Trump busca aliados en Cuba para derrocar al castrismo en 2026, según el ‘WSJ’
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Visitar sitioDonald Trump quiere replicar en Cuba el esquema con el que sacó a Nicolás Maduro del poder en Venezuela. Para ello mantiene contactos con la disidencia de la isla en Miami y Washington con el objetivo de identificar funcionarios castristas que puedan abrirse a cooperar con la administración republicana, según una información exclusiva del periódico neoyorquino 'The Wall Street Journal'.
Donald Trump “está buscando miembros del Gobierno cubano que puedan llegar a un acuerdo para poner fin al régimen comunista”, según en una publicación ‘The Wall Street Journal’ del 22 de enero, basada en testimonios de “altos funcionarios estadounidenses” que pidieron no ser identificados.
El diario neoyorquino apunta a que la Casa Blanca “no tiene un plan” concreto para impulsar el cambio de régimen en Cuba, aunque no apuesta por una operación militar prolongada, sino por una transición relativamente pacífica —calcada del modelo aplicado en Venezuela—, a partir de un cisma en la estructura de poder.
Washington ha instalado una versión, de la que no revela mayores pruebas, sobre la captura de Maduro en Caracas en la madrugada del 3 de enero. Trump ha hablado de una operación que se realizó con armas “nunca antes vistas” y que contó con la complicidad algunos miembros del círculo cercano a Maduro, incluida la hoy presidenta interina, Delcy Rodríguez, según revela este jueves una exclusiva del medio británico ‘The Guardian’.
Aunque Caracas rechaza la traición de Rodríguez, las fuentes del ‘WSJ’ señalaron que la detención de Maduro debería servir de “advertencia” a la administración cubana. “Trump considera que el acuerdo de Estados Unidos con Venezuela es un éxito y cita la cooperación de la presidenta interina Delcy Rodríguez como prueba de que Estados Unidos puede dictar las condiciones”, señala la rotativa estadounidense.
La administración republicana mantiene reuniones “con exiliados cubanos y grupos cívicos en Miami y Washington”, con el fin de identificar posibles piezas dentro del aparato castrista que estén dispuestas a comulgar con el plan, detalló uno de los funcionarios citados por WSJ.
Ahorcar la economía cubana
Tras el bloqueo anunciado por Trump al envío de petróleo venezolano hacia Cuba, funcionarios cercanos a la Casa Blanca manifestaron al ‘WSJ’ que el presidente estadounidense considera que el castrismo nunca había estado tan debilitado como en el presente.
“NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA. Les recomiendo encarecidamente que lleguen a un acuerdo ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE”, escribió el 11 de enero Donald Trump en su red social, Truth Social.
Ningún cargamento de petróleo ha llegado a la isla caribeña desde mediados de diciembre, cuando Washington decretó un bloqueo naval del petróleo venezolano sancionado. Desde entonces, Estados Unidos ha interceptado siete buques petroleros en aguas del mar Caribe.
Venezuela es el principal exportador de petróleo hacia Cuba, por lo que un corte del suministro de crudo podría sentenciar el estrangulamiento a la economía de la isla, víctima de frecuentes y prolongados apagones. Los funcionarios de Washington citados por el ‘WSJ’ estiman que Cuba podría quedarse sin petróleo “en cuestión de semanas”.
Las mismas fuentes detallaron que Trump ha estrechado el cerco contra las misiones médicas cubanas en el exterior —que contribuyen a la financiación del Estado castrista—, con la prohibición de visados a funcionarios cubanos y extranjeros implicados en el programa.
De esta forma, el líder republicano busca debilitar el sistema a través del cual La Habana envía equipos de sanitarios a decenas de países y se queda en promedio con un 85% de sus salarios, según investigaciones de la ONG Prisoners Defenders.
Algunos de los hombres que le susurran a Trump, como el secretario de Estado, Marco Rubio —hijo de inmigrantes cubanos que llegaron a Florida en 1956—, pregonan abiertamente su interés en la caída del castrismo. De hecho, Trump sugirió a Rubio como el candidato a presidir la isla tras un hipotético cambio de administración.
Doctrina Monroe del siglo XXI
Un cambio de rumbo en Cuba “es la prueba definitiva” del giro en la política internacional de Estados Unidos “para remodelar el hemisferio”, en palabras de los funcionarios de la Casa Blanca citados por el ‘WSJ’.
La nueva Estrategia de Seguridad Nacional, publicada en diciembre por el Despacho Oval, revela el deseo de Trump de revivir la Doctrina Monroe del siglo XIX, cuando Estados Unidos consolidó su hegemonía frente a los europeos en América Latina, a la que consideraba su “patio trasero”.
Bajo este enfoque, Washington no ha ocultado su deseo de acceder a los recursos y ubicaciones estratégicas en América Latina, así como de “negar a competidores de fuera del hemisferio la capacidad de posicionar fuerzas u otras capacidades amenazantes, o de poseer o controlar activos estratégicamente vitales”, señala el documento.
La hipótesis de un plan para derrocar el régimen cubano se alinea con el afán de Washington de revalidar la hegemonía estadounidense en el hemisferio, en un contexto en el que la Casa Blanca no oculta su deseo de adquirir Groenlandia o de ejecutar operaciones militares en México y Colombia.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, respondió a las crecientes amenazas de Washington. En un homenaje militar a los 32 uniformados muertos en Caracas mientras protegían a Maduro, el líder Ejecutivo de la isla afirmó: “No hay rendición ni capitulación posible, ni ningún tipo de entendimiento basado en la coacción o la intimidación”.
France 24 con información de medios locales.
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