
Bogotá lanza plan pionero para identificar y rescatar a personas mayores en abandono: así es la estrategia
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Visitar sitioBogotá enfrenta el abandono de adultos mayores con una innovadora estrategia de atención integral.
En Bogotá, la problemática del abandono de personas mayores se enfrenta hoy con una nueva estrategia institucional desarrollada por la Secretaría de Integración Social. Esta iniciativa, denominada instrumento de identificación de personas en abandono, se enfoca en reconocer y atender el fenómeno creciente del abandono, que afecta principalmente a la población mayor de la ciudad. Según información de la Alcaldía de Bogotá, la exposición de este instrumento, encabezada por el secretario de Integración Social, Roberto Angulo, surge como respuesta a la transformación de las formas de exclusión social, que ahora se manifiestan con mayor fuerza en personas de edad avanzada.
Las causas del abandono están ligadas principalmente a la debilitación de las redes de apoyo, a la inseguridad económica y a la creciente necesidad de servicios de cuidado. Estos factores confluyen, según detalló Angulo en una reunión con expertos, en entornos donde la pobreza extrema, la pérdida de vínculos familiares y comunitarios, la residencia en alojamientos precarios como inquilinatos o pagadiarios, y condiciones adversas de salud y seguridad, profundizan la marginación social. Además, la metodología de identificación expuesta forma parte de una estrategia más amplia, destinada a visibilizar poblaciones vulnerables, tal como se ha hecho previamente con personas habitando en pagadiarios o en situación de calle.
Un dato relevante es que la ciudad cuenta con 2.531.890 personas mayores, de las cuales poco menos de la mitad posee algún tipo de red de apoyo, según cifras oficiales. Sin embargo, es aún menor el número de quienes disponen de una red verdaderamente funcional, capaz de asumir las cargas del cuidado cotidiano. Para quienes no tienen apoyo, la ausencia de un respaldo institucional incrementa su vulnerabilidad, especialmente en casos de discapacidad cognitiva u otras condiciones que dificultan la autonomía.
El modelo propuesto por la Secretaría de Integración Social aborda el problema desde tres dimensiones: social, económica y de participación. Una proporción significativa de personas mayores experimenta privaciones en una o más de estas áreas. Los datos presentados muestran que la gravedad del abandono está estrechamente relacionada con la falta de apoyo, especialmente entre los hogares clasificados como más vulnerables en el sistema SISBÉN.
La estrategia no solo pretende identificar a quienes se encuentran en situación de abandono, sino que también ofrece una respuesta institucional integral. Entre las acciones planteadas se encuentran el acceso a servicios sociales con opciones de vivienda estable, servicios de cuidado transitorio y atención sociosanitaria para quienes, tras superar una hospitalización, carecen de redes de apoyo funcionales. Además, la implementación de modalidades como Comunidad de Vida y Comunidad de Cuidado busca consolidar opciones preventivas y restaurativas para evitar que las personas mayores enfrenten la exclusión extrema en su última etapa de vida. Es así como la Administración Distrital apuesta por garantizar que nadie permanezca invisible en el tejido social de Bogotá.
¿Qué caracteriza a las nuevas modalidades de atención para personas mayores en condición de abandono?
El surgimiento de modalidades como Comunidad de Vida y Comunidad de Cuidado responde a la necesidad de ofrecer alternativas amplias y sostenibles ante la carencia de redes familiares o comunitarias que puedan asumir el cuidado de personas mayores. Estas iniciativas, según la Secretaría de Integración Social, se orientan a brindar espacios de atención integral donde se garanticen tanto la estabilidad habitacional como el acompañamiento emocional y médico para este sector de la población.
La relevancia de estas modalidades radica en que reconocen y atienden la multidimensionalidad del abandono: no se trata solo de proveer un lugar para vivir, sino de crear entornos donde las personas puedan ejercer sus derechos, recibir atención adecuada y, sobre todo, construir nuevas redes de apoyo. Así se busca evitar que la falta de respaldo familiar derive en exclusión social y deterioro de la calidad de vida de quienes merecen una vejez digna y protegida por la sociedad.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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