Estudiante de Los Andes se durmió en su carro, se lo llevaron en grúa y despertó rumbo a los patios
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El afectado anunció acciones legales contra Movilidad porque la norma prohíbe enganchar automotores si hay ciudadanos ocupando la cabina interna del automotor.
Una agotadora jornada de trasnoche académico terminó convirtiéndose en una pesadilla para un estudiante de diseño de la Universidad de Los Andes en Bogotá. Tras pasar horas de largo cumpliendo con obligaciones universitarias, el joven decidió ingresar a su vehículo durante la tarde para descansar mientras esperaba el cambio de clase. Agotado por el cansancio acumulado, se quedó profundamente dormido en el asiento delantero, sin imaginar que las autoridades de tránsito protagonizarían un insólito procedimiento que terminaría con él a bordo de una grúa rumbo a los patios de inmovilización, según informó Blu Radio.
El incidente se desató cuando los operarios de tránsito y grúas identificaron el automóvil mal estacionado o presuntamente infractor en las calles aledañas. Debido a que el automotor contaba con vidrios polarizados oscuros, la visibilidad hacia el habitáculo interior era prácticamente nula a simple vista. Sin embargo, en lugar de realizar una inspección rigurosa utilizando herramientas básicas como una linterna para cerciorarse de que el vehículo estuviera totalmente desocupado, los operadores procedieron a enganchar el carro y elevarlo en la plataforma de la grúa.
El despertar del universitario no pudo ser más desconcertante. El movimiento constante y las vibraciones del camión grúa lo sacaron abruptamente de su sueño profundo. “En lo que me despierto ya estaba en una grúa y quedé muy confundido, yo iba en movimiento, mi reacción fue ver dónde estaba, esperé a que los muchachos dejaran de conducir y lo primero que hice fue llegar a un CAI y acá estamos desde la tarde parqueados”, relató el afectado al rememorar los angustiosos minutos posteriores al hallazgo.
Al percatarse de la situación, el joven encaró a las autoridades en un CAI cercano para exigir explicaciones, argumentando que el procedimiento estuvo plagado de irregularidades flagrantes. De acuerdo con su defensa, el artículo 127 del Código Nacional de Tránsito prohíbe expresamente la inmovilización de un vehículo si se encuentra una persona en su interior. “Lo único que dicen es que el carro se va a los patios, yo les digo que no porque para mí el procedimiento está mal hecho, el artículo 127 dice que uno no puede inmovilizar el vehículo si hay alguien adentro, yo sé que los muchachos revisaron el carro pero es polarizado y para estos vehículos uno debe usar una linterna”, cuestionó el estudiante con indignación, advirtiendo además sobre el peligro latente de este tipo de fallas operativas: “Hoy soy yo que soy joven pero después puede ser una persona mayor o un bebé”.
La odisea administrativa y judicial se prolongó durante al menos nueve horas de angustia y trámites infructuosos. La situación llegó a su punto crítico pasada la medianoche, cuando alrededor de las 2:30 de la madrugada el estudiante y su vehículo terminaron abandonados a las puertas de los patios de tránsito. Ante el desgaste y la negativa de los agentes en el sitio, el afectado confirmó que interpondrá una denuncia formal para que sea un abogado especialista quien determine las acciones legales pertinentes frente a lo que califica como una grave arbitrariedad operativa de las autoridades de movilidad en la capital.
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