¿Mal parqueo en Bogotá? Ahora los ciudadanos podrían multar con solo grabar desde su celular
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioCiudadanos podrían denunciar el mal parqueo en Bogotá desde sus celulares: así funciona la innovadora propuesta.
Un novedoso proyecto legislativo está dando de qué hablar en Bogotá. Según El Espectador, este planteamiento, promovido por el concejal Juan David Quintero, busca transformar la manera en que se controla el mal parqueo en la capital del país. En esencia, la iniciativa pretende habilitar a los propios ciudadanos para que, mediante sus celulares, reporten a las autoridades infracciones como el estacionamiento indebido, usando imágenes o videos. Incluso se prevé el apoyo de cámaras de vigilancia privadas, en una estrategia orientada a reforzar el control en puntos críticos donde la institucionalidad no alcanza por falta de recursos.
El corazón de la propuesta es la creación de una plataforma o aplicación digital administrada por la Secretaría de Movilidad de Bogotá. A través de este recurso, los bogotanos podrían adjuntar pruebas visuales que documenten situaciones como bloqueo de carriles, ocupación de andenes o vehículos parqueados en zonas prohibidas. También se contempla, como parte del proceso, la posibilidad de hacer seguimiento al avance de los procesos sancionatorios. Así, con el aporte ciudadano y la integración de cámaras de centros comerciales, se busca ampliar las herramientas de monitoreo e identificación de infractores, focalizando la acción institucional donde más se necesita.
De acuerdo con los datos aportados por el proyecto y recopilados por la Secretaría de Movilidad, el mal parqueo no es un fenómeno menor. Representa el 54 % de la congestión vehicular en Bogotá, convirtiéndose en uno de los principales motivos de los temidos trancones y, en consecuencia, afectando la normal circulación tanto de vehículos como de peatones. El impacto se multiplica cuando estos vehículos invaden espacios esenciales, como andenes, complicando aún más la movilidad cotidiana.
El alcance del problema queda evidenciado en los reportes oficiales: entre enero y octubre de 2025, se impusieron cerca de 51.000 comparendos por parqueo indebido. Chapinero y Fontibón aparecen en el panorama como las localidades con más casos; Teusaquillo, por su parte, encabeza las inmovilizaciones, sumando 1.930 vehículos en el mismo periodo. Corredores viales estratégicos, como la calle 26 hacia el aeropuerto, así como varios sectores de Chapinero, se perfilan entre los puntos más conflictivos.
Para enfrentar la situación, la propuesta se apoya en recursos ya existentes como el sistema RECORD del Ministerio de Transporte, una herramienta digital que permite el envío de evidencias a las autoridades de tránsito. El proyecto entra ahora a debate en el Concejo de Bogotá, foro donde deberá evaluar su viabilidad jurídica, operativa y el posible impacto sobre la movilidad.
El propósito declarado por el concejal Quintero es claro: aprovechar la tecnología y la vigilancia activa de la ciudadanía para recuperar el espacio público y agilizar la circulación en la ciudad. Esta apuesta abriría un espacio relevante para la participación ciudadana, mientras se fortalece la capacidad de respuesta de las autoridades.
¿Cuáles son los desafíos legales y operativos de implementar un sistema de denuncias ciudadanas digitales para el control del mal parqueo?
Esta pregunta resulta pertinente porque cualquier cambio que implique la denuncia y gestión de infracciones por parte de los ciudadanos demanda no solo infraestructura tecnológica, sino también garantías de debido proceso, protección de datos y coordinación interinstitucional. La Secretaría de Movilidad y el Concejo de Bogotá tendrían el reto de definir protocolos claros para validar pruebas, evitar denuncias malintencionadas y proteger los derechos de todos los involucrados.
Además, el contexto señala que la integración de cámaras privadas y la participación ciudadana supondrían una ampliación significativa de la vigilancia sobre el espacio público. Por ello, el marco legal y los procedimientos deben revisar con detalle cómo se hará la recolección, custodia y uso de la información, asegurando tanto la eficacia del control como el respeto por la privacidad y los procesos administrativos.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Te puede interesar
Sigue leyendo