La salud pública de Bogotá da un salto histórico: hospitales estrenan el primer angiógrafo de alta tecnología

Bogotá
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El sector público de Bogotá recibe su primer angiógrafo: un cambio clave en atención de ACV y cardiopatías.

El arribo del primer angiógrafo destinado a la red pública de hospitales en Bogotá marca un hito para la salud en la capital colombiana. Hasta este momento, solo los hospitales privados contaban con esta tecnología, lo que limitaba el acceso de muchos pacientes a diagnósticos y tratamientos avanzados para enfermedades cerebro-cardiovasculares. De acuerdo con la información suministrada, este innovador equipo llegó desde Alemania y fue el resultado de un proceso de seis años iniciado por la Subred Integrada de Servicios de Salud Sur Occidente, el cual requirió una inversión superior a los 6.000 millones de pesos colombianos.

La ausencia de un angiógrafo en hospitales públicos obligaba a que los pacientes con enfermedades como accidentes cerebrovasculares tuvieran que ser remitidos a otras instituciones. Este proceso con frecuencia implicaba retrasos administrativos, demoras técnicamente injustificadas en la atención médica y un impacto negativo sobre el pronóstico clínico de cada persona. Ahora, la llegada de este equipo al sector público promete aliviar esas dificultades, pues acerca un tratamiento oportuno a la población más vulnerable de Bogotá.

El contexto epidemiológico refuerza la importancia de la adquisición. Según datos del Sistema de Información Territorial en Accidente Cerebrovascular (SITAC), cada año cerca de 2.852 habitantes en Bogotá padecen accidente cerebrovascular (ACV), una emergencia médica cuyos efectos pueden incluir parálisis, alteraciones en el habla, dificultades para leer o escribir y cambios significativos en la conducta. Frente a este panorama, contar con un angiógrafo es fundamental para brindar diagnósticos certeros y tratamientos con margen de eficacia más alto.

Álvaro Andrés González, quien funge como referente de cirugía de la Subred Sur Occidente, enfatizó el impacto del nuevo servicio de angiografía. Según González, contar con un dispositivo de este tipo permite abordar enfermedades que involucran arterias y venas no solo del cerebro, sino también del corazón, extremidades y otros vasos sanguíneos principales. Además del equipo en sí, el centro de salud cuenta ahora con una sala de procedimientos y un espacio especializado para la recuperación postoperatoria de los pacientes.

Lo que diferencia a este angiógrafo adquirido para la localidad de Kennedy es su condición de ser apenas el tercero de su tipo en toda Latinoamérica, lo que representa un avance considerable en materia de tecnología médica accesible a la comunidad. El proceso de diagnóstico se beneficia notablemente, permitiendo detectarlas afecciones de manera precisa y, en muchos casos, iniciar tratamientos menos invasivos y más efectivos en lapsos previamente inalcanzables en el sector público.

Este desarrollo implica, además, equidad en el acceso a servicios médicos avanzados, asegurando que pacientes con enfermedades cerebro-cardiovasculares puedan atenderse cerca de sus hogares y sin someterse a traslados complejos o demoras administrativas. La experiencia acumulada en instituciones privadas ahora empieza a democratizarse, con beneficios directos para la salud pública bogotana.

¿Cómo funciona un angiógrafo y qué procedimientos permite?

La pregunta sobre el funcionamiento del angiógrafo y su utilidad en diversos procedimientos es fundamental para el entendimiento general del avance que supone su incorporación a la red pública de hospitales. El angiógrafo es un dispositivo médico que utiliza imágenes obtenidas mediante rayos X y el uso de contrastes para visualizar de manera detallada los vasos sanguíneos, permitiendo detectar obstrucciones, aneurismas, malformaciones vasculares y otras patologías de difícil diagnóstico clínico.

El valor de un angiógrafo reside en que posibilita tanto diagnósticos como tratamientos mínimamente invasivos. Entre los procedimientos que habilita se incluyen la angioplastia (apertura de vasos obstruidos), la colocación de stents, la embolización de aneurismas y otras intervenciones guiadas por imagen, que pueden reducir complicaciones y acelerar los tiempos de recuperación. Esto tiene un impacto directo en el bienestar del paciente y en la efectividad del sistema de salud.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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