión, como lo destaca el análisis contenido en el más reciente balance de gestión de la Secretaría Distrital de Ambiente. Este informe se presenta como una de las radiografías más detalladas sobre los cambios ambientales que ha experimentado el río en los últimos años, y resalta cómo el ajuste de la infraestructura no logró seguir el ritmo con el que creció la ciudad, afectando gravemente el ecosistema acuático.

De acuerdo con la Secretaría Distrital de Ambiente, entre 2021 y 2025 se ha hecho seguimiento sistemático a diferentes variables, entre ellas la Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO5), los sólidos suspendidos totales (SST), las cargas contaminantes y el aporte de la actividad industrial. Estas mediciones reflejan la presión creciente que soporta el río y permiten comprender que la evolución de su salud no puede simplificarse en un estado de mejoría o deterioro absoluto. Por el contrario, el panorama descrito es el de un proceso desigual, cuyos avances dependen de políticas y acciones más allá de la ejecución de obras puntuales de saneamiento ambiental.

En particular, un dato alarmante se extrae de la evolución de la DBO5: en 2021, el río Bogotá recibía 70.259 toneladas al año de materia orgánica. Para el año 2025, la cifra aumentó de manera significativa hasta alcanzar las 100.285 toneladas, lo que representa un crecimiento del 43 %. Esta cifra indica que el cuerpo de agua sigue absorbiendo importantes volúmenes de residuos cuya descomposición requiere oxígeno, un recurso esencial para la vida acuática y que, al agotarse, puede comprometer la biodiversidad propia del ecosistema.

Como lo sugiere el balance de la Secretaría Distrital de Ambiente, aunque se evidencian algunos avances en saneamiento, la consolidación de la recuperación del río Bogotá sigue siendo una tarea pendiente, y sólo podrá materializarse mediante decisiones estructurales que contemplen tanto las demandas urbanas como la protección de los recursos naturales.

¿Cómo afecta la Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO5) la salud del río Bogotá?

La Demanda Bioquímica de Oxígeno (DBO5) mide la cantidad de oxígeno que requieren los microorganismos para descomponer la materia orgánica presente en el agua; niveles elevados de DBO5, como los registrados en el río Bogotá, indican que la descomposición consume grandes cantidades de oxígeno, lo que puede afectar la vida acuática y reducir la biodiversidad.

¿Qué avances muestra el balance de gestión de la Secretaría Distrital de Ambiente sobre el río Bogotá?

Según el balance de la Secretaría Distrital de Ambiente, aunque se han hecho seguimientos y se evidencian ciertos avances hacia el saneamiento, el proceso de recuperación del río Bogotá avanza de forma desigual y requiere decisiones más profundas que complementen las obras ya realizadas, especialmente frente al aumento de cargas contaminantes.

Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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