Así operaron a Paula Andrea bajo los escombros tras terremoto en Cali: médicos lograron mantenerla consciente durante 10 horas

Nación
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Escrito por:  Redacción Nación
Actualizado: 2026-08-24 08:22:02

Los equipos de rescate realizaron un procedimiento quirúrgico en medio de una estructura inestable para evitar que muriera o sufriera una hemorragia.

El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Cali y varias zonas del suroccidente colombiano el 10 de agosto de 2026 dejó escenas de angustia y destrucción. Sin embargo, en medio de los escombros también se vivió una carrera contra el tiempo para salvar la vida de una mujer que permaneció atrapada durante cerca de diez horas.

Se trata de Paula Andrea Lasprilla, quien quedó sepultada tras el colapso del edificio Vanessa, una estructura de cuatro pisos ubicada en el barrio El Lido, sobre la calle Quinta de Cali. En el lugar también estaba su hijo, Ómar Martínez Lasprilla, de 26 años, quien logró ser rescatado con vida y presentó múltiples traumatismos.

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El caso de Paula, sin embargo, representaba un desafío mucho mayor para los organismos de socorro. De acuerdo con información publicada por Semana, el colapso dejó a Paula atrapada en una zona profunda de la estructura. Una de sus piernas quedó comprimida por los elementos que se desprendieron del edificio, lo que interrumpió el adecuado flujo sanguíneo y provocó un grave síndrome de aplastamiento.

Ante la complejidad de la situación, hasta el lugar llegó el médico traumatólogo Laureano Quintero, especialista en atención de emergencias y desastres y director de Salamandra Centro Internacional de Entrenamiento, acompañado por cirujanos y personal paramédico.

Después de evaluar las condiciones en las que se encontraba la mujer, los especialistas determinaron que sacarla de inmediato sin realizar una intervención previa podía poner en riesgo su vida.

“Las condiciones más críticas derivaban de que tenía un aplastamiento más notorio por las estructuras y esto determinaba riesgos clínicos mucho más significativos”, explicó Quintero a Semana.

El especialista detalló que cuando una persona permanece atrapada bajo elementos de gran peso, la circulación puede verse comprometida debido a la presión ejercida sobre vasos sanguíneos.

La situación obligó a los médicos a tomar una decisión poco habitual: intervenir a Paula en el mismo lugar donde estaba atrapada. Los profesionales tuvieron que ingresar por un espacio reducido entre los restos de la construcción, mientras los organismos de rescate trabajaban para mantener estable la estructura.

En lugar de un quirófano, los médicos utilizaron los elementos disponibles en medio de la emergencia. Los restos de los muros funcionaron como superficie para realizar el procedimiento, mientras que las luces instaladas en los cascos de los rescatistas permitieron iluminar el reducido espacio.

Pero el peligro no solo estaba relacionado con el estado de salud de la paciente. Cualquier movimiento de la estructura o una nueva réplica podía poner en riesgo tanto a Paula como a quienes intentaban salvarla.

“Si no se sabe ejecutar el procedimiento, la paciente puede sangrar debajo de los escombros”, advirtió Quintero, según las declaraciones recogidas por Semana.

Mientras los médicos trabajaban para estabilizarla, los rescatistas también tenían una misión fundamental: evitar que Paula perdiera el estado de conciencia y mantenerla psicológicamente estable.

El equipo permaneció en comunicación permanente con ella. Le preguntaban datos básicos para comprobar su estado de conciencia y, al mismo tiempo, intentaban darle esperanza sobre la situación de su hijo.

“Constantemente hablábamos con ella, preguntándole su nombre, la fecha. Se notaba muy fatigada. La animábamos, le decíamos que su hijo estaba con vida. Logramos mantenerla consciente en todo momento”, recordó el equipo médico en declaraciones citadas por Semana.

Mientras tanto, en el exterior, familiares, ciudadanos y miembros de los organismos de emergencia seguían atentos al operativo. En algunos momentos se escuchaban voces de aliento dirigidas a la mujer: “¡Vamos, Paula, vamos!” y “¡Hay vida, hay vida!”.

Las labores se extendieron durante buena parte de la jornada. Durante aproximadamente diez horas, los equipos especializados trabajaron para acceder hasta Paula, realizar el procedimiento médico y retirar de manera controlada los elementos que impedían su extracción.

La operación exigió coordinar permanentemente las labores médicas con las de búsqueda y rescate, debido al riesgo de que la estructura colapsara nuevamente. Finalmente, hacia las 5:50 de la tarde del 10 de agosto, se concretó el rescate.

Paula Andrea Lasprilla fue retirada con vida de la cavidad en la que permaneció atrapada y recibió atención inmediata para estabilizar su condición. Posteriormente fue trasladada a un centro asistencial de alta complejidad.

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El rescate se convirtió así en uno de los episodios que marcaron las labores de emergencia posteriores al terremoto en Cali, no solo por la complejidad técnica de la intervención, sino por la coordinación entre médicos, paramédicos, bomberos y especialistas en búsqueda y rescate.

Al recordar el procedimiento, el médico Laureano Quintero dejó una frase que resume el propósito de quienes participaron en el operativo: “Quien salva una vida, salva un mundo”.

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