
Capturan a pareja de vendedores que agredió brutalmente a guarda de Transmilenio en la calle 100
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Una violenta pareja de vendedores informales fue capturada en flagrancia tras golpear brutalmente a una guarda de seguridad en la capital colombiana.
La intolerancia y el caos volvieron a sacudir el sistema masivo de transporte de la capital. La Policía Metropolitana de Bogotá confirmó la captura en flagrancia de una pareja de vendedores informales que, en un arranque de furia, agredió físicamente a una guarda de seguridad adscrita a la estación de la Calle 100, ubicada en la localidad de Barrios Unidos.
El altercado se desató cuando la funcionaria le solicitó a los dos individuos que se retiraran del andén al percatarse de que estaban ejerciendo comercio informal de manera irregular. Lejos de acatar la instrucción, la pareja reaccionó con insultos y agresiones físicas directas. Ante la escalada de violencia, la empleada solicitó apoyo inmediato a los refuerzos del sistema, lo que permitió la intervención oportuna de los uniformados de la Policía, quienes redujeron a los agresores y los pusieron a disposición de la Fiscalía General de la Nación para responder por el presunto delito de lesiones personales, tipificado en el artículo 111 del Código Penal colombiano.
Este episodio no constituye un hecho aislado, sino la punta del iceberg de una crisis de seguridad que carcome a diario las estaciones de TransMilenio. Cifras entregadas por la Secretaría de Seguridad revelan que en lo que va corrido del 2026 ya se han contabilizado 1.540 capturas por diversos delitos al interior del sistema. Sin embargo, la mayor preocupación recae sobre la integridad de los operarios de vigilancia. En una reciente entrevista concedida a La FM, Natalia Tinjacá, directora técnica de seguridad de TransMilenio, reveló un dato alarmante: 332 guardas han sido atacados violentamente durante este año. De acuerdo con la funcionaria, las mujeres llevan la peor parte al enfrentarse a empujones, golpes, arañazos y amenazas al intentar frenar la evasión masiva del pasaje.
La magnitud del problema obligó a la compañía a blindar la operación con el despliegue de escuadras antievasión —conformadas por equipos de seis a diez integrantes capacitados en derechos humanos y técnicas de defensa personal— que custodian los 684 puntos más críticos de la red, donde operan 2.500 vigilantes en total, 1.700 de ellos dedicados exclusivamente al control de colados. La presión sobre el personal se incrementa a la par de los registros virales; de hecho, un reciente video difundido por El Tiempo dejó al descubierto otro bochornoso caso en el que una mujer atacó a patadas a varios guardas que intentaban escoltarla hacia la salida junto a su acompañante, evidenciando el nivel de hostilidad al que se exponen a diario los trabajadores que sostienen el funcionamiento del transporte masivo en Bogotá.
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