Cierre vial en el norte de Bogotá: así serán los desvíos por obras en el alcantarillado de Molinos

Bogotá
Tiempo de lectura: 5 min
por: 

Bogotá cuenta con un espacio de información muy completo donde la ciudadanía, residentes y extranjeros pueden consultar la información que les interesa sobre Bogotá, su historia, sus localidades, la gestión y principales noticias de la Administración Distrital.

Visitar sitio

Desde el 14 de abril, un cierre en la calle 116 impactará la movilidad norte de Bogotá durante dos meses.

La ciudad de Bogotá continúa su apuesta por la modernización de la infraestructura urbana, y en este contexto, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá dio inicio a las operaciones de renovación del sistema troncal del alcantarillado sanitario en la subcuenca Molinos. Este proceso forma parte del contrato EAAB-1-01-25500-1524-2023 y representa una intervención importante para el funcionamiento del drenaje y el saneamiento en este sector clave de la capital colombiana. Con el fin de permitir el avance de las obras, la Secretaría Distrital de Movilidad (SDM) ha autorizado el cierre de la conectante en sentido norte-occidente de la avenida carrera Novena con avenida calle 116, uno de los cruces viales más concurridos del norte de Bogotá.

Las labores de renovación de la red se llevarán a cabo a partir del martes 14 de abril de 2026 y se extenderán durante aproximadamente dos meses, tiempo en el que el cierre funcionará de manera continua las 24 horas del día. Esta medida ha sido planificada cuidadosamente por la SDM, en conjunto con las autoridades responsables de la obra, para no solo optimizar el avance de los trabajos, sino también priorizar la seguridad y el bienestar de los usuarios de la vía.

Para reducir las afectaciones al tráfico cotidiano, la SDM implementó un Plan de Manejo de Tránsito (PMT) específico en la zona intervenida. Según las orientaciones proporcionadas por la entidad, quienes transitan en vehículo particular sentido norte–sur por la avenida carrera Novena y requieren ingresar a la avenida calle 116 al occidente ahora deberán tomar una ruta alterna: girar por la calle 119 al occidente, conectar con la avenida carrera 11 al sur y luego reincorporarse a la avenida calle 116 en dirección occidente, como se detalla en el primer mapa oficial compartido.

Otra ruta alterna fue dispuesta para quienes conducen sentido sur-norte por la avenida carrera 11 y utilizaban la denominada “oreja manzana” para acceder a la avenida calle 116 al occidente. En este caso, la alternativa prevé tomar la calle 117A al oriente, posteriormente la carrera 9A al norte, luego la calle 119 al occidente y, finalmente, volver a la avenida carrera 11 al sur, recuperación del sentido hacia la calle 116 al occidente. El tránsito de bicicletas y peatones también recibió adaptaciones acordes a las necesidades de movilidad de la zona.

De acuerdo con la información oficial emitida por la Secretaría Distrital de Movilidad de Bogotá, los andenes y la infraestructura peatonal no tendrán ningún tipo de intervención ni afectación directa durante el tiempo que duren las obras. Por esta razón, se aseguró que los peatones podrán transitar con normalidad por los espacios destinados para ellos, minimizando el impacto sobre quienes dependen de la caminata diaria. En cuanto a los ciclistas, esos usuarios deberán realizar la conexión de la ciclovía entre la avenida carrera Novena y la avenida calle 116, especialmente durante los domingos y festivos, utilizando la ciclorruta establecida en el separador central de la avenida calle 116 entre la carrera Novena y la avenida carrera 11, como indica el segundo mapa oficial presentado por las autoridades distritales.

Estas medidas, claramente delineadas por la Secretaría Distrital de Movilidad y relacionadas directamente con el Plan de Manejo de Tránsito, persiguen garantizar tanto la continuidad de la obra como la seguridad y funcionalidad de los desplazamientos de todos los actores viales. Al tratarse de una intervención de dos meses de duración en un punto neurálgico de la movilidad bogotana, el cumplimiento de estos desvíos y el uso de rutas alternas será fundamental para mantener el orden y reducir los inconvenientes durante el desarrollo de la renovación del sistema de alcantarillado en la subcuenca Molinos.

¿Qué es una subcuenca y por qué es importante en proyectos de alcantarillado?

El término "subcuenca" se refiere a una división dentro de una cuenca hidrográfica más grande. Dentro del contexto de los sistemas de alcantarillado, una subcuenca agrupa un conjunto de redes que recolectan aguas residuales o pluviales de áreas definidas antes de ser conducidas a un punto mayor de tratamiento o evacuación. La renovación o intervención en la red de una subcuenca, como la de Molinos en este proyecto, impacta directamente la capacidad de manejo y la eficiencia del saneamiento, mejorando las condiciones ambientales de barrios enteros.

La importancia de actuar sobre la subcuenca radica en que el funcionamiento adecuado de sus redes es crucial para evitar desbordamientos, taponamientos y malos olores, así como para mitigar los riesgos de inundaciones o daños en las calles y la estructura vial urbana. Por esta razón, los proyectos de gran escala de alcantarillado suelen planificarse tomando como base la cobertura de subcuencas, permitiendo de esta manera una intervención focalizada y efectiva según las prioridades de saneamiento de cada sector.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo