Bogotá respira: Así cambia la ciudad y su aire durante el Día sin Carro y Moto

Bogotá
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¿Reduce realmente la contaminación el Día sin Carro en Bogotá? Datos recientes revelan el impacto ambiental.

La celebración del Día sin Carro y sin Moto en Bogotá destaca como una iniciativa anual destinada a transformar el entorno urbano, permitiendo por un día que cerca de tres millones de automóviles y motocicletas permanezcan sin circulación. Esta jornada representa una pausa significativa en la rutina caótica de una de las ciudades más transitadas de Colombia, transformando el paisaje habitual de avenidas y autopistas saturadas en escenas de espacios amplios y menos congestionados, presenciándose una población que opta mayoritariamente por el transporte público y la bicicleta. Según relata la crónica, la medida se percibe como una oportunidad para experimentar una ciudad más tranquila y, sobre todo, menos contaminada durante al menos 24 horas.

Sin embargo, detrás de la imagen de calma y calles vacías, uno de los principales logros defendidos por los promotores es la mejora transitoria de la calidad del aire. El alto volumen de vehículos habituales en Bogotá produce una contaminación considerable, especialmente por la emisión de partículas finas y gases que afectan la salud de los habitantes. De acuerdo con la información recopilada a lo largo de los últimos cinco años, la Secretaría de Ambiente de Bogotá emprendió un seguimiento sistemático para evaluar si esta percepción es realmente sustentada por datos objetivos.

Este monitoreo se ha realizado mediante una red de estaciones ubicadas estratégicamente en la ciudad, enfocándose en medir los niveles de material particulado, especialmente las partículas PM10 y PM2.5. Estas partículas, al ser inhaladas, pueden penetrar en los pulmones y causar diversas complicaciones respiratorias en la población, por lo que su reducción es vista como un indicador clave de mejora ambiental. Los técnicos responsables de esta labor han recolectado y analizado estos datos a lo largo de diferentes jornadas del Día sin Carro y sin Moto, permitiendo así observar tendencias año tras año.

Los informes resultantes de este proceso comparan los niveles de contaminación registrada durante estas jornadas especiales con los de días corrientes, procurando que las condiciones climáticas y de rutina sean similares. De esta manera, el objetivo ha sido establecer una comparación justa que refleje el verdadero impacto de la restricción vehicular. Los registros permiten analizar el comportamiento de las partículas suspendidas en el aire, así como de los principales gases contaminantes, en un contexto poco común en el desarrollo habitual de la ciudad.

Así, el Día sin Carro y sin Moto de Bogotá se ha constituido en más que una intervención simbólica. Con el respaldo de la observación sistemática y detallada de la Secretaría de Ambiente, esta medida permite a la ciudadanía y a las autoridades contar con una radiografía precisa sobre el impacto real de los automotores en la atmósfera urbana, generando insumos valiosos para futuras políticas de movilidad y medio ambiente.

¿Qué son las partículas PM10 y PM2.5 y por qué importan en la calidad del aire?

Cuando se habla de PM10 y PM2.5, se hace referencia a partículas suspendidas en el aire de diferentes tamaños: PM10 son aquellas con un diámetro menor a 10 micrómetros, mientras que PM2.5 tiene menos de 2,5 micrómetros de diámetro. Estas partículas provienen principalmente de la combustión de motores y otras actividades humanas, y al inhalarlas pueden alcanzar las zonas más profundas del sistema respiratorio.

El monitoreo de estas partículas durante el Día sin Carro y sin Moto resulta relevante porque permite dimensionar el efecto inmediato de la ausencia de vehículos en circulación sobre la calidad del aire. Comprender la dinámica de estas partículas, según la Secretaría de Ambiente, facilita la toma de decisiones para mejorar la salud pública y la sustentabilidad en ciudades como Bogotá.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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