El Niño amenaza a Colombia: alertan riesgo de incendios, calor extremo y crisis hídrica en 2026

Nación
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Las autoridades anuncian un 90% de probabilidad de El Niño para septiembre de 2026: ¿qué riesgos trae?

El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible han difundido una alerta significativa sobre el inminente fenómeno de El Niño, previsto con una probabilidad del 90% para septiembre de 2026. La advertencia se fundamenta en el análisis de los principales modelos climáticos, los cuales reflejan un incremento progresivo en la posibilidad de que El Niño se concrete. De acuerdo con un reporte oficial, entre mayo y julio de 2026, ya existirá una probabilidad del 61% para la aparición de este fenómeno, una cifra que aumenta considerablemente en los meses sucesivos.

Frente a este panorama, la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible encargada, Irene Vélez Torres, destacó la urgencia de la situación al enumerar los impactos adversos que El Niño puede ocasionar en Colombia. Según Vélez Torres, el país debe prepararse ante riesgos elevados de incendios forestales, olas de calor más intensas, situaciones de estrés hídrico y posibles afectaciones directas en la producción de alimentos, entre otras consecuencias climáticas. Subrayó la importancia de adoptar estrategias preventivas, especialmente en el manejo racional del agua, y reiteró el papel activo del Gobierno Nacional en el monitoreo constante y la coordinación de acciones para enfrentar este escenario desfavorable.

Para finales de 2026, las proyecciones apuntan a la consolidación de un evento de El Niño de intensidad fuerte, dado que se anticipa que el océano Pacífico experimente un calentamiento de hasta 1.5°C por encima de su temperatura habitual. Este cambio, de acuerdo con la información proporcionada, tendría implicaciones a escala global, alterando el clima y generando transformaciones potencialmente severas en diferentes regiones.

Ghisliane Echeverry Prieto, directora general del Ideam, aportó un matiz relevante al señalar que, debido a la diversidad climática de Colombia, los efectos de El Niño no se sentirán con la misma intensidad en todas partes. En la mayoría del territorio nacional, este fenómeno suele relacionarse con una disminución de las precipitaciones y un aumento de las temperaturas. Sin embargo, hay zonas en las que los efectos pueden variar o incluso diferir, lo que exige una vigilancia permanente y la adaptación de medidas específicas por región.

Por otra parte, la información oficial clarifica que la declaración definitiva del fenómeno de El Niño exige no solo el calentamiento del Pacífico, sino también la presencia de un acoplamiento sostenido entre el océano y la atmósfera, una condición que debe mantenerse durante cinco trimestres consecutivos para su confirmación. De esta forma, el seguimiento y la recolección de datos precisos se tornan esenciales, no solo para la toma de decisiones a nivel nacional, sino también para mitigar las posibles consecuencias en los sectores más vulnerables del país.

¿Cuáles son las diferencias principales entre El Niño y La Niña?

El fenómeno de El Niño y su contraparte, La Niña, suelen ser motivo de comparación dentro del debate climático en Colombia y el mundo. La pregunta sobre las diferencias radica en comprender cómo estas dos fases afectan al clima de manera distinta y qué implicaciones tiene cada una para las precipitaciones, la temperatura y los eventos extremos. Dada la diversidad de impactos que ambos eventos tienen sobre agricultura, recursos hídricos y salud pública, resulta esencial distinguir entre sus efectos para planificar respuestas eficaces.

En el contexto de la información proporcionada por el Ideam, El Niño se asocia mayormente a temperaturas elevadas y reducción de lluvias en gran parte del país, favoreciendo sequías e incendios forestales. Por el contrario, La Niña se caracteriza por un aumento en las precipitaciones y una tendencia a inundaciones, especialmente en aquellas regiones usualmente más secas. Este contraste en los patrones climáticos obliga a que las autoridades y los ciudadanos estén atentos a las señales de ambos fenómenos para mitigar sus impactos respectivos. ¿Cómo se prepara el país para enfrentar interrupciones ocasionadas tanto por El Niño como por La Niña en sus ciclos naturales?
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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