Operativo sorpresa en Kennedy: cierran pagadiarios y decomisan armas tras masivo despliegue policial en Bogotá
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioMás de mil policías intervinieron dos barrios de Bogotá: armas, drogas y pagadiarios bajo la lupa.
En la madrugada de este jueves, las autoridades implementaron un imponente despliegue de seguridad en los barrios María Paz y Amparo, ubicados en la localidad de Kennedy, al suroccidente de Bogotá. Según lo informado por El Espectador, más de mil integrantes de la Policía Metropolitana de Bogotá y personal de la Secretaría de Seguridad participaron en una intervención enfocada en combatir las múltiples manifestaciones de inseguridad que afectan estas zonas, reconocidas como puntos críticos para el delito en la ciudad.
Durante el operativo, se logró la captura de una persona en posesión de más de dos kilogramos de marihuana, bajo cargos de tráfico de estupefacientes. Así mismo, se procedió con la clausura de dos inmuebles que servían como pagadiarios, es decir, alojamientos informales donde se arriendan habitaciones a diario, usualmente en condiciones de precariedad y muchas veces vinculados a economías ilegales. En uno de estos establecimientos las autoridades hallaron estupefacientes, mientras que en el otro se detectó la ausencia del registro nacional de turismo, requisito para su operación legal. Además, la Policía incautó más de 200 armas cortopunzantes y más de mil dosis de sustancias ilícitas, resaltando la magnitud de los problemas de violencia y microtráfico en el área.
La operación también incluyó verificaciones técnicas a motocicletas, responsabilidad de peritos en automotores de la seccional de investigación judicial. El objetivo fue identificar posibles alteraciones en los sistemas de identificación, chasis o documentos de estos vehículos, pues son frecuentemente objeto de robo y reutilizados en otras actividades ilícitas.
Estos esfuerzos en Kennedy se suman a otro operativo reciente acontecido en el sector de Santa Fe, posterior a un atentado con granada que dejó una víctima mortal y 13 personas heridas. En esa intervención, cuatro individuos fueron arrestados: tres por porte y tráfico ilegal de armas de fuego, y uno por tráfico de estupefacientes.
La intervención policial en Santa Fe resultó relevante también por la variedad de bienes incautados: desde armas de fuego y armas traumáticas (dispositivos que pueden causar lesiones, aunque no letales por diseño) hasta 30 cartuchos de munición, 21 celulares, bicicleta y patinetas sin registro y cerca de 2 millones de pesos producto de la acción delictiva. Entre los elementos decomisados también se contabilizaron diez armas cortopunzantes y 250 gramos de estupefacientes. Migración Colombia identificó, por su parte, que más de 200 ciudadanos extranjeros presentes en el área no contaban con el estatus migratorio regulado, lo que amplía el espectro de problemáticas asociadas a estas zonas vulnerables.
Estas operaciones reflejan la persistencia de desafíos vinculados tanto al tráfico de drogas y armas como a la presencia irregular de ciudadanos extranjeros y el funcionamiento ilegal de establecimientos comerciales. Las cifras reportadas y las acciones tomadas subrayan la complejidad de la seguridad en barrios considerados como focos de delito en la capital.
¿Qué es un pagadiario y por qué representan un desafío para la seguridad?
Los pagadiarios, mencionados de forma destacada en los operativos de Kennedy, son establecimientos donde las personas pueden alquilar habitaciones por un corto periodo, generalmente pagando a diario. Suelen operar de manera informal y, frecuentemente, se vinculan con prácticas ilegales, ya que pueden convertirse en refugio para actividades delictivas y propiciar condiciones de vulnerabilidad social.
La falta de regulación oficial, como la ausencia del registro nacional de turismo que exige la normativa, agrava su impacto negativo en la seguridad urbana. Las autoridades enfrentan el reto de identificar, inspeccionar y sancionar estos lugares para mitigar su influencia en la proliferación del microtráfico, el porte de armas y otros delitos en zonas densamente pobladas como las de Bogotá.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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