Dinamarca: protestas en Copenhague contra las pretensiones de EE. UU. sobre Groenlandia

Mundo
Tiempo de lectura: 8 min
por: 

France 24 la componen cuatro cadenas mundiales de información continua (en francés, árabe, inglés y español), que emiten las 24/7 en 355 millones de hogares en los 5 continentes. France 24 cuenta con 61,2 millones de telespectadores semanales (medición realizada en 67 países de los 183 en los que se emite al menos una de las cadenas) y es el primer canal internacional de noticias en el Magreb y en África francófona. Su redacción, compuesta de 430 periodistas con más de 35 nacionalidades distintas, ofrece desde París un enfoque francés sobre el mundo y se apoya en una red de 160 corresponsalías que cubren prácticamente la totalidad de los países del mundo.

Visitar sitio

Las crecientes tensiones entre Estados Unidos y Dinamarca por Groenlandia llegaron este sábado a las calles de Copenhague, donde se presentaron manifestaciones contra las declaraciones del presidente Donald Trump. En medio de las manifestaciones, el rechazo político en Groenlandia hacia los objetivos del presidente Donald Trump, es amplio. A la par, crece el respaldo europeo dentro del marco de la OTAN, hacia Dinamarca.

Organizaciones groenlandesas, respaldadas por sectores de la sociedad danesa y europea, salieron a las calles de Copenhague este sábado 17 de enero para expresar su apoyo a Groenlandia y rechazar las reiteradas declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, con respecto al control de la isla ártica. 

La principal concentración tuvo lugar el sábado en la Plaza del Ayuntamiento de Copenhague, donde los manifestantes se reunieron antes de marchar hacia la embajada de Estados Unidos.

Durante la protesta, los participantes corearon consignas como “Groenlandia no está en venta” y exhibieron pancartas con lemas como “Manos fuera de Groenlandia”, junto a la bandera roja y blanca del territorio autónomo, conocida como Erfalasorput.

Las imágenes en Copenhague mostraron una columna numerosa de manifestantes, aunque ni los organizadores ni la policía ofrecieron estimaciones oficiales sobre la cantidad de asistentes.

Además de Copenhague, se registraron protestas en otros puntos de Dinamarca y se anunciaron manifestaciones en Nuuk, la capital de Groenlandia, como parte de una jornada de movilización en defensa del derecho de autodeterminación del pueblo groenlandés.

Julie Rademacher, presidenta de Uagut, una organización de groenlandeses residentes en Dinamarca, agradeció públicamente el respaldo recibido y subrayó el mensaje político de las protestas.

“Estoy muy agradecida por el enorme apoyo que recibimos como groenlandeses… también estamos enviando un mensaje al mundo de que todos deben despertar”, afirmó a Reuters.

Según Rademacher, “Groenlandia y los groenlandeses se han convertido involuntariamente en el frente de la lucha por la democracia y los derechos humanos”.

Trump insiste en la importancia estratégica de Groenlandia para Estados Unidos

Las movilizaciones se producen tras la intensificación de las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, en las que sostiene que Groenlandia es vital para la seguridad nacional de Estados Unidos.

Trump ha argumentado que la isla es estratégica tanto por su ubicación en el Ártico como por su abundancia de minerales críticos, y no ha descartado explícitamente el uso de la fuerza militar para tomar el control del territorio.

Estas afirmaciones han desencadenado una crisis diplomática sin precedentes entre Estados Unidos y Dinamarca, dos países que además son miembros fundadores de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

Las declaraciones de Trump han sido ampliamente condenadas en Europa y han generado inquietud tanto en los gobiernos como en la población groenlandesa.

Según una encuesta de Reuters/Ipsos, solo el 17% de los estadounidenses aprueba los esfuerzos de Trump por anexar Groenlandia, y una amplia mayoría, tanto de demócratas como de republicanos, se opone al uso de la fuerza militar para lograr ese objetivo. El presidente, sin embargo, descalificó el sondeo y lo calificó de “falso”.

Groenlandia, autonomía e independencia en debate

Groenlandia es un territorio con unos 57.000 habitantes que ha sido gobernado durante siglos desde Copenhague. Desde 1979, goza de autonomía aunque sigue siendo parte del Reino de Dinamarca, que mantiene el control de la defensa, la política exterior y financia gran parte de la administración local.

Los cinco partidos políticos representados en el parlamento groenlandés coinciden en su aspiración de independencia, pero discrepan sobre el calendario y las condiciones para alcanzarla. En medio de la crisis actual, esas fuerzas políticas han manifestado que, en cualquier caso, prefieren seguir siendo parte de Dinamarca antes que integrarse a Estados Unidos.

Según datos oficiales, alrededor de 17.000 groenlandeses viven actualmente en Dinamarca, lo que explica en parte la magnitud de las protestas y la participación activa de la diáspora en las movilizaciones.

El intento de distensión desde el Congreso de Estados Unidos

En paralelo a las protestas, una delegación bipartidista del Congreso estadounidense viajó a Dinamarca con el objetivo de reducir tensiones y reafirmar el respaldo a Copenhague y a Groenlandia.

La misión estuvo encabezada por el senador demócrata Chris Coons, quien reconoció que la retórica en torno a la isla ha generado preocupación en todo el reino danés, según la agencia AP.

“Espero que el pueblo del Reino de Dinamarca no abandone su fe en el pueblo estadounidense”, declaró Coons en Copenhague, al tiempo que subrayó el respeto de Estados Unidos por Dinamarca y la OTAN “por todo lo que hemos hecho juntos”.

El senador contrastó explícitamente su postura con la de la Casa Blanca y negó que existan amenazas inmediatas a la seguridad de Groenlandia. “No existen actualmente amenazas a la seguridad de Groenlandia”, afirmó, en respuesta a los argumentos de Trump sobre supuestos planes de China y Rusia en la región.

Coons advirtió además sobre el impacto que esta crisis podría tener en la credibilidad de Estados Unidos como aliado. “Si hacemos cosas que hagan que los daneses cuestionen si podemos contar con nosotros como aliados de la OTAN, ¿por qué otro país querría ser nuestro aliado o creer en nuestras declaraciones?”, señaló.

Ahora Trump amenaza con presiones económicas

Lejos de moderar su discurso, Trump volvió a endurecer su postura al plantear la posibilidad de imponer aranceles a los países que no respalden sus planes sobre Groenlandia. “Puede que imponga un arancel a los países que no acepten lo de Groenlandia porque necesitamos Groenlandia para la seguridad nacional”, dijo durante una mesa redonda sobre atención médica rural el viernes 16 de enero.

Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, el mandatario ha recurrido de manera recurrente a los aranceles como herramienta de presión política, elevando tasas sobre importaciones de países como Brasil e India en el marco de otras disputas internacionales.

Estas declaraciones se produjeron después de que Dinamarca anunciara un aumento inmediato de su presencia militar en Groenlandia y la realización de maniobras conjuntas con fuerzas europeas, con el objetivo de atender las preocupaciones de seguridad.

Europa y la OTAN dan respaldo a Dinamarca con coordinación militar

La respuesta europea no se hizo esperar. Francia, Alemania, Suecia y Noruega anunciaron el miércoles 14 de enero que desplegarán personal militar en Groenlandia para una misión de reconocimiento que, según una fuente del ministerio de Defensa francés, se inscribe en el marco del ejercicio danés “Arctic Endurance”. 

Bélgica también confirmó que participará en una misión internacional de reconocimiento en Groenlandia, cuyo objetivo es identificar oportunidades para futuros ejercicios militares y evaluar el refuerzo de la presencia militar con fines de disuasión y defensa.

“El Ártico es de importancia estratégica para toda la Alianza”, afirmó el ministro de Defensa belga, Theo Francken, al justificar la participación de su país en la misión, según citó EFE. En la misma línea, el canciller Maxime Prévot subrayó la necesidad de un enfoque común entre los aliados para garantizar la estabilidad regional.

Italia también expresó su postura a través de su primera ministra, Giorgia Meloni, quien sostuvo que el fortalecimiento de la seguridad en Groenlandia “debería discutirse dentro del marco de la OTAN” y consideró “muy difícil” una intervención terrestre, citó la agencia Reuters.

Meloni reconoció que las preocupaciones de seguridad planteadas por Estados Unidos en el Ártico son “legítimas y serias”, pero insistió en que el debate debe darse como un diálogo entre aliados y no como un factor de división.

 

Con Reuters, AP y EFE

Temas Relacionados:

Te puede interesar

Sigue leyendo