Desapariciones en Bogotá: entre el miedo cotidiano y los riesgos ocultos en redes sociales y transporte
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Visitar sitioBogotá concentra 4 de cada 10 desapariciones en Colombia: ¿qué riesgos pasamos por alto día a día?
La desaparición de personas en Bogotá sigue siendo un fenómeno que despierta inquietud y reflexión entre la ciudadanía y los expertos. De acuerdo con un estudio realizado por especialistas en criminología de la Universidad Manuela Beltrán, la percepción sobre el riesgo de desaparición en la capital es elevada, especialmente en lo que respecta a comportamientos cotidianos y el uso del transporte. Los autores del estudio invitan a la sociedad a preguntarse con frecuencia si serían capaces de notar rápidamente la ausencia de sus seres queridos, cuestionamiento que se vuelve aún más relevante ante las complejidades urbanas de Bogotá.
Uno de los focos de atención del análisis radica en las conductas observadas dentro del sistema de transporte, donde situaciones aparentemente cotidianas pueden convertirse en riesgo, pero también se identifican dinámicas relacionadas con el uso de redes sociales. Si bien las plataformas digitales no deberían catalogarse automáticamente como amenazas, lo cierto es que han sido escenario del inicio de muchos casos preocupantes. La investigación menciona episodios donde encuentros pactados en línea terminaron en asaltos o desapariciones, mostrando que la virtualidad puede convertirse en un punto de partida para situaciones de vulnerabilidad, aunque la percepción social pudiera minimizar estos peligros.
El Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses aporta cifras que contextualizan la magnitud del problema. Entre 2022 y 2025, los reportes de desapariciones a nivel nacional han mostrado una tendencia a la baja, pasando de 6.990 casos registrados en 2022 a 5.397 en 2025. Sin embargo, Bogotá sigue siendo el epicentro del fenómeno, al informar una reducción de 2.385 casos en 2024 a 2.279 en 2025, pero manteniendo la preocupante proporción de concentrar cuatro de cada diez reportes en el país.
Otro dato relevante revelado por la investigación es el perfil de las personas más propensas a desaparecer. El segmento de edad que abarca entre los 29 y 59 años representa un 32% de los casos, seguido de cerca por adolescentes entre 12 y 17 años, quienes abarcan un 31%. Esta información refuerza la urgencia de revisar las estrategias de prevención y respuesta, teniendo en cuenta no solo los factores tecnológicos y sociales, sino también las particularidades demográficas.
En suma, las cifras y testimonios presentados por la Universidad Manuela Beltrán y Medicina Legal insisten en la importancia de sostener una vigilancia constante, tanto a nivel familiar como colectivo, y de no subestimar los riesgos asociados a la dinámica urbana y digital. Las preocupaciones recientes sobre inseguridad subrayan la necesidad de profundizar en el estudio de estos fenómenos y repensar las rutas de prevención y respuesta ante la desaparición de personas en la capital.
¿Por qué se minimizan los riesgos de las redes sociales en la percepción pública?
El informe destaca que, a pesar de los casos en los que las plataformas digitales han sido punto de partida de desapariciones o delitos, la percepción social parece relegar su papel a un segundo plano. Muchos habitantes de Bogotá consideran que la cotidianidad de interactuar en línea no representa necesariamente un peligro, por lo que los “signos de alerta” en redes sociales suelen ignorarse o considerarse improbables. Esta brecha entre la realidad de los casos documentados y la percepción colectiva dificulta implementar medidas de prevención que sean comprendidas y asumidas por toda la sociedad.
Así, el abordaje eficaz del fenómeno requiere también una reflexión profunda sobre cómo se entienden y comunican los riesgos asociados a la tecnología y a las relaciones digitales, especialmente en grandes ciudades. Modificar la percepción social, entonces, se convierte en un reto fundamental para cerrar filas frente a las desapariciones e incrementar la seguridad de los ciudadanos en Bogotá.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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