¡Alarma en Bogotá! Clínica sancionada por arrojar residuos médicos peligrosos en vía pública de Suba
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioAutoridades sancionan clínica en Bogotá por desechar residuos médicos peligrosos en vía pública; riesgo ambiental y de salud bajo la lupa.
En la tarde del martes 6 de enero, las autoridades distritales hallaron residuos médicos peligrosos frente a la Clínica Estética Cero Dolor, ubicada en la Autopista Norte con calle 102, en la localidad de Suba, en Bogotá. Entre los desechos se identificaron tubos empleados para tratamientos intravenosos y elementos de protección para el personal de salud, todos dispuestos de manera inapropiada en un contenedor público, lo que representa una clara infracción de las normas sanitarias. Esta situación fue reportada por El Espectador, medio que enfatizó la gravedad del evento por las posibles implicaciones en la salud pública y el impacto ambiental asociados a este tipo de residuos.
Por estos hechos, la Clínica Estética Cero Dolor fue sancionada con una multa tipo IV, cuyo valor supera los 700.000 pesos, de acuerdo con la normativa vigente. Armando Ojeda, director de la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos (UAESP), explicó que los residuos peligrosos provenientes de entornos médicos deben ser retirados y entregados exclusivamente por operadores autorizados y certificados, ya que su mal manejo puede representar un riesgo tanto para quienes transitan por la zona como para el personal encargado de la limpieza, además de suponer una amenaza al entorno ecológico.
La intervención en el lugar se coordinó entre la Alcaldía Local de Suba, la UAESP, la Secretaría Distrital de Salud, la Secretaría Distrital de Ambiente y la Policía Nacional, quienes actuaron de manera conjunta para contener el riesgo y controlar la situación. Según información verificada por El Espectador, la disposición adecuada de residuos de riesgo biológico es uno de los temas prioritarios tanto para la protección de la salud como para la conservación ambiental.
Este episodio se suma a un antecedente reciente sucedido el 17 de diciembre en la localidad de Usaquén, donde vecinos hallaron jeringas usadas y tubos con sangre en espacios públicos, más específicamente en la carrera 19 con calle 104. Tras este hallazgo, se generó una fuerte indignación en la ciudadanía ante el peligro directo que representaba para peatones y trabajadores de limpieza, y motivó la pronta reacción de entidades locales para retirar los elementos y asegurar el área. Además, la concejala Heidy Sánchez y varios residentes expresaron su preocupación por la manera en que inicialmente se gestionó el operativo de limpieza, dado que algunos trabajadores manipularon los residuos sin equipos de protección adecuados, acción que quedó registrada en fotografías difundidas en redes sociales.
El Distrito recordó a la opinión pública que los residuos de riesgo biológico requieren ser recolectados bajo protocolos rigurosos y por personal capacitado, utilizando siempre elementos de protección especializados. Asimismo, anunciaron el fortalecimiento de controles y visitas de inspección a clínicas, centros estéticos y otros establecimientos similares con el propósito de garantizar el cumplimiento estricto de la normatividad ambiental y sanitaria vigente. Las autoridades renovaron el llamado a los ciudadanos a reportar casos de mala disposición de residuos peligrosos a la Línea 195, buscando prevenir riesgos mayores y proteger la integridad colectiva.
¿Qué es un residuo de riesgo biológico y por qué su manejo es tan estricto?
Un residuo de riesgo biológico es aquel desecho, como jeringas, tubos con sangre o materiales de protección contaminados, que tiene potencial para transmitir agentes infecciosos y poner en peligro la salud humana o el ambiente. De acuerdo con la información presentada por El Espectador y la Unidad Administrativa Especial de Servicios Públicos, el manejo inadecuado de estos materiales puede derivar en brotes infecciosos o lesiones para los ciudadanos y el personal de aseo.
Por estas razones, su manipulación debe hacerse bajo protocolos técnicos específicos, que incluyen recolección separada, uso de equipos de protección individual y transporte seguro hasta su tratamiento final por parte de operadores autorizados. El estricto cumplimiento de estas medidas previene incidentes y asegura que estos residuos no se conviertan en un problema sanitario o ambiental de mayores proporciones.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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