La decisión que se tomaría para el pico y placa los sábados en Bogotá: hay reunión clave
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Visitar sitioLa administración distrital ha expresado la necesidad de revisar y equilibrar los recaudos y la forma en que estos se distribuyen entre Bogotá y Cundinamarca.
La decisión del alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, de modificar el esquema de pico y placa ha desatado una amplia controversia en distintos sectores políticos y administrativos de la región.
La propuesta plantea una mayor restricción para los vehículos que, aunque transitan de manera frecuente por la capital, no se encuentran matriculados en Bogotá, lo que ha abierto un debate sobre equidad tributaria, movilidad regional e integración territorial.
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Desde la Alcaldía Mayor se ha explicado que la iniciativa parte de un principio básico: quienes utilizan de forma constante la infraestructura vial de la ciudad deberían contribuir directamente al financiamiento de los servicios y obras que esta requiere.
En ese sentido, Galán ha señalado que el uso del automóvil en Bogotá implica costos significativos en términos de mantenimiento de vías, control del tránsito y mitigación de impactos ambientales, gastos que se cubren en buena parte con los impuestos que pagan los vehículos registrados en la capital.
Por ello, el mandatario ha reiterado que su administración busca incentivar que los propietarios de automotores que circulan habitualmente por la ciudad los matriculen en Bogotá, de modo que aporten al recaudo local.
La medida concreta que se ha puesto sobre la mesa consiste en que los vehículos no matriculados en la capital deban cumplir con el pico y placa durante dos sábados al mes.
Desde la administración distrital se insiste en que no se trata de una acción punitiva, sino de un mecanismo para corregir asimetrías en el sistema de contribuciones.
No obstante, la propuesta ha generado un rechazo frontal por parte del gobernador de Cundinamarca, Jorge Rey, quien ha advertido que la medida podría afectar los avances alcanzados en materia de coordinación entre la Alcaldía de Bogotá y la Gobernación.
Para el mandatario departamental, la iniciativa introduce un factor de tensión en un proceso que, en los últimos años, ha buscado fortalecer la movilidad regional y la integración entre la capital y los municipios vecinos, teniendo en cuenta que miles de ciudadanos se desplazan diariamente entre ambos territorios por razones laborales, educativas y comerciales.
Aunque la restricción aún no ha entrado en vigencia, Rey ha manifestado su preocupación y ha señalado que ya se han sostenido conversaciones con el alcalde Galán para abordar el tema desde un enfoque técnico y jurídico.
En una entrevista para Caracol Radio, el gobernador explicó que se ha propuesto la instalación de una mesa técnica que evalúe la conveniencia del nuevo esquema de pico y placa, así como una mesa de análisis sobre los componentes tributarios relacionados con el impuesto de automotores y el impuesto de registro.
Según indicó, la administración distrital ha expresado la necesidad de revisar y equilibrar los recaudos y la forma en que estos tributos se distribuyen entre Bogotá y Cundinamarca.
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El gobernador también fue enfático en señalar que su administración está dispuesta a participar en esos espacios de diálogo, con la expectativa de que se convoquen antes de finalizar el mes. A su juicio, un análisis conjunto permitiría evitar decisiones unilaterales y encontrar alternativas que no perjudiquen la relación entre la capital y el departamento. Rey ha calificado la medida como discriminatoria, al considerar que margina a Cundinamarca y pone en riesgo los avances logrados en integración territorial y planificación conjunta.
En este contexto, la expectativa está puesta en que las mesas técnicas se instalen en el corto plazo y permitan evaluar, con criterios jurídicos, tributarios y de movilidad, la viabilidad de la propuesta. De ese diálogo dependerá si la medida se implementa en los términos planteados por el Distrito o si se alcanza un acuerdo que conduzca a ajustes o incluso a su replanteamiento. Los próximos días serán determinantes para el futuro de esta iniciativa y para la movilidad de una región en la que Bogotá y Cundinamarca están profundamente interconectadas.
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