La Ciclovía de Bogotá acelera su transformación: más seguridad, servicios y ambiente en 2026
El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioLa Ciclovía de Bogotá sumará nuevos servicios, más seguridad y compromiso ambiental desde 2026.
La Ciclovía de Bogotá se prepara para iniciar 2026 con una ambiciosa transformación enfocada en optimizar la experiencia de los miles de ciudadanos que cada domingo y día festivo encuentran en estas jornadas un espacio ideal para pedalear, caminar, trotar o simplemente apropiarse del espacio público. A partir del próximo año, según información publicada por El Espectador, el programa ampliará su cobertura no solo en número de localidades sino también en servicios y en la atención a la seguridad y el medioambiente, respondiendo así al creciente interés y diversidad de usuarios.
Este anuncio ocurre en un contexto de récords. El 18 de enero pasado, considerado uno de los días de mayor asistencia del último año, se registraron más de 2,36 millones de trayectos en la Ciclovía, superando las estadísticas alcanzadas en 2025. Aunque el uso de la bicicleta sigue predominando, el flujo de personas también incluye caminantes, patinadores y otros medios alternativos, lo que confirma la relevancia social, recreativa y cultural de este espacio público en la vida de Bogotá.
Para responder a la demanda, durante los primeros meses de 2026 se fortalecerá la oferta de servicios. Entre enero y febrero se agregarán 40 nuevos puntos de alimentos a lo largo de los recorridos, y entre mayo y junio se sumarán diez nuevos beneficiarios encargados de ciclotalleres y venta de accesorios. Todo esto se suma a los 112 módulos de alimentos renovados en 2025, en un esfuerzo por garantizar que los asistentes cuenten con suficientes alternativas para alimentarse, hidratarse y solucionar problemas mecánicos sin salir del circuito.
El enfoque de la Ciclovía también se orienta hacia la inclusión y la participación familiar. Las Estaciones Recreativas ofrecerán nuevas actividades para niñas, niños y núcleos familiares, como circuitos de juego, espacios de cocreación y actividades de Walk Bike, que buscan que la Ciclovía se convierta en un espacio de convivencia y encuentro, no solo de recreación física.
Entre las novedades está la potenciación del programa “Corre con seguridad”, cuyo propósito es orientar a quienes practican el trote, ofreciendo asesoría especializada en técnica, salud y nutrición, a través de puntos itinerantes y profesionales ubicados estratégica y temporalmente en diferentes tramos. Asimismo, la Escuela de la Bici amplía su presencia con 39 puntos permanentes distribuidos en las 20 localidades, además de 11 puntos itinerantes en las llamadas Manzanas del Cuidado y cinco puntos itinerantes en la Ciclovía, reforzando así el acceso al aprendizaje y práctica del ciclismo urbano.
El tema de la seguridad vial recibirá especial atención. Está previsto culminar la sustitución del 100% de las vallas de señalización, adaptando estos elementos al nuevo Manual de Señalización Vial 2024. Las vallas incluirán color magenta para mayor visibilidad en eventos temporales y pictogramas renovados, lo que facilitará la orientación de los usuarios y reducirá riesgos.
Por último, el compromiso ambiental será fundamental en la operación de la Ciclovía en 2026. Se aspira a lograr la certificación de Carbono Neutro en agosto de ese año, junto con acciones como educación ambiental, fortalecimiento del compostaje y jornadas de plogging —actividades que combinan deporte y recolección de residuos— para disminuir el impacto ambiental del programa.
Tal como lo evidencian las declaraciones del Instituto Distrital de Recreación y Deporte (IDRD) recogidas por El Espectador, el objetivo es consolidar un espacio más seguro, incluyente y sostenible que respalde la actividad física, promueva el autocuidado y fortalezca el sentido de apropiación ciudadana. En definitiva, la Ciclovía de Bogotá continúa adaptándose y creciendo al ritmo de la ciudad, abarcando cada vez más escenarios y demandas de su población.
¿Cómo impacta la Ciclovía en la cohesión social de Bogotá? – Esta pregunta resulta esencial, considerando que la Ciclovía ha evolucionado de ser un simple espacio recreativo a constituirse en un punto de encuentro donde convergen ciudadanos de todas las edades y localidades. La inclusión de nuevas experiencias familiares y educativas apunta a diversificar aún más los públicos y a fortalecer los lazos de comunidad.
Profundizar en el impacto social de la Ciclovía permitiría analizar de qué manera estas iniciativas refuerzan el sentido de pertenencia, la convivencia pacífica y el aprovechamiento del espacio público, elementos clave para el desarrollo urbano y social de Bogotá. Comprender este fenómeno ayudaría a dimensionar la trascendencia del programa más allá de su aporte deportivo o ambiental.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Te puede interesar
Sigue leyendo