Tras décadas de espera, el Puente Tibanica será una realidad: así cambiará la movilidad en Bogotá y Soacha

Bogotá
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La licitación del Puente Tibanica arranca: Bogotá y Soacha se preparan para una transformación vial clave.

Después de varios años marcados por la espera y tras la realización de 45 mesas técnicas de diálogo, el Puente Tibanica aparece finalmente como una realidad inminente en el suroccidente de la ciudad. El martes más reciente, la Alcaldía Mayor de Bogotá, la Gobernación de Cundinamarca y el Cabildo Indígena Muisca de Bosa formalizaron los acuerdos que desbloquean el inicio del proceso de licitación, paso esencial para dar forma a una infraestructura largamente debatida. Según El Espectador, este acuerdo no solo significa el avance físico de una obra, sino también un reconocimiento a la “Ruta Ancestral de las Semillas”, tal como lo destacó el gobernador Jorge Emilio Rey.

La obra surge como un alivio para la intensa congestión de la Autopista Sur y una alternativa de acceso a la capital, con un claro sentido de urgencia por parte de las autoridades. El proceso contractual está previsto para su publicación inmediata en el Sistema Electrónico para la Contratación Pública (Secop), lo que permitirá adjudicar el contrato en junio de este año. El costo total del proyecto asciende a COP 118.896 millones, asegurados mediante un modelo de cooperación regional que involucra aportes del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) de Bogotá, la Gobernación de Cundinamarca, el municipio de Soacha y entidades como la Agencia Regional de Movilidad y el Instituto de Infraestructura y Concesiones de Cundinamarca (ICCU).

El Puente Tibanica va mucho más allá de una respuesta al tráfico mixto. El diseño contempla 87 metros de longitud y permite una visión de futuro al incluir corredores para vehículos particulares, ciclorrutas y el espacio necesario para una eventual extensión del sistema TransMilenio, integrando la movilidad con futuras troncales como la Avenida Ciudad de Cali. Así, la obra forma parte de una estrategia más amplia de integración regional y movilidad sostenible, reforzada por el compromiso manifestado por el representante del Cabildo Indígena Muisca de Bosa, Ricardo Neuta Neuta, acerca de trabajar conjuntamente por la protección del territorio y el bienestar de sus habitantes.

En términos de impacto directo, los sectores de San Diego, Primavera y Esperanza-Tibanica en Bosa, junto con la zona de Ciudad Verde en Soacha, serán los principales beneficiados. El alcalde Carlos Fernando Galán subrayó la importancia de que el desarrollo regional se lleve a cabo sin menoscabar los derechos de las comunidades asentadas en el territorio.

El proyecto no se limita al puente en sí. Representa una intervención integral que redefine los límites administrativos y funcionales entre Bogotá y Soacha. La estructura, construida en concreto reforzado y vigas postensadas –un sistema de refuerzo que garantiza su durabilidad y capacidad de carga–, está acompañada de mil metros lineales de nuevas calzadas, la adecuación de la segunda calzada de la Avenida Terreros e intersecciones semaforizadas y retornos para la eliminación de congestionamientos históricos. Según datos presentados en El Espectador, con 23 de los 24 predios ya gestionados, la consolidación de este puente marca el primer paso para lo que podría ser la expansión definitiva en la infraestructura de transporte de la región metropolitana.

¿Cuándo empezará a operar el puente Tibanica y cuál será su impacto en el transporte público regional?

Esta pregunta surge ante la expectativa generada por la firma protocolaria de acuerdos y el pronto inicio del proceso de licitación para la obra. El cronograma proyecta la adjudicación del contrato en junio y, aunque no se menciona una fecha exacta de inicio de operaciones en el texto, el desarrollo técnico y la casi total disponibilidad de los predios agilizan las posibilidades de avance.

Comprender la fecha de entrada en funcionamiento del puente y su integración con el sistema de transporte público, en especial con la eventual llegada de TransMilenio y su conexión con nuevas troncales, es fundamental para los habitantes de Bosa, Soacha y municipios aledaños. Así, el puente no solo solucionaría problemas de tráfico vehicular, sino que promovería una movilidad regional más eficiente y equitativa para más de un millón de personas.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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