Alcalde Galán asegura que Bogotá tiene garantizado el abastecimiento de agua ante El Niño previsto para 2026-2027
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Visitar sitioEl sistema de abastecimiento opera al 95% tras la emergencia de 2024, según datos oficiales.
El alcalde Carlos Fernando Galán afirmó que Bogotá no necesitará imponer un nuevo racionamiento de agua ante el fenómeno climático El Niño que se espera para finales de 2026 y comienzos de 2027. Esta declaración se produjo durante el 18.º Congreso Anual de Energía de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica (Acolgen), en el que el mandatario aseguró que, gracias a las decisiones implementadas después de la crisis hídrica que vivió la ciudad en 2024, actualmente el abastecimiento de agua está garantizado. Según palabras textuales de Galán, “no existe ese riesgo. Ya garantizamos el abastecimiento de agua en medio del peor fenómeno de El Niño que va a tener el país”.
El punto clave de este panorama favorable es el sistema Chingaza, que en la actualidad opera al 95 % de su capacidad, de acuerdo con Galán. El alcalde recordó que durante 2024 Bogotá enfrentó una emergencia inédita, ya que las reservas del sistema cayeron a menos del 35 %, lo que obligó a dividir la ciudad por zonas para establecer cortes rotativos y disminuir el consumo. Este esquema fue fundamental para proteger las reservas de agua a pesar de la fuerte reducción de lluvias y la escasez en los embalses, circunstancia que afectó gravemente a los habitantes de la capital.
A partir de entonces, la administración distrital realizó ajustes en la forma en que Bogotá distribuye el agua desde sus distintas fuentes. Una de las acciones destacadas fue la intervención en la planta de Tibitoc, lo que permitió reducir la demanda sobre Chingaza y nivelar las cargas en el sistema de abastecimiento. El propio Galán explicó que estas “decisiones técnicas” fueron clave para superar la emergencia y recomponer la disponibilidad del recurso hídrico en la ciudad. Además, esclareció que la preocupación principal ante el próximo El Niño está ahora en la cuenca del río Bogotá, de donde depende parte del agua procesada en Tibitoc. Según el alcalde, salvaguardar dicha cuenca es el reto central ya que, gracias a las medidas descritas, Chingaza ya no es la fuente vulnerable.
Aunque el Distrito descarta un nuevo racionamiento, reconoció que el fenómeno de El Niño provocará escasez de lluvias, temperaturas altas y caudales más bajos, tal y como advierte el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam), que estima una probabilidad mayor al 90 % de que El Niño alcance una intensidad fuerte o muy fuerte en el último trimestre de 2026 y el primero de 2027, y que podría ser el evento más intenso en siete décadas. Galán también atribuyó responsabilidad al anterior Gobierno Nacional por no frenar la deforestación en la Orinoquía, señalando que Bogotá depende de flujos ambientales originados allí. Finalmente, destacó que el comportamiento futuro de los embalses dependerá tanto de la intensidad de El Niño como del consumo responsable de agua en la urbe.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Por qué el sistema Chingaza es crucial para el abastecimiento de agua en Bogotá?
Chingaza es vital para el suministro de agua en Bogotá, ya que constituye la principal fuente de reservas para la capital. Según lo explicado por el alcalde Galán, el sistema alcanzó en 2024 niveles mínimos históricos, lo que expuso la vulnerabilidad del abastecimiento. En la actualidad, tras intervenciones técnicas y la diversificación de fuentes, Chingaza opera al 95 % de capacidad, brindando seguridad hídrica para los próximos años.
¿Cómo afectaría el fenómeno de El Niño a los embalses de Bogotá en 2026-2027?
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) advirtió que El Niño puede provocar una disminución de las lluvias, mayor incidencia de temperaturas elevadas y caudales bajos en los ríos, factores que reducirían los niveles de los embalses. Aunque la administración distrital sostiene que el abastecimiento está garantizado, la evolución de los embalses dependerá de la intensidad del fenómeno y del consumo de agua por parte de los ciudadanos.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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