Peligro para compra de vivienda en Bogotá: operativo de urbanización ilegal en Usme prende alertas
La capital colombiana se ha convertido en blanco para los estafadores que utilizan tierras para engañar a quienes tienen el anhelo de su casa.
Mientras que los bancos están bajo lupa por un pacto en Colombia, un caso de urbanización ilegal en Bogotá prendió las alertas de un caso clave para quienes compran vivienda en la ciudad.
Un hombre fue capturado en flagrancia por el delito de urbanismo ilegal durante un operativo adelantado por la Policía, en articulación con la Secretaría de Seguridad, la Secretaría de Ambiente, la Secretaría del Hábitat y la Alcaldía Local de Usme, en la vereda Uval, sector del Agroparque La Requilina.
La Secretaría de Seguridad informó que esta persona fue sorprendida adelantando labores de construcción de una de las edificaciones que, según las autoridades, hacen parte de un proceso de urbanización ilegal y ocupación irregular del suelo.
En el lugar habían otros tres hombres, pero que al notar la presencia de los uniformados, emprendieron la huida. Durante la intervención hecha en este punto de Bogotá se encontraron construcciones avanzados, levantadas sin permisos y en un área rural protegida, provocando riesgos ambientales.
Los equipos técnicos de las entidades distritales realizaron verificación del predio, inspección de las estructuras e informaron a los habitantes sobre los riesgos jurídicos, económicos y ambientales asociados a intervenir estos terrenos sin autorización.
Además, las autoridades explicaron que este tipo de urbanizaciones clandestinas no solo vulneran la normatividad de ordenamiento territorial, sino que además ponen en riesgo ecosistemas estratégicos y exponen a los ciudadanos a estafas de los denominados ‘tierreros’, pues quienes compran estos lotes suelen perder su inversión cuando las construcciones son intervenidas por el Distrito.
De hecho, hay algunos pasos para denunciar una urbanización ilegal en Bogotá en casos en los que se identifique estafa en la compra de lotes o viviendas en la capital colombiana.
¿Cómo evitar fraudes en la compra de lotes o vivienda en Bogotá?
La Secretaría de Seguridad hace un llamado a la ciudadanía para no dejarse engañar por redes ilegales que venden lotes en zonas no urbanizables. Antes de hacer cualquier compra, tenga en cuenta:
- Verificar la legalidad del terreno o inmueble: confirmar que el lote esté ubicado en una zona urbanizable y que cumpla con la normativa vigente.
- No confiar en ofertas informales o demasiado económicas: desconfiar de ventas hechas únicamente por redes sociales o intermediarios sin respaldo legal.
- Solicitar y revisar la documentación oficial: exigir escritura pública, certificado de tradición y libertad y demás documentos que acrediten la propiedad.
- Consultar antes de comprar: si hay dudas sobre el proceso de compra de un lote o vivienda, puede recibir orientación llamando al (601) 358 16 00, extensión 6005.
- No entregar dinero sin respaldo legal: evitar dar anticipos o firmar documentos sin verificar previamente la información con las autoridades competentes.
- Denunciar cualquier hecho sospechoso: la Secretaría de Seguridad invita a la ciudadanía a denunciar estos casos a través de la Línea 123, Equipo de Asistencia Integral a la Denuncia (AIDE): (601) 377 95 95, extensión 1137. Estos canales están dispuestos para recibir información que permita avanzar en la captura de quienes se lucran engañando a los ciudadanos.
¿Cuál es el riesgo de comprar en urbanización ilegal en Bogotá?
Comprar una vivienda o lote en una urbanización ilegal en Bogotá representa una amenaza multidimensional que afecta tanto el patrimonio económico como la integridad física de las familias.
El riesgo principal es la pérdida total de la inversión, ya que estas transacciones suelen ser estafas perpetradas por “tierreros” que venden terrenos sin títulos reales o en zonas de protección ambiental.
Desde una perspectiva de seguridad, estas edificaciones se asientan mayoritariamente en suelos de alto riesgo, vulnerables a deslizamientos e inundaciones.
Al no contar con licencias de construcción ni estudios técnicos, las estructuras carecen de estabilidad, poniendo en peligro la vida de sus habitantes. Además, al ser asentamientos informales, los residentes enfrentan la ausencia de servicios públicos esenciales (agua, energía y alcantarillado), lo que degrada profundamente la calidad de vida.
En el ámbito jurídico, el comprador se expone a procesos de demolición por parte de las autoridades distritales. La Alcaldía Mayor de Bogotá advierte que el delito de urbanización ilegal conlleva sanciones penales y multas económicas severas.
Además, estos predios no pueden ser legalizados si se encuentran en reservas forestales o zonas de riesgo no mitigable, dejando al propietario en un limbo legal permanente.
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