Bogotá refuerza limpieza de alcantarillas para frenar inundaciones: ¿cómo puedes ayudar desde casa?
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioBogotá refuerza limpieza de alcantarillas: 6.200 toneladas de desechos retirados solo en enero.
Con el fin de minimizar los riesgos de inundaciones y encharcamientos en Bogotá, la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá (EAAB) informó la intensificación de los operativos de mantenimiento preventivo del sistema de alcantarillado en diversas zonas de la ciudad. Esta estrategia busca anticiparse a emergencias desencadenadas por el taponamiento de las redes de drenaje, que representan una amenaza recurrente especialmente durante la temporada de lluvias, según reportó El Espectador.
La EAAB señaló que actualmente más de 700 operarios, respaldados por 210 equipos y maquinaria especializada, laboran en la limpieza permanente de alcantarillas, sumideros y redes destinadas a evacuar aguas lluvias. Estas tareas, que se desarrollan durante todo el año, adquieren especial relevancia en épocas invernales cuando la ciudad es más vulnerable a las contingencias relacionadas con las lluvias intensas.
En el mes de enero de 2026, los equipos del Acueducto han extraído alrededor de 6.200 toneladas de desechos de las redes de alcantarillado. Solo en el transcurso de 2025, la cantidad superó las 122.600 toneladas, evidenciando así la magnitud de los residuos mal dispuestos que circulan tanto en la red sanitaria como pluvial de la capital. Esta cifra resalta la influencia directa de los hábitos ciudadanos en el funcionamiento y la sostenibilidad del sistema de drenaje urbano.
La gerente de la EAAB, Natasha Avendaño, precisó que para 2026 se han asignado más de 28.700 millones de pesos colombianos al mantenimiento tanto preventivo como correctivo del sistema de alcantarillado. De acuerdo con Avendaño, esta inversión es fundamental para mitigar riesgos y asegurar el correcto desempeño de la infraestructura durante los periodos de lluvia intensa.
Avendaño enfatizó en la importancia de la corresponsabilidad ciudadana, subrayando que gran parte de los taponamientos surge de malas prácticas diarias como arrojar basura en la calle o disponer residuos en lugares indebidos. “No botar basura en la calle, no arrojar grasas ni aceites por el lavaplatos ni residuos por el sanitario es clave para evitar emergencias”, precisó la funcionaria en declaraciones recogidas por El Espectador.
Como complemento a las labores técnicas, la EAAB reforzó la campaña pedagógica “El sumidero no es basurero”. Esta iniciativa ofrece indicaciones útiles para evitar el colapso de la red interna de viviendas y los drenajes de vías públicas. Entre sus recomendaciones figuran no cubrir los sumideros con escombros, recoger y cerrar adecuadamente los residuos tras barrer, respetar los horarios de recolección de basura, y nunca arrojar grasas, aceites, productos absorbentes o pañales en el sistema de alcantarillado.
La entidad recalcó que el mantenimiento intensivo durante la temporada de lluvias es solo una parte de la prevención, ya que la responsabilidad individual también resulta determinante. Evitar la incorrecta disposición de residuos puede marcar la diferencia entre el flujo adecuado del sistema de drenaje y la aparición de inundaciones urbanas.
¿Por qué es necesario no arrojar aceites y grasas por el lavaplatos?
Una de las recomendaciones principales de la EAAB es evitar verter aceites y grasas en el lavaplatos. Según sus campañas pedagógicas, estas sustancias pueden solidificarse dentro de las tuberías y el alcantarillado, formando obstrucciones que reducen la capacidad de evacuación del agua y fomentan el taponamiento del sistema. La acumulación de estos residuos favorece emergencias como desbordamientos o inundaciones al impedir el flujo adecuado de aguas residuales y lluvias.
No solo se trata de una medida de limpieza, sino de una acción indispensable para proteger la infraestructura urbana y prevenir costosos daños a viviendas y espacios públicos. Además, adoptar esta práctica contribuye directamente a la sostenibilidad ambiental y al bienestar colectivo en la ciudad.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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