De Tocancipá al escenario internacional: banda juvenil de Verganzo representará a Colombia en Dominicana

Nación
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La banda sinfónica juvenil de Verganzo fue elegida para representar a Colombia en un reto internacional.

A escasa distancia de Bogotá, el municipio de Tocancipá en Cundinamarca se destaca por su profunda tradición musical y por los proyectos artísticos que han impulsado su desarrollo cultural, como reseñó Noticias Caracol. En este contexto reluce una iniciativa emblemática: la banda sinfónica juvenil de la vereda Verganzo, un conjunto que reúne a jóvenes entre los 11 y los 18 años. Ahora, este grupo se enfrenta a un desafío internacional de gran envergadura, pues ha sido seleccionado para representar a Colombia en el Festival de Bandas en República Dominicana en 2026, llevando el talento de Cundinamarca a un escenario internacional.

El sueño colectivo lo integran 67 músicos y sus formadores, quienes han aceptado el reto de competir en la categoría ‘mayores internacional’, programada del 28 de abril al 4 de mayo. Este formato enfrentará a los jóvenes con bandas universitarias y agrupaciones profesionales de países como Estados Unidos, República Dominicana y otras naciones de gran tradición en el ámbito sinfónico.

La historia de la banda se inicia en 2016, cuando surgió el proyecto en la escuela Antonia Santos, enclavada en la vereda Verganzo. Desde sus primeros pasos, la meta ha sido descentralizar la formación musical en el municipio, permitiendo que niños y adolescentes de zonas rurales tengan acceso a una educación artística de calidad. Con el tiempo, la agrupación ha ganado prestigio regional y nacional, logrando posiciones destacadas en festivales como los de Paipa, La Vega, Viterbo y Tibacuy, lo que ha reafirmado su condición de referente juvenil.

Bajo la dirección de Maicol González, la banda logró ser aceptada para competir internacionalmente, luego de enviar audiciones y videos de sus presentaciones. Esta oportunidad ha renovado el compromiso de sus integrantes y los ha impulsado a prepararse con dedicación en una liga de alto nivel.

De cara al festival de República Dominicana, la agrupación adelanta jornadas intensas de ensayo y planificación, incluyendo la gestión de uniformes a través de la asociación de padres y la organización de diversas actividades para recaudar fondos: rifas, ventas de alimentos y bazares han sido clave para costear el viaje y apoyar a los integrantes con menos recursos, según informa Noticias Caracol.

La administración local, liderada por el alcalde Walfrando Adolfo Forero, ha sumado esfuerzos proporcionando recursos económicos y logística, asegurando que el proyecto siga fortaleciéndose como ejemplo de formación integral y desarrollo cultural, representando dignamente al municipio y a Colombia.

Previo al viaje, la banda planea dos conciertos abiertos en la Casa de la Cultura de Tocancipá y en Útica, Cundinamarca. Estos eventos son cruciales no solo para afinar su programa musical, sino también para recolectar fondos a través de donaciones directas y contribuciones en el sitio. La agrupación también habilitó un canal de apoyo financiero a través de Nequi, reforzando la invitación a la comunidad para respaldar concretamente a los jóvenes talentos en su travesía internacional.

La experiencia en República Dominicana no solo significa competir, sino también aprender: los participantes tendrán acceso a clases magistrales en diversos instrumentos, impartidas por maestros de reconocimiento, con certificaciones que validan su crecimiento como músicos. Así, la banda sinfónica de Verganzo afianza su propósito de expandir horizontes formativos y consolidarse como un referente de gestión cultural y educativa para otras comunidades rurales de Colombia.

¿Cómo pueden las comunidades rurales fortalecer la formación artística de sus jóvenes?

El caso de la banda sinfónica de Verganzo pone en relieve la importancia de ofrecer oportunidades musicales a estudiantes de zonas rurales, quienes frecuentemente enfrentan barreras para acceder a educación artística formal. Espacios como las escuelas locales sirven como punto de partida para desarrollar talentos y fomentar el sentido de pertenencia.

La colaboración entre padres, autoridades municipales y empresas, así como el apoyo comunitario en jornadas de recaudación de fondos y eventos públicos, demuestra que la articulación social es fundamental. El trabajo conjunto no solo beneficia a los estudiantes involucrados, sino que posiciona a la cultura como motor de identidad y progreso en los territorios.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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