Casas patrimoniales en carrera séptima con calle 54 de Bogotá pierden protección y enfrentan demolición tras cambio en licencias
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioEn marzo de 2024, la licencia de demolición dio luz verde al cambio urbanístico en este emblemático sector.
Las casas de la carrera séptima con calle 54 en Bogotá, construidas entre 1939 y 1943, hoy se encuentran tras una tela verde que apenas deja ver sus tejados inclinados y ventanas cuadriculadas. Los grafitis dominan el primer piso, algunas tejas ya no están, pero las fachadas, de evidente influencia europea, todavía resisten, cercadas por polisombras que anticipan su posible demolición. Estas edificaciones representan un tipo de arquitectura poco común en la ciudad y han sido durante décadas parte del paisaje urbano de esa zona.
De acuerdo con información recopilada, tres de los cinco predios de este conjunto contaron con protección patrimonial durante algo más de dos años. Esta condición especial concluyó en 2024, momento en que la autoridad competente otorgó una licencia de demolición. Según la historia documentada, la Urbanizadora Lindaraja había presentado desde octubre de 2020 un proyecto que contemplaba la construcción de un edificio de 135 apartaestudios en el lote donde se sitúan estas casas, ofertándolo como “en preventa” y “en licenciamiento”. Sin embargo, la Curaduría Urbana 3 de Bogotá solo aprobó en ese año el derribo de las edificaciones y el cierre del lote, sin autorizar la edificación que las reemplazaría.
El anuncio del proyecto inmobiliario llegó antes de que, en noviembre de 2021, tres de los predios fueran declarados bienes de interés cultural. Ese estatus se ratificó en 2022, pero fue revocado en marzo de 2024. Apenas ocho meses después de la revocatoria, se concedió la autorización para su demolición. La secuencia de hechos, publicada en diversos espacios de discusión ciudadana y acompañada de publicidad y renders del futuro edificio, generó inquietudes y movilizó tanto a habitantes como a organizaciones preocupadas por la conservación del patrimonio. Muchos se preguntan qué sucedió durante ese periodo que permitió primero la protección, su posterior retiro y finalmente el permiso para demoler.
Con cerca de ochenta años de historia, estas casas han presenciado diversas transformaciones urbanas y sociales en Bogotá. El caso de esta esquina ilustra la tensión permanente entre el valor cultural del pasado construido y las presiones del desarrollo inmobiliario moderno.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Por qué se revocó la protección patrimonial en las casas de la carrera séptima con calle 54 de Bogotá?
La protección patrimonial para tres de los cinco predios de este conjunto fue revocada en marzo de 2024, según la información consultada. No se especifican en el texto las razones precisas de la revocatoria, pero el retiro de la protección abrió la vía para obtener posteriormente una licencia de demolición.
¿Qué implicaciones tiene la demolición de los bienes de interés cultural para la comunidad y la ciudad?
La posible demolición de estas casas, que alguna vez tuvieron estatus de bienes de interés cultural, ha generado preocupación en la comunidad y en colectivos interesados en el patrimonio arquitectónico. Para la ciudad, implica la pérdida de un tipo de arquitectura poco frecuente en Bogotá y reabre el debate sobre cómo se toman decisiones respecto al legado urbano y cultural en procesos de transformación inmobiliaria.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Te puede interesar
Sigue leyendo