El asesinato del juez Gustavo Zuluaga Serna, vinculado a Pablo Escobar, sigue sin resolverse tras cuarenta años en Colombia
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El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.
Visitar sitioCuatro décadas después, el expediente por la muerte del magistrado sigue sin resolverse en la justicia colombiana.
Carlos Mario Zuluaga Valencia, a sus 56 años, ha superado la edad que tenía su padre cuando lo asesinaron. Gustavo Zuluaga Serna, reconocido jurista, fue víctima de un atentado perpetrado el 30 de octubre de 1986 a manos de tres sicarios al servicio de Pablo Escobar Gaviria. El ataque lo sorprendió mientras ocupaba el asiento del pasajero en el vehículo conducido por su esposa, Carmelita Valencia, quien atravesaba el séptimo mes de embarazo en ese momento. De acuerdo con los hechos relatados, Zuluaga Serna tenía 54 años cuando lo mataron, y el caso continúa en completa impunidad incluso cuarenta años después.
La imagen de aquel día permanece vívida para Carlos Mario, quien aún hoy, al recordar esa época, guarda silencio y siente un dolor profundo. La frase que le pronunció su madre, herida en la Clínica Conquistadores, quedó grabada en su memoria: "Nos mataron al papá". La sentencia de muerte emanó directamente del cartel de Medellín, liderado entonces por Pablo Escobar Gaviria.
La historia detrás de este crimen tiene raíces complejas. Gustavo Zuluaga Serna fue el primer juez en emitir una orden de captura contra el capo del cartel de Medellín. Escobar, que para 1982 ya se hacía pasar por político e incluso ostentaba una curul como suplente en la Cámara de Representantes del Congreso de la República, mantenía una imagen pública aparentemente intachable ante la ausencia de antecedentes judiciales en ese momento. Sin embargo, las investigaciones no tardaron en aflorar verdades ocultas; en agosto de 1983, el periódico El Espectador publicó el facsímil de una noticia original de 1976 donde se exponía que Escobar había sido arrestado previamente por delitos relacionados con el narcotráfico. Ante esta publicación, Rodrigo Lara Bonilla, quien ejercía como ministro de Justicia en ese periodo, decidió reabrir el expediente e iniciar nuevas investigaciones sobre el homicidio de juristas y la participación de la mafia en dichos crímenes.
Estos hechos no solo reflejan el nivel de violencia e intimidación que alcanzó el cartel de Medellín bajo el mando de Escobar, sino también la impunidad que cobijó el asesinato de Gustavo Zuluaga Serna, un magistrado clave en la lucha contra el narcotráfico en Colombia.
Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
¿Por qué el asesinato de Gustavo Zuluaga Serna sigue en la impunidad después de cuarenta años?
El caso de Gustavo Zuluaga Serna permanece en impunidad, según lo relatado, porque nunca se esclareció judicialmente la responsabilidad de los autores o determinadores. Aunque se sabía que la orden provenía del cartel de Medellín y se identificó la participación de Pablo Escobar Gaviria, la justicia no logró procesar ni condenar a los responsables directos o intelectuales de este crimen.
¿Cuál fue el vínculo entre Pablo Escobar y la política en la época del asesinato de Gustavo Zuluaga Serna?
Pablo Escobar Gaviria cultivó una imagen de político intachable en la década de los ochenta, ocupando una curul como suplente en la Cámara de Representantes. A pesar de ello, información divulgada por El Espectador evidenció que Escobar ya tenía antecedentes por narcotráfico desde 1976, lo que impulsó a las autoridades, como el ministro de Justicia Rodrigo Lara Bonilla, a investigar más a fondo su pasado y posibles crímenes asociados.
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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