Bebé nace tras confusión en clínica de fertilidad y padres demandan: ¿dónde están sus embriones?

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Una pareja descubre que su hija nacida por fertilización in vitro no es biológicamente suya y exige respuestas.

Tiffany Score y Steven Mills imaginaron que el nacimiento de su hija sería motivo de un inmenso regocijo. El pasado jueves 11 de diciembre de 2025, la llegada de Shea marcó un punto de inflexión inesperado en sus vidas familiares en Florida. Desde el instante mismo en que vieron por primera vez a la recién nacida, se instaló entre ellos una duda inquietante. Ambos padres, de tez blanca y rasgos reconocibles, advirtieron de inmediato que la bebé no compartía ninguna característica física con ellos, lo que los llevó a consultar sin demora a profesionales de la salud para esclarecer la situación.

Las sospechas que inicialmente surgieron por apariencia fueron rápidamente confirmadas mediante pruebas genéticas. Dicha evaluación confirmó que Shea no tenía relación biológica alguna ni con Tiffany ni con Steven. Ante este hallazgo, la pareja decidió llevar su caso a instancias legales, presentando una demanda contra el Centro de Fertilidad de Orlando y el doctor Milton McNichol. La razón fundamental fue la constatación de que el embrión implantado en Tiffany durante el procedimiento de fertilización in vitro en abril de ese año no pertenecía a ninguno de los tres embriones que la pareja había producido y entregado previamente al centro.

Según el relato recogido por People, Score y Mills iniciaron su andadura hacia la paternidad mediante tratamientos de fertilización asistida. Tras iniciar formalmente la gestación el siete de abril de 2025, confiaron plenamente en la institución médica a cargo del procedimiento. Sin embargo, ahora se enfrentan a dos interrogantes fundamentales que consideran una responsabilidad moral: desean saber quiénes son los padres biológicos de Shea y qué ocurrió con sus propios embriones, temiendo que su material genético haya acabado en el seno de otra familia sin su consentimiento.

La pareja ha manifestado en reiteradas ocasiones que no buscan una compensación económica, sino respuestas ante la angustia de no conocer el paradero de sus propios embriones y el futuro de Shea, además de una sensación de confusión y desolación por la forma en la que el centro médico ha gestionado la situación.

El Centro de Fertilidad de Orlando publicó brevemente un comunicado en su página web afirmando que cooperan con la investigación para esclarecer el origen del error, aunque eliminaron rápidamente este texto tras una audiencia judicial. Entretanto, la defensa de la clínica argumentó frente al Orlando Sentinel que el acceso a información privada y la imposición de pruebas de ADN a otras personas está restringido por cuestiones éticas y legales, lo que dificulta encontrar respuestas inmediatas.

El abogado de la pareja, Jack Scarola, ha enfatizado la urgencia de clarificar la situación, considerando que los tiempos de respuesta de la clínica, estimados entre cuatro y seis semanas, no ofrecen consuelo mientras Shea continúa creciendo en medio de la incertidumbre. Además, Score y Mills han compartido públicamente el profundo amor que sienten por la niña, describiéndola como “hermosa y saludable”, aunque el temor de perderla a causa del error médico los llena de ansiedad.

El caso ya se encuentra en manos de la justicia. Un tribunal acordó revisar qué información puede compartirse entre las partes, en una audiencia celebrada el viernes 30 de enero, en la que las autoridades buscan actuar como garantes de los derechos de todos los involucrados. La resolución de este caso podría sentar precedente sobre los procedimientos éticos en las clínicas de fertilización y el manejo de información genética y biológica en este tipo de tratamientos.

¿Qué es la fertilización in vitro y cómo se realizan los procedimientos de identificación y resguardo de embriones en estas clínicas?

Ante situaciones como la vivida por Score y Mills, muchas personas pueden preguntarse en qué consiste la fertilización in vitro y cuáles son los protocolos utilizados por las clínicas para identificar y salvaguardar los embriones de cada pareja. La fertilización in vitro es una técnica de reproducción asistida en la que los óvulos son fecundados fuera del cuerpo y, posteriormente, los embriones que se desarrollan se implantan en el útero de la mujer. Para evitar confusiones, las clínicas suelen utilizar sistemas de etiquetado, almacenamiento y registros detallados para cada muestra.

Sin embargo, este caso expone que incluso con protocolos establecidos, pueden ocurrir errores graves que alteran de manera irreversible la vida de las personas y exigen una revisión constante de los procedimientos para garantizar la seguridad y la transparencia en el manejo del material genético de quienes buscan formar una familia a través de estos métodos.


* Este artículo fue curado con apoyo de inteligencia artificial.

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