¿Tendrá un centro comercial y de servicios? Dicen cómo será el corazón del nuevo Metro de Bogotá

Bogotá
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Escrito por:  Redacción Bogotá
Actualizado: 2026-09-22 10:23:48

Las estaciones del metro de Bogotá no solo servirán para abordar trenes, sino que funcionarán como grandes centros comerciales.

A la par del acelerado avance en la construcción del extenso viaducto de la primera línea del metro de Bogotá, que ya superó los 18 kilómetros lineales, toma forma uno de los componentes más ambiciosos del proyecto: sus 16 estaciones. Lejos de concebirse como simples paradas transitorias para abordar o descender de los trenes, estas grandes infraestructuras han sido diseñadas para operar como verdaderos centros de actividad urbana, asemejándose a centros comerciales dinámicos por donde circularán trenes de última tecnología de manera permanente.

La magnitud de esta apuesta urbanística queda en evidencia con las cifras oficiales compartidas por la Empresa Metro de Bogotá (EMB). El proyecto contempla cerca de 60.000 metros cuadrados destinados a áreas comerciales y otros 70.000 metros cuadrados enfocados en servicios institucionales. Almacenes, panaderías, peluquerías, entidades públicas, centros de salud, espacios culturales, zonas de cuidado y áreas para madres lactantes integrarán una oferta que busca transformar por completo el rol tradicional del transporte masivo en la capital del país.

Actualmente, el foco de atención se concentra en la estación número uno, la más avanzada de todo el trazado. Ubicada en el extremo suroccidental de Bogotá, muy cerca del patio taller y frente al futuro parque Gibraltar, esta imponente estructura de tres niveles registra un avance del 83 por ciento y se proyecta para estar completamente lista al finalizar el año, de cara a la etapa de marcha blanca programada para septiembre de 2027.

En este frente de obra laboran de manera simultánea más de 350 personas dedicadas a los acabados de pisos, muros, pintura, fachadas y la compleja instalación de redes y mobiliario. Durante un recorrido institucional, el gerente de la Empresa Metro, Leonidas Narváez, explicó la distribución espacial del edificio: el primer nivel funcionará como una zona pública abierta para el encuentro ciudadano y la instalación de locales comerciales e institucionales; el segundo nivel albergará las barreras de acceso de alta seguridad —con una altura aproximada de 1,70 metros— donde los usuarios validarán su ingreso mediante la tarjeta TuLlave o futuros medios digitales integrados al sistema; finalmente, el tercer nivel corresponderá a las plataformas de abordaje automático.

Detrás de los acabados arquitectónicos se esconde una compleja infraestructura técnica. Pasillos y corredores albergan redes eléctricas, sistemas contra incendios, ductos de ventilación, aire acondicionado y sistemas de telecomunicaciones. Asimismo, cada estación contará con cuartos técnicos especializados que servirán como centros locales de procesamiento de datos.

Según explicó Mario Gil, subgerente de Material Rodante, Equipos y Sistemas, estas salas recopilarán información en tiempo real procedente de cámaras, megafonía y equipos electromecánicos. Para garantizar la seguridad operativa, la línea estará dividida en regiones operativas; de esta forma, si se presenta una contingencia en un sector específico, el sistema podrá aislar la falla sin paralizar la totalidad de la red. Los trenes, con capacidad para desplazarse hasta a 80 kilómetros por hora, mantendrán una separación mínima de seguridad de 150 metros.

Con un avance general de la primera línea que roza el 82,33 por ciento y la meta de alcanzar el 90 por ciento en diciembre próximo, la Empresa Metro afronta la fase más compleja del proyecto: la integración de sistemas y componentes tecnológicos. Más allá de modernizar la movilidad urbana, estas estaciones prometen redefinir la forma en que los bogotanos habitan, transitan y se encuentran en la ciudad.

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