
Envejecer en Bogotá: la transformación urgente para evitar el abandono de miles de personas mayores
Tú navegador no es compatible para reproducir este audio
Bogotá cuenta con un espacio de información muy completo donde la ciudadanía, residentes y extranjeros pueden consultar la información que les interesa sobre Bogotá, su historia, sus localidades, la gestión y principales noticias de la Administración Distrital.
Visitar sitioPara 2035, Bogotá tendrá más adultos mayores que nunca: ¿cómo se prepara la ciudad ante este desafío?
Bogotá atraviesa un proceso de transformación demográfica que exige respuestas contundentes desde la política pública. En el contexto del II Congreso Empresarial de Economía Plateada, el secretario de Integración Social, Roberto Angulo, detalló los principales planes que prepara la ciudad para hacer frente a la transición hacia una sociedad donde las personas mayores serán cada vez más numerosas. El evento, coordinado por Colsubsidio y la plataforma Idear Conversación, giró en torno a la importancia de asegurar una vida digna y activa para quienes envejecen en la capital.
La iniciativa “Bogotá, mi Ciudad, mi Casa” refleja el compromiso distrital para construir entornos protectores y oportunidades integrales para las personas de edad avanzada. Según proyecciones oficiales, para 2035 la población mayor tendrá un incremento sustancial, transformando por completo la estructura social de la ciudad. Esta tendencia, vinculada a la disminución de la natalidad y al aumento de la longevidad, exige estrategias centradas en la defensa de derechos, la promoción de la inclusión y la innovación en el cuidado.
Durante el evento, Angulo subrayó la necesidad de pasar del sistema tradicional basado en la institucionalización de las personas mayores hacia modelos de inclusión social y servicios innovadores, especialmente enfocados en quienes están en situación de vulnerabilidad. Aseguró que el desafío central es el abandono, definido como la imposibilidad de una persona para acceder a condiciones mínimas de bienestar—sean sociales, económicas o participativas—cuando falla el apoyo familiar o comunitario. En ese sentido, la labor de la Administración Distrital se concentra en evitar que las personas envejezcan solas y desprotegidas.
Las cifras evidencian la magnitud del problema: de acuerdo con Angulo, hoy en día existen en la ciudad 25.000 personas mayores en abandono total, 160.754 en abandono social, 62.648 en abandono económico y 83.438 en abandono participativo. Este panorama llevó a diseñar acciones que combinan el fortalecimiento de la articulación con el sistema de salud, la expansión de servicios sociales y la consolidación de redes comunitarias de apoyo. El compromiso se manifiesta también en el incremento de centros de cuidado transitorio—de cuatro a seis—y en la creación de 19 comunidades de cuidado que fomentan la integración y el acompañamiento.
Los servicios sociosanitarios, desarrollados en alianza con el sector salud, permiten responder integralmente a quienes sufren abandono, promoviendo su recuperación y reintegración social. Además, se han implementado soluciones habitacionales que priorizan la autonomía y la vida independiente de las personas mayores, facilitando su inclusión productiva. Frente a estos desafíos, la Administración Distrital insiste en la corresponsabilidad entre Estado, familia y sociedad, advirtiendo que si las redes de apoyo fallan, la sociedad misma se ve comprometida. Angulo concluyó su intervención resaltando el objetivo de construir una ciudad donde el cuidado de las personas mayores sea un acuerdo colectivo y un pilar de la justicia social.
¿Cómo se define el término “abandonado” en el contexto de la política pública para personas mayores? El tema del abandono es central en la estrategia de atención a personas mayores en Bogotá. Según lo planteado por el secretario Angulo, el abandono ocurre cuando una persona que requiere asistencia no puede obtener por sí misma o a través de su entorno familiar o comunitario los medios necesarios para alcanzar el bienestar social, económico y participativo. Esta exclusión pone en riesgo la vida y dignidad de quienes sufren la falta de apoyo y constituye, para la ciudad, uno de los retos más urgentes en materia de inclusión y derechos humanos.
Comprender esta definición permite a la ciudadanía y a los responsables de políticas públicas dimensionar el alcance del problema y orientar intervenciones y recursos a quienes más lo necesitan. La precisión conceptual del término “abandono” contribuye a diseñar acciones efectivas que no solo eviten casos extremos, sino que garanticen el derecho de envejecer en compañía, dignidad y participación activa en la vida social.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
Temas Relacionados:
Te puede interesar
Sigue leyendo