Crisis en Mali: paramilitares rusos y ejército se retiran de Kidal, conquistada por los Tuareg

Mundo
Tiempo de lectura: 8 min
por: 

France 24 la componen cuatro cadenas mundiales de información continua (en francés, árabe, inglés y español), que emiten las 24/7 en 355 millones de hogares en los 5 continentes. France 24 cuenta con 61,2 millones de telespectadores semanales (medición realizada en 67 países de los 183 en los que se emite al menos una de las cadenas) y es el primer canal internacional de noticias en el Magreb y en África francófona. Su redacción, compuesta de 430 periodistas con más de 35 nacionalidades distintas, ofrece desde París un enfoque francés sobre el mundo y se apoya en una red de 160 corresponsalías que cubren prácticamente la totalidad de los países del mundo.

Visitar sitio

La alianza entre el ejército de Mali y el grupo paramilitar ruso Africa Corps materializa su fracaso bélico en la ciudad de Kidal, con el retiro de sus tropas tras el asedio de los rebeldes Tuareg. Respaldados por una facción de Al Qaeda, los separatistas han sembrado el terror en la nación africana desde el fin de semana. Esta espiral de violencia suscita cuestionamientos sobre la capacidad de Rusia para garantizar la seguridad en el Sahel, tras la salida de los ejércitos occidentales.

El grupo paramilitar controlado por Rusia Africa Corps anunció su retirada “junto con personal del Ejército de Mali” de la ciudad norteña de Kidal, según un comunicado difundido en su cuenta de Telegram el lunes 27 de abril. Un día antes, había pactado una retirada pacífica con los rebeldes separatistas Tuareg, quienes junto a grupos yihadistas tienen al país sumido en el terror desde el sábado con múltiples ataques cerca de la capital y en ciudades como Kati, Gao, Mopti, Sévaré y la propia Kidal.

“Los militares heridos y el equipo pesado fueron evacuados en primer lugar. El personal continúa cumpliendo con su misión de combate asignada. La situación en la República de Mali sigue siendo difícil”, explicó el Africa Corps, tras días de asedio por los milicianos separatistas.

El cuerpo paramilitar del Kremlin resaltó que la decisión de retirarse de Kidal fue pactada en conjunto con el liderazgo de Mali. En una declaración difundida por la televisión estatal a última hora del domingo, el jefe de las fuerzas armadas malienses, el general Oumar Diarra, también confirmó que el ejército había abandonado la ciudad y que sus fuerzas se estaban reposicionando en Anefis, una localidad situada a unos 100 kilómetros al sur de Kidal.

Leer tambiénEl Ejército de Mali denuncia ataques “terroristas”: ¿qué está pasando en el país?

Mali está gobernado desde 2020 por una junta militar bajo un clima de inestabilidad y violencia prolongada, impulsada por el secesionista Frente de Liberación de Azawad (FLA) —dominado por los tuareg— y el Grupo yihadista de Apoyo al Islam y los Musulmanes (JNIM) —filial de Al Qaeda en el Sahel—.

“Kidal ha sido declarado libre”, celebró el portavoz de la FLA, Mohamed El Maouloud Ramadan, quien instó a Rusia a “reconsiderar su apoyo a la junta militar”, afirmando que sus “acciones han contribuido al sufrimiento de la población civil”.

Una cooperación develada y un líder desaparecido

El Frente de Liberación de Azawad (FLA) y el grupo yihadista JNIM lanzaron el sábado una ofensiva contra las fuerzas gubernamentales en el norte y el centro del país, la primera operación conjunta anunciada entre ambas milicias, que ha derivado, entre otras cosas, en la conquista de la estratégica ciudad de Kidal.

Tras haber cooperado de forma informal durante años, yihadistas y separatistas hablan ahora abiertamente de su alianza por primera vez.

Además de los ataques en múltiples ciudades, la JNIM asesinó al ministro de Defensa en un atentado con coche bomba en la periferia de Bamako, según confirmaron el domingo fuentes oficiales y la familia del funcionario, quien era uno de los arquitectos de la alianza con Moscú.

Por si fuera poco, la JNIM aseguró este lunes en un comunicado que “en un acto sin precedentes y por la gracia de Dios, miembros del Ejército maliense en el cuartel de Tessit, en la región de Gao, tanto oficiales como soldados, se han rendido ante los muyahidín del JNIM a cambio de la garantía de su seguridad y una retirada segura”.

A falta de una confirmación oficial del ejército, la pérdida de esta ciudad al este de Mali demostraría que la ofensiva de la alianza insurgente aún está en pleno avance al interior del país.

La milicia añadió que permitiría a las fuerzas malienses en Tessit entregar sus armas y retirarse de forma segura, en un pronunciamiento idéntico al que anticipó la retirada de Kidal. “Hemos hecho un llamamiento a todos los miembros del Ejército de Malí en todos los campamentos y cuarteles que quedan en las regiones restantes para que sigan el ejemplo de sus compañeros en Tessit”, se lee en el texto. 

Pese a esto, el gobierno militar de Mali sostiene que la situación está bajo control, aunque su jefe, el general Assimi Goita, no ha sido visto en público ni ha hecho ninguna declaración desde el sábado, cuando comenzaron las explosiones y tiroteos en la guarnición militar donde reside. Esta desaparición ha suscitado múltiples preguntas sobre su destino y estado de salud.

Desde una locación incierta, el líder de la junta declaró dos días de duelo nacional en todo el país a partir del lunes en homenaje al ministro de Defensa asesinado. Durante la mañana del lunes, no se reportaron perturbaciones graves al orden público en la capital.

Preocupación global

La pérdida del control territorial en Mali es una cuestión que preocupa a la región, ya que con la caída de Kidal las fuerzas gubernamentales pierden un punto de proyección hacia otras localidades del norte y la frontera argelina, mientras que los grupos armados ganan profundidad estratégica y libertad de movimiento.

Incluso, algunos analistas citados por la prensa francófona advierten de la posibilidad de que la violencia se desborde hacia países cercanos como Burkina Faso o Níger, también golpeados por la actividad de grupos yihadistas.

La Comunidad Económica de Estados de África Occidental (CEDEAO) condenó los ataques perpetrados el sábado en Mali e hizo un llamamiento a “todos los Estados, fuerzas de seguridad, mecanismos regionales y poblaciones de África Occidental para que se unan y se movilicen en un esfuerzo coordinado para combatir este flagelo”.

Ghana secundó esta invitación con un comunicado en el que expresó “preocupación” por los “ataques terroristas coordinados” en en Mali, así como por “la escalada de la situación de seguridad en la región del Sahel“.

Paralelamente,  el portavoz europeo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea, Anouar El Anouni, publicó un comunicado para condenar “enérgicamente” los atentados en Mali y solidarizarse “con las familias de las víctimas y las autoridades nacionales”.

¿Un golpe a la imagen de Rusia?

El Africa Corps heredó del extinto grupo Wagner las operaciones rusas en el Sahel, tras la muerte del líder de Wagner, Yevgueni Prigozhin, en 2023. Desde entonces, colabora con el Gobierno maliense para combatir a los grupos yihadistas en la zona.

La dupla llegó a reivindicar haber “más que duplicado” el territorio bajo control gubernamental en comparación con la etapa de presencia de las tropas francesas y de la ONU.

De hecho, esa alianza logró recuperar el control de Kidal en 2023, bastión de la sublevación de los Tuareg. Pero, del mismo modo en que ese revés para los rebeldes fue traducido como una victoria del Estado de Malí y los rusos, la retoma de la ciudad anunciada por los Tuareg ha sido interpretada como un golpe de credibilidad para la alianza entre Bamako y Moscú.

Tras los golpes militares, las juntas de gobierno castrenses de Mali, Níger y Burkina Faso recurrieron a Rusia en busca de ayuda para combatir a los militantes islámicos, en lugar de a sus aliados occidentales.

Leer tambiénFrancia y sus aliados occidentales confirman la retirada militar de Mali

Los últimos días de violencia en Mali se enmarcan en un panorama de inseguridad creciente en la región azuzada por el empoderamiento de los grupos armados ilegales. Incluso las fuerzas gubernamentales también han sido acusadas de asesinar a civiles sospechosos de colaborar con dichos grupos.

Con información de AFP, Reuters y AP

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo