Venezuela, última en libertad de prensa en América: cierre de medios, autocensura y represión marcan 2025
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Visitar sitioVenezuela, última en libertad de prensa en América: solo 7/100 puntos y más de 2.000 detenciones en 2024.
Venezuela ha sido ubicada en el último puesto entre 23 naciones de América evaluadas por el Índice Chapultepec de Libertad de Expresión y Prensa 2025, de acuerdo al informe presentado por la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). El estudio, que analiza el ambiente y las condiciones para la labor periodística en el continente, destaca una situación particularmente alarmante en el país suramericano durante el periodo evaluado. Según este análisis, Venezuela y Nicaragua son considerados países “sin libertad de expresión”, igualando índices preocupantes en la región.
El informe revela que Venezuela obtuvo solo 7,02 puntos sobre una escala de 100, perfilándose como el entorno más hostil para el ejercicio periodístico. El reporte atribuye este resultado, en gran parte, a un periodo postelectoral turbulento registrado durante 2024, un año en el que más de dos mil personas fueron detenidas, lo que refleja el grado de represión estatal vigente.
En el contexto de estas detenciones masivas, el informe de la SIP detalla que al menos 25 periodistas fueron privados de la libertad en diferentes momentos tras las elecciones presidenciales. Las causas de detención fueron variadas y se efectuaron de forma progresiva, reflejando un patrón sistemático de persecución. No obstante, las propias organizaciones gremiales de prensa han señalado que al cierre del informe ya no había periodistas encarcelados, situación que atribuyen a varias excarcelaciones y a la implementación de una Ley de Amnistía promovida por el gobierno liderado por Delcy Rodríguez.
La SIP también llama la atención sobre la instrumentalización del sistema judicial y legislativo venezolano, que, alineados con el poder ejecutivo, han impulsado un mecanismo de censura estructural. Este proceso ha ocasionado el cierre de más de 400 emisoras de radio, la casi total desaparición de medios impresos críticos y el exilio de muchos periodistas.
Además, la autocensura se ha normalizado entre los pocos medios independientes que quedan, mientras que los canales y emisoras estatales concentran sus contenidos en la difusión de propaganda oficialista. Un ejemplo relevante de este clima de control es el “silencio absoluto” en torno a la obtención del Premio Nobel de la Paz por parte de la líder opositora María Corina Machado. Solo dos periodistas se atrevieron a mencionarlo y, tras la presión del Ejecutivo Nacional, fueron apartados de sus espacios en radio, según la SIP.
El reporte sostiene que el año analizado ha sido uno de los más difíciles para el periodismo regional, con registros de homicidios, detenciones arbitrarias, exilio de comunicadores y una fuerte presencia de la impunidad en varios países, incluidos México, Honduras, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Colombia, Cuba y, especialmente, Venezuela y Nicaragua. En este contexto, la SIP advierte que 2026 podría traer cambios significativos en el panorama político de la región, especialmente en Estados que han celebrado comicios recientemente, como Chile y Honduras.
La sexta edición del Índice Chapultepec fue elaborada con la participación de 195 jueces de 23 países, sumando por primera vez a Haití, y empleando la colaboración de investigadores de la Universidad Católica Andrés Bello de Venezuela. El periodo evaluado comprende del 2 de noviembre de 2024 al 1 de noviembre de 2025.
¿Qué implica que un país tenga autocensura en los medios?
El fenómeno de la autocensura dentro de los medios de comunicación implica que periodistas y directores optan por omitir información o restringir su cobertura de ciertos temas, usualmente por temor a represalias, presión institucional o temor a posibles consecuencias legales o personales. Este tipo de censura interna se vuelve especialmente prevalente en contextos donde el Estado sostiene un clima de intimidación o castiga la difusión de contenidos críticos.
En Venezuela, según el informe de la SIP, esta práctica se ha convertido en una estrategia de supervivencia para los medios que permanecen activos. La consolidación de la autocensura refleja no solo el grado de control estatal, sino también las limitadas posibilidades que enfrentan los profesionales del periodismo para cumplir con su deber informativo de manera plena y libre. ¿Cómo afecta esta situación a la sociedad venezolana en su acceso a información diversa y veraz?
* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.
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