Así transforman los colegios de Bogotá la conciencia ambiental: los “10 No Negociables” que limpian la ciudad

Bogotá
Tiempo de lectura: 4 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

por: 

Bogotá cuenta con un espacio de información muy completo donde la ciudadanía, residentes y extranjeros pueden consultar la información que les interesa sobre Bogotá, su historia, sus localidades, la gestión y principales noticias de la Administración Distrital.

Visitar sitio

La conciencia ambiental en Bogotá comienza en los colegios: descubre las claves que están transformando la ciudad.

La construcción de una conciencia ambiental en Bogotá ha cobrado fuerza desde las aulas de los colegios, donde estudiantes y comunidad educativa se han convertido en protagonistas en el cuidado de la ciudad. Según información oficial de la Administración Distrital y la Secretaría de Educación del Distrito (SED), se destaca la importancia de no arrojar residuos, basuras, escombros, muebles, llantas y otros objetos voluminosos en el espacio público cercano a los planteles escolares, sean públicos o privados. Esta iniciativa forma parte de una estrategia más amplia cuyo objetivo es fortalecer la responsabilidad ciudadana y mantener los entornos educativos y urbanos limpios.

La educación ambiental va más allá de simples campañas: implica la incorporación de prácticas cotidianas que involucran tanto a estudiantes como a sus familias. En ese sentido, Bogotá impulsa cambios sustanciales en el manejo de residuos desde las instituciones educativas, subrayando que la limpieza de la ciudad es tarea de todas las personas. De acuerdo con la SED, promover el aprendizaje sobre el rechazo a los plásticos de un solo uso, el reciclaje responsable y la diferenciación correcta de residuos, sienta las bases para transformar no solo los entornos escolares, sino también los hogares y barrios.

Entre las acciones fundamentales está la utilización diferenciada de bolsas de colores: la blanca para residuos aprovechables como cartón, vidrio o plástico; la negra para los no aprovechables y orgánicos; y la verde para desechos orgánicos como restos de alimentos. Este sistema, explicado en detalle en publicaciones de la SED, ayuda a que los estudiantes comprendan la relevancia de la separación desde el origen y su impacto en la sostenibilidad urbana. Además, se fomenta el compartir estos aprendizajes con las familias para multiplicar el efecto positivo en toda la ciudad.

La labor educativa se complementa con hechos concretos: los colegios públicos son considerados “laboratorios vivos” donde se reutilizan y reciclan materiales, transformando residuos en nuevas oportunidades y bienestar. Jornadas de limpieza, embellecimiento de parques y huertas, así como la eliminación de puntos críticos de basura, se han realizado en diferentes instituciones, demostrando el compromiso de la comunidad escolar en cuidar Bogotá.

A esto se añade el esfuerzo por informar y concientizar sobre la disposición adecuada de residuos en espacios públicos, especialmente evitando dejar bolsas en calles y zonas cercanas a colegios. Se exhorta a respetar los horarios de recolección, levantar desechos encontrados en la vía pública, recoger las heces de mascotas y transportar residuos hasta contenedores adecuados. Estos hábitos, según múltiples mensajes difundidos por la SED y sus representantes, se consideran parte esencial de los “10 No Negociables” en materia de limpieza y sostenibilidad.

Herramientas adicionales como los "Ecopuntos" (cajas estacionarias para depositar objetos voluminosos y escombros) y la disponibilidad de líneas directas para consultas o reportes de arrojo ilegal de basura, fortalecen el compromiso institucional. Reportar puntos críticos y participar activamente en la separación y entrega responsable de materiales reciclables, ayudan a mantener Bogotá limpia y segura. Así, la ciudad reafirma que el derecho a un entorno saludable es un deber compartido por toda la ciudadanía.

¿Cuál es el significado de los “10 No Negociables” en Bogotá?

La expresión “10 No Negociables” hace referencia a una serie de directrices fundamentales que la ciudad de Bogotá ha adoptado para promover el respeto y la responsabilidad en temas de limpieza urbana y cuidado ambiental. Tal denominación representa aquellas reglas básicas que, según las autoridades y la Secretaría de Educación del Distrito, no pueden ignorarse ni flexibilizarse en la convivencia ciudadana y escolar.

Entre estos principios se encuentran, por ejemplo, la prohibición de arrojar basura en el espacio público, la importancia de separar los residuos adecuadamente y la mera disposición de los desechos en los horarios establecidos. Estos “no negociables” buscan no solo crear hábitos responsables, sino también contribuir a la transformación de la ciudad en un espacio más limpio, seguro y sostenible para todos.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo