Bloqueo total en la Calle 13: conductores protestan por inseguridad tras ola de robos en Bogotá

Bogotá
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Bloqueo en la Calle 13: protesta de transportadores destapa graves cifras de robos en Bogotá. ¿Por qué va en aumento la inseguridad vial y urbana en la capital?

El martes en horas de la mañana, una protesta de conductores de buses intermunicipales paralizó el ingreso a Bogotá por la Calle 13. La manifestación fue una respuesta al más reciente caso de robo sufrido por uno de sus compañeros en el sector conocido como Tres Esquinas. Los trabajadores, provenientes de distintas empresas, estacionaron sus vehículos en los tres carriles de la vía principal, dejando completamente bloqueado el acceso y salida de autos particulares y transportes de carga. Este acto repercutió directamente en la movilidad de la ciudad, deteniendo el flujo vehicular durante varias horas y afectando a cientos de ciudadanos.

Los manifestantes exigieron mayor presencia de las autoridades en este corredor vial, señalando que los robos contra trabajadores del gremio son cada vez más constantes y persiste la sensación de inseguridad. Según reportó la Secretaría de Movilidad de Bogotá, después de un prolongado diálogo, los bloqueos terminaron y el tráfico recobró la normalidad en la zona. Sin embargo, la protesta puso en evidencia la demanda de los transportadores por acciones concretas de protección y vigilancia, especialmente en puntos declarados como críticos por la incidencia delictiva.

El trasfondo de este paro puntual refleja una problemática mucho más amplia. Durante un debate de control político realizado en el Concejo de Bogotá, se dieron a conocer cifras alarmantes sobre el incremento de casos de hurto a personas. Entre enero y agosto de 2025, según datos presentados por la concejala Diana Diago, del partido Centro Democrático, se contabilizaron 86.931 denuncias de robo en la capital, lo que representa un promedio de más de 14 atracos cada hora. Esta cifra no solo evidencia la gravedad del fenómeno, sino también un incremento de 400 casos en comparación con el mismo periodo del año anterior, particularmente durante el mes de agosto.

La información suministrada por el Sistema de Información Estadístico, Delincuencial, Contravencional y Operativo de la Policía (Siedco) reveló además que el hurto a personas se mantiene como uno de los delitos de mayor impacto en Bogotá, que cerró el año 2024 con una tasa de 1.645 casos por cada 100.000 habitantes, la mayor entre las principales ciudades según El Espectador. Este fenómeno afecta a la mayoría de las localidades de la ciudad, aunque Puente Aranda, Teusaquillo y Rafael Uribe Uribe resultan ser las más golpeadas, con aumentos del 33%, 23% y 18% respectivamente. De los 86.931 robos registrados, más de 58.000 se cometieron sin uso de armas, a través de modalidades como el raponeo o el cosquilleo, y en ocasiones se utilizaron elementos como escopolamina, armas contundentes, de fuego o blancas.

Ante esta situación, la concejala Diago ha insistido en la urgencia de implementar un plan de choque integral por parte de la administración distrital, especialmente porque se acerca la temporada de fin de año, tradicionalmente asociada con el aumento de actividades comerciales y, en consecuencia, de delitos relacionados con hurtos y economías ilegales.

¿Cuáles son las modalidades más comunes de hurto a personas en Bogotá?

La creciente preocupación ciudadana sobre la inseguridad en la capital lleva a preguntarse cuáles son las formas más frecuentes en las que se cometen robos. Según lo reportado por el Siedco, gran parte de los hurtos no involucran armas, sino que ocurren mediante tácticas furtivas como el raponeo —arrebatar objetos con rapidez— y el cosquilleo, que consiste en sustraer pertenencias sin que la víctima lo note. Sin embargo, también existen modalidades más agresivas: infractores recurren al uso de armas blancas, de fuego, elementos contundentes o incluso sustancias como la escopolamina para intimidar o reducir a las víctimas.

La diversidad de estas modalidades evidencia la complejidad del fenómeno delictivo que afronta Bogotá y explica por qué distintos sectores de la sociedad, como los transportadores, insisten en acciones inmediatas por parte de las autoridades competentes.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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