Alias “Zamir”, cabecilla del Clan del Golfo, condenado a casi 25 años por 21 homicidios en Casanare

Nación
Tiempo de lectura: 4 min

Tú navegador no es compatible para reproducir este audio

por: 

El Espectador es el periódico más antiguo del país, fundado el 22 de marzo de 1887 y, bajo la dirección de Fidel Cano, es considerado uno de los periódicos más serios y profesionales por su independencia, credibilidad y objetividad.

Visitar sitio

Alias “Zamir” fue sentenciado tras liderar 21 homicidios ligados al Clan del Golfo en Casanare.

José Antonio Hernández Pérez, conocido como alias “Zamir”, ha sido sentenciado a 24 años y 10 meses de prisión tras un fallo judicial que lo responsabiliza como cabecilla de la subestructura Gonzalo Oquendo, perteneciente al Clan del Golfo, una organización criminal con fuerte presencia en Colombia. Los hechos que motivaron esta condena ocurrieron entre 2020 y 2021 en el departamento de Casanare, donde se documentó una serie de homicidios atribuidos a este grupo armado ilegal. La condena, dada a conocer por fuentes judiciales citadas por El Espectador y sustentada en las pruebas y confesión contenidas en un preacuerdo, representa un golpe importante a la estructura delictiva en esa región.

Según la información recogida por la Fiscalía General de la Nación, alias “Zamir” fue procesado por homicidio, concierto para delinquir y fabricación, tráfico y porte de armas de fuego, todos delitos agravados por la gravedad de los actos y su contexto violento. El juez ordenó su encarcelamiento en un centro penitenciario del país. El veredicto se produjo después de que Hernández Pérez aceptara su responsabilidad en varios crímenes, reconociendo su papel en la planificación y ejecución de las órdenes dentro del Clan del Golfo.

La investigación reveló que, en el marco de una estrategia para afianzar el control territorial del grupo y fortalecer su presencia armada en la región, alias “Zamir” habría impartido instrucciones a través de la jerarquía del Clan del Golfo para perpetrar al menos 21 homicidios en diferentes municipios de Casanare, incluyendo Yopal, Maní, Villanueva, Tauramena, Pore y Orocué. Este accionar buscaba neutralizar a quienes eran considerados amenazas o resistían la influencia de la organización.

Entre los crímenes por los que fue condenado destaca el asesinato de Julio Velásquez Martínez, presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Paso Cusiana, en Tauramena, quien fue atacado con arma de fuego el 7 de diciembre de 2020 tras negarse a colaborar con el grupo armado. La ejecución, descrita por la Fiscalía y reportada por El Espectador, se dio como represalia directa contra la resistencia de líderes sociales al avance de la criminalidad en la zona.

Otro caso que figuró en la condena corresponde a lo ocurrido en Orocué el 9 de mayo de 2021. Ese día, por instrucciones directas de alias “Zamir”, miembros de la subestructura asesinaron a un hombre acusado de presuntamente proporcionar información del Clan del Golfo a las autoridades, arrojando luego su cuerpo a un río, en una clara muestra de la violencia empleada por este tipo de organizaciones para infundir miedo y asegurar su hegemonía local.

Para quienes buscan información adicional sobre asuntos judiciales, de seguridad y derechos humanos, El Espectador recomienda visitar su sección Judicial, donde se analizan en detalle los desarrollos más relevantes en torno a la criminalidad organizada y las respuestas del Estado colombiano.

¿Qué es el Clan del Golfo y cómo operan sus subestructuras?

El Clan del Golfo es una agrupación ilegal que opera en varias regiones de Colombia y cuya estructura se organiza en subestructuras regionales, como la liderada por alias “Zamir” en Casanare, conocidas por su capacidad de mantener mandos distribuidos y realizar acciones coordinadas de alto impacto. Esta modalidad organizacional les permite adaptarse rápidamente a los desafíos frente a las autoridades y consolidar el control sobre determinados territorios.

Las subestructuras actúan como células autónomas bajo una directriz general, encargadas de ejecutar órdenes, gestionar recursos y ejercer control social y armado en comunidades específicas. El caso de la subestructura Gonzalo Oquendo es un ejemplo de cómo estos grupos logran perpetrar múltiples homicidios a través de la cadena de mando y el uso de la violencia como herramienta fundamental para su permanencia en el escenario delictivo.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

Homicidios reportados en Colombia

El siguiente mapa, desarrollado por Esri Colombia, muestra información de homicidios reportados en Colombia por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses.

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo